Política

Francisco Figueroa y la fallida compra de la casa de Allende: “En el PS se entiende que hubo responsabilidades compartidas”

A días de dejar su cargo, el ministro de Bienes Nacionales defiende que las autoridades que acompañaron al Presidente Gabriel Boric en sus cuatro años de gobierno se mantengan coordinadas para defender su legado.

17/02/2026 - FRANCISCO FIGUEROA, MINISTRO DE BIENES NACIONALES - FOTO: MARIO TELLEZ MARIO TELLEZ

El ministro de Bienes Nacionales, Francisco Figueroa (FA), a la hora del balance de su cartera repasa una de las crisis más duras de la administración de Gabriel Boric: la fallida compra de la casa del expresidente Salvador Allende.

Reconoce la gestión frustrada, pero defiende el sentido del homenaje que Boric quiso hacer al exmandatario.

¿Cuál es su plan tras el 11 de marzo? ¿Habrá una articulación de ministros para defender el legado de Boric, como lo hicieron los piñeristas?

No hay todavía una definición colectiva. Pero mi disposición es a que exista una articulación de todos quienes hemos tenido responsabilidades en el gobierno, porque me parece que lo logrado es muy valioso.

Ese relato colisiona con el diseño de la Oficina del Presidente Electo, que plantea la instalación de un gobierno de emergencia...

La emergencia me parece que la recibimos nosotros. Inflación disparada, crisis de seguridad, crisis de derechos humanos y deterioro político en términos de una incapacidad brutal de ponernos de acuerdo como país. Eso lo vimos también en Bienes Nacionales: proliferación de ocupaciones ilegales, escasez de suelo para vivienda, deterioro, o más bien parálisis económica. La idea del gobierno de emergencia es de una campaña destinada a capitalizar la ansiedad y el miedo, pero eso no sirve para gobernar.

En el ejercicio de gobernar ha habido errores de gestión. Usted mismo, de hecho, reemplaza a Marcela Sandoval (RD), que sale por la fallida compra de la casa de Allende. Mirando en perspectiva, ¿dónde estuvo el error en ese proyecto?

Desde el día 1, abiertamente, dijimos que esto fue una desprolijidad brutal. Lo que ha hecho la diferencia fue que las responsabilidades se asumieran al más alto nivel, a nivel político. Después de que esta situación rápidamente se resolviera dejó de ser un tema. Tanto así que los resultados de la comisión investigadora no arrojaron nada grave, se desvanecieron y, después de declaraciones muy altisonantes, hoy día este es un capítulo salvado.

Es un acto administrativo -de iniciativa del propio Presidente Boric- que termina con la destitución de la hija del Presidente Allende del Senado y con la marginación de su nieta del gabinete. Por eso le pregunto si hay un mea culpa.

El mea culpa se hizo en términos de que se llevó adelante con mucha desprolijidad esta gestión. Pero no hay nada de qué disculparse por la idea original de haber intentado proteger el legado del Presidente Allende, cuya obra es fundamental para la historia de la democracia chilena. Creo que esa idea original era y sigue siendo legítima y valiosa. Si no se hubiera hecho ese mea culpa yo no sería ministro.

¿No cree que el error de origen de esto es haber creído que la creación de un museo era la vía más efectiva para honrar la figura de Allende a través de la compra de esta casa?

La compra era una alternativa perfectamente válida y legal, y administrativamente viable. La idea de tener un museo de los expresidentes era y sigue siendo algo bueno, y que la próxima administración tendrá que evaluar también si es que se persevera en algo de esas características.

La consecuencia política es que instala una cuña entre el gobierno y el PS que termina con una senadora emblemática destituida. ¿Cree que esa herida sanó?

Yo lo veo de una manera distinta. A mí me ha tocado interactuar como ministro en el impulso de varios proyectos de ley con parlamentarios y dirigentes socialistas. Y lo que yo he visto es que los partidos entienden que hay responsabilidades compartidas también, en lo que sale bien y mal en un gobierno, y me parece que el caso de la casa de Allende no es distinto. No he visto ni he vivido esa fisura con el PS, porque creo que se entiende que en todo gobierno hay responsabilidades compartidas y en este caso también.

