Por José Miguel WilsonNunca digas “nunca jamás”: la trastienda de la jornada en la que Quiroz accedió a sentarse a negociar la megarreforma
Aunque el ministro de Hacienda prefería una metodología con intercambio de documentos, se convenció de participar de una mesa convocada por la presidenta del Senado, cuyo papel fue valorado por la oposición. El secretario de Estado dijo que "nunca jamás” se había negado a dialogar. Sin embargo, advirtió que ello no implica acceder a cambiar el corazón de la iniciativa.

El ambiente estaba enrarecido ayer en la tarde en la sede del Senado en Santiago.
Sin embargo, no era por razones políticas. Un problema con las cañerías en las dependencias del ex Congreso Nacional golpeaba de entrada a quienes comenzaron a llegar a la reunión convocada por la presidenta de la Cámara Alta, la senadora Paulina Núñez (RN), con el fin de tratar de acercar posiciones entre el oficialismo, la oposición y el mismo gobierno en torno a la megarreforma de reconstrucción y reactivación económica.
A pesar de que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se había negado a abrir un espacio de negociación de esa naturaleza, ya que prefería acotar el margen de conversación al intercambio de propuestas por escrito, finalmente accedió a las recomendaciones que le hicieron personeros oficialistas, entre ellos la misma senadora Núñez, de que lo mejor era construir un acuerdo lo más amplio posible o, al menos, intentarlo.
Luego de que, el miércoles de la semana pasada, el Ejecutivo lograra aprobar en general (idea de legislar) la emblemática iniciativa con los votos justos (26 a favor, 1 abstención y 23 en contra), hasta el martes, el diseño de Quiroz era avanzar en la discusión en particular (en la que el texto se vota artículo por artículo) navegando con los mismos 26 respaldos, sumando algunos descolgados de la oposición (uno a cuatro votos más).
El ministro, además, prefería no conformar una mesa de trabajo (como la que se dio en la Cámara, en la que no hubo ningún resultado fructífero). Por lo tanto, defendía su metodología de intercambio de documentos, ya que ello se ajustaba mejor a su estrategia de no alterar los ejes centrales, el llamado “corazón”, del megaproyecto.
Cita en Hacienda
Sin embargo, este miércoles, el jefe económico del Ejecutivo se abrió finalmente en una reunión que sostuvo a primera hora del miércoles, en las oficinas del Ministerio de Hacienda, con senadores del oficialismo, en los que participaron Javier Macaya (UDI), Luciano Cruz-Coke (Evópoli), Rodolfo Carter (ind. republicano) y la misma Paulina Núñez (RN).
En ese encuentro, los cuatro legisladores del oficialismo le dieron el empujón final al ministro -que aparentemente ya estaba medio resignado y convencido- para que se allanara a la propuesta de la presidenta del Senado de abrir una mesa de negociación.
Aun cuando no hubiera entendimiento en todo con la oposición, la señal era relevante para el clima de diálogo que la Cámara Alta quiere mantener para todo el gobierno del Presidente José Antonio Kast, incluso más allá del megaproyecto.
Un factor a considerar era la inestable situación del senador aliado del gobierno, Miguel Ángel Calisto (indep. hoy asociado a Evópoli), quien no solo podría quedar desaforado. Incluso, en un par de meses más podría llegar a perder el cargo y ser reemplazado por otro dirigente de la Frevs, ya que Calisto compitió en un cupo de esa colectividad que preside el diputado Jaime Mulet.
Dado ese escenario, si la oposición quedase herida y resentida tras la tramitación de la megarreforma, en un futuro cercano podría tomar revancha en un Senado empatado exactamente a 25 votos.
Quiroz, por su parte, solo reiteró que ello no implicaba abrirse a alterar lo esencial de la iniciativa y pidió como condición que la mesa fuera de carácter político, no técnico.
