¿Lo vieron venir?



SEÑOR DIRECTOR:

¿Cómo no lo vieron venir? pregunta una columnista de La Tercera.

Respondo: ¡Sí, si lo vieron venir!

Desde hace más de una década las Isapres sí reconocieron los errores, propusieron alternativas y advirtieron los riesgos en cada comisión presidencial, en las reuniones con las autoridades y en cada evento público donde se tuvo voz: en la academia, la política, gremios y organizaciones de pacientes.

Fueron muchas las propuestas técnicas que realizó la industria para perfeccionar el sistema y resolver definitivamente problemas de equidad y transparencia, así como de movilidad inter Isapres y generar más competencia. Se propuso regular ajustes de precio, aplanar e igualar las tarifas entre hombres y mujeres, jóvenes y adultos mayores y eliminar todas las barreras de entrada al sistema mediante un fondo de compensación de riesgos. Para ello, se trajo y puso a disposición de las autoridades a académicos de Holanda, país líder en esa técnica. También se propuso un plan garantizado universal, un programa preventivo, un mecanismo de subsidio a personas vulnerables; se invitó desde Reino Unido al presidente del NICE, entidad especializada en evaluación de tecnología en salud; se propuso separar las licencias médicas en un nuevo administrador, entre muchas otras medidas.

Lamentablemente, ninguna de estas propuestas tuvo acogida política.

Ninguna.

Recién, transcurridos 15 años de una brutal judicialización se legisló sobre el ajuste de precios, pero aún con incertidumbre y fallos pendientes respecto la tarifa del GES. El año 2010 el Tribunal Constitucional exhortó al colegislador para que resuelva la Tabla de Factores, pero el Estado ¡tardó 12 años en responder!

Recién ahora, muchos comprenden que las advertencias de crisis no eran amenazas, y se comienza a delinear lo que un sector político anhelaba desde los años 90: un seguro único estatal de salud.

Rafael Caviedes Duprà

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