Terapia de reemplazo hormonal en mujeres con menopausia: Los beneficios y los riesgos

Con la llegada de la menopausia las mujeres dejamos de producir las hormonas femeninas y, con ello, nuestro cuerpo comienza a sufrir muchos cambios. A partir de esto, surge una alternativa para superar estos síntomas desagradables y es la terapia de reemplazo hormonal.




La gran mayoría de las mujeres atraviesan por el periodo de su última regla, conocida como menopausia, entre los 45 y 55 años. Durante esta etapa los ovarios dejan de funcionar en forma cíclica y el cuerpo comienza a disminuir su producción de hormonas femeninas como estrógeno y progesterona.

De la mano de la menopausia, está la transición a la menopausia, que corresponde al periodo anterior a su llegada definitiva y es donde se comienzan a producir algunos de los conocidos síntomas como los bochornos, alteraciones de animo, dolores de cabeza, insomnio, entre otros.

Según explica la ginecóloga Paula Sperry, especialista en el tema, durante esta etapa de transición las mujeres comienzan a experimentar algunas alteraciones en el ciclo menstrual, los ciclos se empiezan a hacer más cortos inicialmente y luego más largos, y la menstruación puede no presentarse durante algunos meses, para luego volver otros con menstruaciones mas abundantes. “Comienzan a aparecer algunos cambios metabólicos y disminuye el gasto energético basal, entonces la mujer tiende a subir de peso y hay una distribución distinta de las grasas”, explica la especialista.

Entre un 60 y 80% de las mujeres de países occidentales experimentan en esta etapa síntomas debido al déficit estrogénico, siendo los bochornos uno de los motivos de consulta más importantes, pudiendo iniciarse incluso antes de que las menstruaciones desaparezcan y pueden durar hasta más de cinco años.

Para las mujeres sintomáticas, es un arduo proceso que se hace difícil de sobrellevar y que puede afectar su calidad de vida. Sin embargo, existen muchos tratamientos disponibles y uno de ellos es el tratamiento de reemplazo hormonal. Como su nombre lo indica, consiste en un reemplazo que se encarga de proporcionar aquello que el cuerpo perdió, es decir, el estrógeno que el cuerpo ya no es capaz de producir.

Muchos estudios han comprobado que la TRH es un tratamiento eficaz para manejo de los síntomas menopáusicos, desde los síntomas vasomotores hasta pérdida de lubricación. Así como también para los dolores articulares asociados, trastornos del estado de animo o alteraciones del sueño.

Esta práctica está esencialmente indicada en mujeres sintomáticas, antes de los 60 años, o dentro de los primeros 10 años desde instaurada la menopausia, sin contradicciones. Antes de iniciar el proceso de TRH, se hace una evaluación a la mujer para ver si es candidata a la terapia, se evalúa si tiene alguna contraindicación para recibirla y se estudian cuáles son los síntomas que se quiere manejar con el suplemento hormonal, para así elegir la mejor opción y orientar el tratamiento a esas causas.

A través de estos procesos las pacientes pueden evitar los molestos síntomas característicos de la menopausia mediante el uso de hormonas que se pueden administrar tanto por vía oral, en comprimidos, como en geles que se absorben a través de la piel o usando cremas vaginales y óvulos para el manejo de los síntomas genitales. A pesar de los beneficios, se ha demostrado que esta terapia puede tener en algunas mujeres ciertos riesgos, ya que el uso prolongado de estrógeno y progesterona podría producir mayor riesgo de cáncer de mamas o aumentar el riesgo de algunas enfermedades cardiovasculares.

“Las pacientes a tratar deben ser bien escogidas, evaluando detalladamente tanto los factores de riesgo mamario y cardiovascular personales de cada paciente, ya que puede tener riesgos para mujeres con contraindicaciones. Los principales riesgos dependen básicamente del tipo de terapia hormonal de la menopausia que se utilice y en este sentido es fundamental que la terapia escogida sea la adecuada a cada mujer y se utilice de forma correcta, lo que permite reducir los potenciales riesgos al mínimo”, dice la especialista.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.