Comisión de DD.HH. evalúa citar a Rojas por críticas a Museo de la Memoria

Mauricio Rojas al momento de asumir.

Pese a que el ministro de las Culturas se retractó, desde la Nueva Mayoría afirman que debe dar explicaciones ante el Congreso. El poeta Raúl Zurita llamó a no participar en eventos donde asista el secretario de Estado.


A 48 horas del ajuste de gabinete, y cuando la salida de Gerardo Varela de Educación daba un respiro a La Moneda respecto de los errores no forzados de los ministros, el recién nominado titular de las Culturas, Mauricio Rojas Mullor, volvió a encender la alarma en Palacio por las críticas realizadas hace dos años al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, palabras que recibieron el repudio conjunto de la oposición y del mundo artístico.

Ello luego de que La Tercera publicara un perfil de quien fue el speechwriter del Presidente Sebastián Piñera en que se destaca una conversación sostenida con el canciller Roberto Ampuero en el libro de ambos Diálogos Conversos (2015), en que Rojas señala que el museo es “un montaje cuyo propósito es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar. Es una manipulación de la historia”. Ampuero acotaba al respecto que “no es un museo nacional, es un museo de mala memoria”.

En una entrevista con CNN en 2016, Rojas Mullor reafirmaba sus cuestionamientos y acusaba que se buscaba “contar una versión falsa de la historia de Chile (…) es algo para que la gente no piense, para atontarte”.

Aunque durante la tarde se retractó de sus dichos y adujo que “no reflejan mi posición actual”, la polémica ya estaba instalada y desde la Cámara la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Carmen Hertz, aseguró que va a “proponer a la comisión que lo cite para que explique sus dichos aberrantes sobre el museo, y que reflejan negacionismo. Alguien así no puede ocupar un cargo público, menos aún ser ministro”.

Miguel Crispi (RD), integrante de la comisión, está de acuerdo con convocar al personero ya que, sostiene, “debe explicar si su posición afectará de algún modo el financiamiento del museo, que depende de su cartera, y también sería interesante conocer cuándo cambió de opinión, porque en 2016 decía una cosa y asegura que ya no piensa lo mismo”.

En tanto, desde la Comisión de Educación del Senado, los legisladores de la oposición Yasna Provoste, Jaime Quintana y Juan Ignacio Latorre informaron que retiraban la invitación al secretario de Estado de acudir a la instancia, cursada originalmente para este lunes, a la espera de que ofrezca disculpas.

Desde la Comisión de Cultura, su presidente, Marcelo Díaz, señaló que Rojas debe “dar un paso al costado”. El ministro está citado para la sesión del martes, pero integrantes de la comisión como Alejandro Bernales (PL) pedirán que se excuse antes de ingresar.

También se sumaron a los reproches a Rojas Mullor el presidente del Senado, Carlos Montes, y su par de la Cámara, Maya Fernández.

En el mundo de las artes, el premio nacional de Literatura, Raúl Zurita, llamó a los artistas a restarse de actividades encabezadas por el titular de las Culturas en pos de la dignidad, y el guionista de Una mujer fantástica, Gonzalo Maza, aseveró que “efectivamente quieren borrar la historia, efectivamente quieren repetirla”.

Sin redes

Rojas Mullor no milita en ningún partido político de Chile Vamos y su nombramiento obedece a la cercanía que desarrolló en los últimos años con Piñera. La falta de redes es uno de los puntos que resonó hoy frente a su bullado estreno como autoridad.

De hecho, fue una de las hijas del jefe de Estado, Magdalena Piñera Morel, quien defendió el punto de vista original del ministro sobre la esencia del museo.

Argumentó en Twitter que “el Museo de la Memoria, de carácter privado, pero financiamiento público, cuenta una mirada, con verdad, pero una verdad. Lo bueno sería que fuera un museo dependiente de la institucionalidad gubernamental, donde un consejo de expertos pueda construir un relato que una a los chilenos”. Posteriormente agregó que el museo debía ahondar en “el largo proceso de división, odiosidad, violación de DD.HH. desde antes del 73 y después de esa fecha”. Los comentarios fueron borrados durante la tarde.

Una posición similar tuvo la presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, quien adujo que “es cierto que hay una parte de la historia que el museo no cuenta y que tiene que ver con cómo se llega al gobierno militar. Repudiar las violaciones a los DD.HH. y reconocer que falta mostrar todo lo que pasó no es contradictorio”, adujo.

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