Mundo mapuche: menos sesgo, más evidencia



SEÑOR DIRECTOR:

La encuesta especial 87 del Centro de Estudios Públicos (CEP) deja más de un elemento para el análisis a la hora de conocer la percepción del mundo mapuche frente a la coyuntura social.

El estudio, que consultó a 2 mil 915 personas del Biobío a Los Lagos, ayuda a poner en perspectiva y, por qué no, a desmitificar el sentir mapuche en momentos clave para el país, ad portas del plebiscito de salida y en un escenario de profunda crispación, donde la mirada polar de las cosas pareciera instalarse como regla.

El primer insumo que salta a la vista, es la extendida sensibilidad chileno-mapuche. Por cierto, el 45% de la muestra mapuche se declara “chileno y mapuche al mismo tiempo”, creciendo notablemente desde las mediciones de 2006 (21%) y 2016 (39%).

En otro ejemplo que derriba preconcepciones, el 48% de los encuestados identificados como mapuche afirma que Chile debe ser un “Estado nación donde conviven las personas sin distinción de culturas, pueblos o naciones”. Ello, en desmedro del 12% que se inclina por la definición de un “Estado plurinacional”.

Asimismo, nada más lejos del prejuicio y el desconocimiento histórico, los encuestados mapuche reafirman su vocación de paz en el instrumento del CEP, aseverando en un 59% que no se justifica nunca el uso de fuerza para reclamar tierras; lo cual no quita que, en un 30%, sostengan que el principal dispositivo de compensación debe ser la restitución territorial.

Y si se trata de mecanismos para avanzar en una solución para el conflicto, acá nos encontramos con una profunda coincidencia. Lo dije en sesión especial del Senado y en la Comisión de Seguridad de la Cámara: necesitamos diálogo y seguridad para salir de la inmovilidad y la mera reacción ante la violencia. El mundo mapuche también lo cree, y demanda en un 55% “diálogo entre todos los grupos en conflicto”, pero también “mayor presencia de carabineros” (23%).

Desde esa convicción hemos actuado en el Gobierno Regional del Biobío, primero a partir de la intuición política y ahora provistos de datos. Con los pies puestos en el territorio, y continuando con nuestra política de parlamento, exhortamos al gobierno de Chile a perseverar en ambas líneas y a no cejar frente a las presiones de vocerías que se arrogan una representatividad cuando menos dudosa.

Proveer de seguridad es cuidar la democracia; apostar por el diálogo un deber. Escuchar a los actores locales y hacer uso de la evidencia es un mínimo exigible para vislumbrar una salida ante una situación crítica, que no admite dilataciones ni titubeos.

Rodrigo Díaz Wörner

Gobernador regional del Biobío

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.

Investigadores descubrieron que este elemento químico afecta el lóbulo occipital del insecto, impidiendo que puedan mantener una trayectoria recta y actuar de forma rápida ante los cambios en su entorno.