Apertura al diálogo
Horas después de esa primera reunión del miércoles, cerca de las 18.30, al llegar al Senado y antes del encuentro con la oposición, el ministro fue consultado por su apertura y respondió que “en ningún caso, nunca jamás”, se había negado a dialogar. “He conversado siempre. De hecho, vengo aquí a un grupo de parlamentarios con los cuales me he reunido siempre individualmente. Y vamos a ver si es que logramos consensuar algunos puntos y que esto tenga una base de apoyo más amplia”, señaló.
Efectivamente, el economista en los días previos se había reunido con los senadores del PS y del Frente Amplio en La Moneda quienes llegaron con propuestas por escrito. Luego volvió a juntarse con los legisladores frenteamplistas. Sin embargo, ambas citas tenían como base el intercambio de documentos. De hecho, en la segunda cita con el Frente Amplio, les entregó una respuesta por escrito a sus demandas.
En el caso del Comité Unido (que integran senadores DC, PC, de la Frevs y del mismo FA), Quiroz sostuvo otra reunión en la que no se abordó específicamente la megarreforma y sirvió para conversar de otras inquietudes.
Por lo tanto, una negociación formal con la oposición en su conjunto nunca se había concretado. No obstante, en La Moneda y en Hacienda admiten que sí hubo contactos telefónicos constantes y algunas reuniones esporádicas e individuales con algunos legisladores de oposición, por ejemplo, con la presidenta del PS, Paulina Vodanovic; con los PPD, Pedro Araya, Ricardo Celis y Ximena Órdenes; y con el independiente Karim Bianchi. Esos diálogos estaban en línea con la estrategia de apostar al llamado “pirquineo” (gestiones para conseguir votos descolgados).
En todo caso, en la conversación con los senadores opositores, Quiroz no se movió mucho respecto de los parámetros previos en términos de no estaba dispuesto a modificar “el corazón” de la iniciativa, es decir, la rebaja del impuesto a las empresas a 23%, la reintegración y la invariabilidad tributaria. Sin embargo, hubo una apertura, según algunos presentes, para buscar compensaciones o atenuar la menor recaudación fiscal producto de las rebajas de impuestos.
“Creo que el ministro Quiroz llegó con una línea muy clara... Aquí estamos sentados, la oposición allá, el gobierno acá y al medio hay una línea divisoria. El ministro dice, miren, esta mesa no es para que nos cuestionen todo el proyecto. No, lo dijo tan así... Es una metáfora (en tono de broma)”. relató esta mañana en Desde La Redacción de La Tercera, la senadora Vodanovic (PS), quien fue una de las asistentes del encuentro en la tarde en la sede del Congreso en Santiago.
“Entonces el ministro dice, miren, nosotros vamos a rebajar el impuesto con ustedes o sin ustedes. Tampoco lo dijo así, pero estoy haciendo más simple la conversación. Vamos a seguir con el tema de la invariabilidad, pero ahí podemos hacer algunos ajustes”, prosiguió con su narración la senadora socialista, quien agregó que ante las prevenciones de Quiroz “uno podría decir no hacemos nada, nos restamos de esta instancia y que el proyecto avance con todos los costos y perjuicios para la gente. O tratamos de introducir mejoras en algunos aspectos de manera tal de mitigarlo”.
Además, Vodanovic valoró las gestiones de la presidenta del Senado, elogios que también expresó la senadora Yasna Provoste (DC), quien encabeza el Comité Unido.
“Ayer fue la primera reunión, sería muy prematuro fijar una posición. Lo que sí valoro es la disposición que ha tenido la mesa del Senado para generar un espacio de encuentro”, dijo Provoste.
En la mesa que se constituyó el miércoles, que tendrá una segunda cita el viernes, además de Quiroz, Núñez, Vodanovic y Provoste, participaron los senadores Iván Moreira (UDI), Javier Macaya (UDI) y Rodolfo Carter (indep. republicano), Claudia Pascual (PC), y Loreto Carvajal (PPD).
En modo telemático también se conectaron Andrea Balladares (RN), Luciano Cruz-Coke (Evópoli), Diego Ibáñez (Frente Amplio) y Ricardo Celis (PPD).
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