¿Cuál sería la responsabilidad de la senadora Allende y de Maya Fernández en este caso?

En toda gestión de compra, o donación, o cualquier gestión de propiedad, y en general en todos los trámites que hace el Ministerio de Bienes Nacionales, uno interactúa con una contraparte que también tiene el deber de ver cuáles son sus responsabilidades.

La expectativa del presidente era lograr una sola coalición, pero la realidad da cuenta de que eso no será posible y va a haber más de una oposición.

Eso está por verse, y la tendencia durante el gobierno del Presidente Boric ha sido contraria a la fragmentación y a la división. Hemos tenido objetivamente una tendencia hacia la unidad. Existen distintas hipótesis respecto de cómo ejercer la oposición, pero la virtud está en que esas diferencias se expresen y sean capaces de trabajar juntas.

Un sector de su partido resiente que en estos cuatro años los ministros del FA pagaron los platos rotos de las crisis: Marcela Sandoval por la casa de Allende y Giorgio Jackson por Convenios, entre otros. ¿Lo siente así?

Esa es una evaluación que les corresponde hacer a los partidos. En muchos gobiernos, el partido del presidente es el partido que tiene que apretar los dientes: fue así en los gobiernos de la Concertación. Hoy día tenemos ministros de mi partido en grandes responsabilidades. Yo me quedo con un sabor de un trabajo virtuoso.

Traspaso de mando

Usted mismo ha dicho que este es un ministerio a veces poco visible. ¿Qué balance le entregó a Catalina Parot?

Hemos casi duplicado los ingresos que genera este ministerio al Fisco. Hemos entregado el equivalente a 20 veces las hectáreas fiscales a la construcción de créditos habitacionales. Y también tenemos cifras históricas en términos de sitios de memoria recuperados y gestionados. Este ha sido el gobierno que más accesos a playas ha fijado desde el Ministerio de Bienes Nacionales.

¿Este es un ministerio que se podría fusionar?

Me parece que no haber fusionado ministerios, salvo uno por error, no por convicción, es una temprana promesa incumplida, pero en buena hora, porque en un país con tanta desigualdad territorial, con acceso precario a bienes públicos, la gestión de la propiedad fiscal es estratégica y requiere dedicación exclusiva.

¿Qué le preocupa de la próxima administración?

Me preocupa que no se desarme la capacidad instalada en el ministerio para aplicar las perspectivas de género e interculturalidad a la gestión de bienes del Estado y a la regularización. A eso debemos que hoy tengamos más jefas de hogar con títulos de dominio de sus viviendas, más acceso a la tierra para mujeres campesinas y más comunidades indígenas desarrollando proyectos que revitalizan zonas empobrecidas. Huelo una posible caza de brujas contra funcionarios que desempeñan estas labores a nivel de gobierno, cosa que sería muy grave y señal de un embrutecimiento en la forma de gobernar.

En futuro ministro de Vivienda, Iván Poduje, ha sido muy crítico de la reconstrucción y planteó que durante su gestión está dispuesto a saltarse algunos procesos para apurar la instalación de viviendas de emergencia...

Hay que ver a qué se refieren las próximas autoridades cuando hablan de prescindir de algunos permisos, de algunos procesos. Hay que ver cómo el próximo ministro gobierna el ministerio, porque, como se sabe, otra cosa es con guitarra.

Usted es uno de los ministros que conocen hace más tiempo al Presidente Boric. Según usted, ¿qué le queda del dirigente estudiantil?

Veo más continuidad que quiebres. Creo que hay una madurez política cuando uno tiene flexibilidad para adoptar los métodos, los medios, los ritmos sin renunciar al propósito. Veo en el presidente un proceso continuo y escalado, que es un proceso colectivo, de ampliar las capacidades que tiene la izquierda y la centroizquierda para trabajar juntas y para asumir los grandes desafíos del país.

¿Cuál es el rol que ve usted ahora para el presidente?

No me siento en condiciones de darle consejo al presidente. Nos corresponde más defender lo avanzado, continuar incidiendo en que los avances en materia de justicia social y económica, y seguridad y estabilización del país sean un piso desde el cual avancemos y no retrocedamos.

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