Nuestras lectoras preguntan: Mi pareja es eyaculador precoz, ¿qué hago para ayudarlo?

La vida en pareja tiene momentos complejos que deben resolverse con madurez y compromiso. Por eso, en Paula quisimos conversar sobre estos temas abiertamente y darles un espacio a ustedes, nuestras lectoras, para que puedan plantear sus dudas y los expertos ayuden a resolverlas.




Pregunta

Con mi pareja llevamos 15 años juntos y siempre hemos tenido una buena conexión en la cama y hemos superado las crisis matrimoniales. Sin embargo, este último tiempo él ha comenzado a evitarme sexualmente debido a que ha comenzado a eyacular antes de tiempo. Cada vez que abordo el tema con él me dice que no quiere hablar y esto nos ha distanciado. ¿Qué puedo hacer?

Mariela (45)

Respuesta

“La vida en pareja nos enfrenta al desafío de construir una espacio de intimidad sexo-afectivo. Ello implica no solo encontrarse en la cercanía de los cuerpos -marcados por su propia historia- sino también en la desnudez de los resguardos psicoafectivos que cada quien ha ido construyendo, a modo de fortalezas o defensas, a lo largo de la vida. En ese sentido, la eyaculación precoz puede aparecer en las primeras experiencias sexuales o tardíamente en situaciones específicas de pareja que comprometen cierto tipo de intimidad. Cada relación de pareja enfrenta dificultades que son únicas, pues se constituye a partir del cruce de dos historias”, dice Francisca Pérez Prado, terapeuta de pareja y familia, y directora de La Morada.

“La vida contemporánea ha dado lugar a preguntas fundamentales que ponen en crisis nuestras representaciones más tradicionales: la transformación de las relaciones de género, el reconocimiento de identidades diversas, la modificación de roles. Todas son cuestiones que afectan las percepciones y certezas sobre lo que es posible -y lo que no es posible- esperar de sí mismo/a y del otro/a”, explica Pérez.

“La terapia de pareja, tanto como el psicoanálisis, nos llevan a reconocer en la manifestación de la eyaculación precoz -tanto como en otras problemáticas- una configuración que compromete a la pareja y a su contexto y forma de vida particular. Ello nos conduce, necesariamente, a interrogarnos sobre las condiciones singulares en las que surge esta situación tanto desde el punto de vista de la relación como de cada una/o en particular”.

¿Qué pudo haber sucedido?

La eyaculación precoz constituye una de las principales disfunciones que afectan la vida sexual de las parejas. Aunque se habla, en ocasiones, de factores biológicos, todos los estudios muestran que en la mayoría de los casos se relacionan con aspectos biográficos y vinculares.

Al respecto, Rodrigo Sepúlveda, académico de Escuela Psicología Universidad de Las Américas UDLA (sede Concepción), señala que las causas para que un hombre manifieste una eyaculación precoz son diversas. “Los seres humanos experimentamos situaciones que son desencadenadas de manera multifactorial. Entre las causas, podemos encontrar manifestaciones psicofisiológicas tales como ansiedad y altos grados de distrés, a las cuales se añaden dificultades en cuanto a la autoimagen y autoestima. También podemos sumar preocupaciones o pensamientos relacionados con la esfera laboral o incluso dificultades en el contacto con el entorno cercano, experimentando una percepción de hostilidad en entornos que previamente se creían seguros. Además, se puede encontrar alteraciones de tipo biológico y/o físico como lo son infecciones genitales, alteraciones vasculares y/o desequilibrios hormonales”.

Se estima que las causas de esta afección son un 95% psicológicas y que un 40% de los hombres la ha padecido a lo largo de su historia. Según Sepúlveda todo hombre está susceptible, en algún momento de su vida, a desarrollar esta condición debido a que las relaciones humanas cambian y las personas también. Por eso, siempre frente a una problemática de este tipo, se debe analizar todo lo que está alrededor de quien padece lo descrito.

Sobre cómo una situación así puede afectar una relación de pareja el experto señala que “muchas mujeres ven comprometido su bienestar y satisfacción sexual. Sin embargo, la satisfacción y el bienestar sexual son siempre de carácter individual, esto significa que cada individuo dentro de una relación tiene la responsabilidad de preocuparse y generar su propio disfrute y bienestar sexual, el cual se elige compartirlo y disfrutarlo en pareja, involucrando otros elementos afectivos e incluso sociales”.

Cómo superarlo juntos

Cuando la vida sexual de una pareja se encuentra afectada, es tarea de los dos resolverla. Así lo cree Rodrigo Sepúlveda, quien sostiene que la única manera de atravesar cualquier dificultad en pareja es tener una buena comunicación. “Lo sexual es solo un área más dentro del contexto completo de pareja, sin embargo, gran parte de la resolución de estas situaciones implica un desarrollo de una mejor comunicación. Esto requiere de una mayor implicación y compromiso desde ambos miembros, les cueste o no hablar sobre su intimidad”.

Si consideramos el área sexual como una temática que no podemos abordar, difícilmente se podrá crecer sostenidamente en pareja. “Mi llamado es a encontrarse en la comunicación, que incluso va mucho más allá de las palabras”, advierte el experto.

En cuanto a los tratamientos que existen para curar esta disfunción sexual están los farmacológicos hasta las terapias sexuales más específicas. Sin embargo, los especialistas recomiendan siempre una estrategia combinada que apunte al desarrollo de la esfera afectiva del hombre, para que pueda remover la situación que le genera incomodidad a ambos miembros de la pareja. También se pueden involucrar técnicas de autorregulación psicofisiológicas, las cuales apuntan a disminuir el estrés y la ansiedad generadas a partir de las posibilidades de generar contacto sexual.

Al respecto, Enrique Bley, andrólogo de Clínica Dávila, explica que: “Existiendo afecto mutuo y las ganas de proyectarse juntos en una relación, las consecuencias directas e indirectas que este problema trae a la pareja pueden ser enfrentadas con éxito la mayoría de las veces. Sin embargo, en el camino, las complejidades propias de la eyaculación precoz, como entidad clínica, hacen necesaria, casi siempre, la ayuda de algún profesional que se dedique en profundidad al tema”.

Para Noelia Jorquera, directora del Instituto Americano de Sexología (INASEX) lo ideal es asistir a terapia para que un profesional pueda educar sobre sexualidad, autocuidado, autoestima, derribar mitos y tabúes que dificulten la expresión de sentimientos, emociones y la manifestación libre de la sexualidad. Para dar los primeros pasos la experta aconseja:

  • Aprender nuevamente la autoestimulación de forma más lenta y consciente.
  • Reducir los espacios en la cama, literalmente hablando, puesto que generalmente las parejas se alejan físicamente estando en ella.
  • Revitalizar la intimidad y la complicidad. Sentir la piel de la pareja y descubrir nuevos mapas eróticos alejados de los genitales, pueden ser algunas alternativas.
  • Presidir del coito para disminuir la ansiedad en la pareja.

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