¿Lavín socialdemócrata?: Las definiciones que complican a la UDI

El alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín. Foto: Patricio Fuentes

Sus declaraciones incomodaron en el gremialismo, donde algunos, sin embargo, intentaron resaltar en público ciertas coincidencias con el discurso de quien aparece como la principal carta presidencial del partido. Su rol en el “apruebo”, en todo caso, es visto con atención. “Se equivoca Lavín”, dijo Van Rysselberghe. En la colectividad, además, esperan que no realice un despliegue de cara al plebiscito.


Se encendieron las alarmas de inmediato en la UDI. Las declaraciones del alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, carta mejor posicionada de la centroderecha para las elecciones presidenciales, no pasaron desapercibidas en el partido que encabeza Jacqueline van Rysselberghe.

En dos entrevistas -primero, el domingo en La Tercera, y luego en Tolerancia 0- ratificó su posición respecto a votar “apruebo” en el plebiscito del 25 de octubre y, además, profundizó en su visión de los cambios para una nueva Carta Magna. Así, emitió frases como que se deben “garantizar derechos sociales” y modificar en ciertas áreas el rol del Estado subsidiario, junto con señalar que se necesita un “gobierno de consensos” y, finalmente, autodefinirse como un “socialdemócrata”.

En el gremialismo dicen que esto último fue lo que más generó incomodidad en sectores del partido, ya que es una definición más propia de la centroizquierda que de la derecha. Asimismo, en la colectividad también reconocen que la postura de Lavín sobre el “apruebo” -más allá de que era conocida- les genera un flanco adicional que debilita la postura mayoritaria de Chile Vamos y que, por ende, puede influir en que exista un resultado más bajo de lo esperado para ese sector en la consulta nacional.

Quienes defienden el “rechazo” buscan al menos sacar entre un 30% y un 40% en el plebiscito para evitar que la derrota sea tan dura ideológicamente y que la centroizquierda se “empodere”.

En ese sentido, en la UDI reconocen que están ante un “dilema”, porque si bien no comparten varios de los planteamientos de Lavín, dicen que no pueden salir a criticar públicamente a su carta presidencial, la mejor posicionada de la derecha según varias encuestas. Además, en el gremialismo están conscientes de la necesidad del alcalde de comenzar a ampliar su electorado y apuntar al centro pensando en una eventual carrera a La Moneda, algo que Lavín ha hecho en otras ocasiones, por ejemplo, al declararse “bacheletista-aliancista”.

Sin embargo, dirigentes del partido dicen que les hubiese gustado que Lavín no dijera todo lo que dijo en las entrevistas. Y, asimismo, esperan que no active un despliegue territorial en favor del “apruebo”, más allá de haber marcado el punto sobre su posición.

“Nos hubiera encantado que estuviera por el ‘rechazo’, más que nada porque nosotros no le creemos a la izquierda. Ellos han dicho que quieren terminar con la propiedad privada, que quieren terminar con el ahorro de los trabajadores, que quieren terminar con el derecho preferente a los padres”, dijo Van Rysselberghe a La Tercera PM. En esa línea, agregó: “Creo que en eso se equivoca Lavín, pero es, más bien, de forma que de fondo”.

A juicio de la senadora, “las diferencias están en el camino”, pero recalca que comparten el contenido de los dichos de Lavín. De hecho, en el gremialismo rescatan varios de sus planteamientos, entre ellos, en materia de integración e inclusión social, lo que califican como un “sello” de la UDI.

“A mí la palabra socialdemócrata no me gusta mucho, porque se asocia con la izquierda, pero la UDI en sus principios defiende la democracia y tenemos una inspiración social y popular que surge desde nuestros orígenes. Por lo tanto, desde esa perspectiva nos sentimos identificados. No creemos que la preocupación por llevar mejor calidad de vida a las personas sea patrimonio de la izquierda”, enfatizó Van Rysselberghe, mientras que el senador Iván Moreira sostuvo que los que están molestos con los dichos de Lavín deben tener en cuenta que es la única carta competitiva en el sector y que, en ese sentido, “si el costo para ganar la presidencial es que Joaquín Lavín vote ‘apruebo’, tenemos que ser prácticos, porque de lo contrario estaríamos entregando la presidencia a la izquierda”.

Como sea, la preocupación que existe entre algunos parlamentarios al interior de la UDI es que la postura de Lavín termine alejando a la derecha “más dura” y, por ende, fortaleciendo en el sector el liderazgo de José Antonio Kast.

Sin embargo, hay quienes dicen sentirse absolutamente representados por los dichos de Lavín, más allá de que esté por el “apruebo”: entre ellos, el diputado Guillermo Ramírez y la senadora Ena von Baer. “La socialdemocracia chilena está planteada por el proyecto de desarrollo que planteó la Concertación. ¿Quiénes son los herederos hoy de la Concertación? Claramente no es la Nueva Mayoría, que rechaza el legado de la Concertación. Y nosotros ya planteamos en la campaña del Presidente Piñera que había que construir sobre el Chile que hemos desarrollado entre todos en los últimos 40 años, y hacer cambios especialmente enfocados a una política social más amplia, que abarque a la clase media”, dijo Von Baer.

Los pasos de Lavín, además, son vistos con atención desde La Moneda. Al interior de Palacio, de hecho, hay quienes temen que sus declaraciones terminen polarizando aún más el ambiente al interior de Chile Vamos.

Asimismo, en el Ejecutivo todavía resienten cuando el alcalde dijo que la propuesta de ayuda para la clase media en medio de la pandemia era insuficiente, junto con haber apoyado el retiro del 10% del fondo de pensiones. “El gobierno tiene claro que las opiniones del alcalde Lavín, así como de la alcaldesa Matthei, son perfectamente legítimas en democracia”, dijo ayer el vocero de gobierno, Jaime Bellolio, junto con señalar que “lo que yo rescato de Joaquín Lavín es la intención de que haya unidad, que haya disposición a encontrar acuerdos”.

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