Por Methe OstosMi nombre es Pisquera Tulahuén

En Tulahuén, un pueblito de dos mil habitantes ubicado en Monte Patria, valle del Limarí, región de Coquimbo, la familia Camposano lleva casi 200 años produciendo uva pisquera. Harto de ese tiempo como parte de la cooperativa pisco Control. Pero como todo cambia, le tocó al enólogo Jaime Camposano emprender nuevos rumbos. Junto a dos amigos decidieron crear el año 2010 su propia compañía pisquera, y así nació Tulahuén SPA. ¿La ambición? Producir piscos premium y hacerse un nombre a nivel mundial. Y lo han logrado: tanto Wakar, su pisco insignia, como Black Heron han ganado prestigiosos premios afuera, siendo hoy exportados a unos 40 países. ¿Dónde ha sido más difícil? En Chile. Y es que como recordaba Nicanor Parra respecto a Gabriel Mistral, a ella primero le dieron el Nobel, después el Nacional (y nunca el Municipal). Cuesta ser profeta en la propia tierra.
Ah, pero la voz que clama en el valle del Limarí se escucha fuerte y claro probando un Black Heron. Su nombre se traduce como “garza negra”, tal como “tulahuén” significa “lugar de garzas”. El pisco es una triple destilación de uva moscatel añejada hasta por 6 años en barricas de roble ahumadas. El resultado es un brebaje de 43,5 grados donde el sabor frutal de las uvas se equilibra con notas de caramelo, tabaco y café. No piensen en un ahumado tipo Lagavulin o Ardbeg, sino en la costra de caramelo de un creme brulee. Se puede tomar solo y también en preparaciones. La piscola con Black Heron es distinta a cualquier otra que hayan probado, potenciándose sabores como caramelo quemado y café tostado. Hágale.
Por Methe Ostos.
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