Cómo elegir una sandalia cómoda y duradera

El calor y el teletrabajo las han impuesto como el calzado del verano, pero no cualquier modelo cumple con entregar confort, frescura y resistencia. Una diseñadora y una experta en ventas entregan sus consejos para escoger las más apropiadas.




Debido al coronavirus, muchos pudieron pasar el invierno en buzo y zapatillas —si es que no lo atravesaron en pijama—, y en esta segunda ola, el verano confinado se está soportando en short y sandalias. Sin necesidad de arreglarse para ir a la oficina, los que teletrabajan han podido eludir el pantalón caluroso, la camisa o blusa que sofoca y, quizá lo más interesante, el complicado calzado formal, que se ve bien por fuera pero hace sufrir por dentro, ya sea porque aprieta, porque roza o porque simplemente da mucho calor.

Por eso no es raro que haya aumentado tanto la demanda por sandalias. “Ha sido la categoría más vendida en los últimos meses, representando el 50% de las ventas en calzado femenino”, dice Fabiana González, gerenta de márketing de Dafiti Chile.

Aunque en verano siempre sube el interés por las sandalias, este año la tendencia, según González, se ha inclinado mucho más hacia la comodidad que a las apariencias. “Hemos visto que se busca más confort y minimalismo, con colores negros o blancos. Menos taco y más plataformas”.

Pero la oferta es amplia y las calidades variables, desde los modelos sintéticos, importados y muy baratos, hasta los diseños pensados y fabricados en Chile, con materiales naturales y precios bastante más elevados. ¿Cómo saber, más allá de lo que cuesta, si una sandalia podrá cumplir con las exigencias de ser cómoda, fresca y duradera? González, de Dafiti, y María Vallejo, creadora y diseñadora de la zapatería La Sebastiana, dan sus consejos.

1. Uso

Parece obvio, pero no todo el mundo lo piensa previo a una compra. “Antes de elegir una sandalia”, dice María Vallejo, “tenemos que saber qué uso le pretendemos dar”. No es lo mismo un calzado para bajar a la playa o a una piscina que otro para caminar por la ciudad o moverse por la casa.

“Lo primero siempre es estar segura del estilo que estás buscando”, agrega Fabiana González. Y si comprarás por internet, mirar siempre todas las fotos y fijarse bien en las tablas de talla, “para no recibir una medida inapropiada”. También sugiere chequear la altura del taco en centímetros, ya que “por las imágenes uno se la imagina, pero pueden ser engañosas y es mejor saberla con exactitud”.

2. Diseño

Si lo que se busca es una sandalia para teletrabajar y usarla todo el día, o para moverse fresca y cómoda por la ciudad, del diseño dependerá buena parte del confort que estemos esperando. Para Vallejo, es muy relevante revisar cómo la sandalia sujeta el pie.

Sandalia La Sebastiana Maitencillo


“Si se quiere usar para caminar, es recomendable que agarre el tobillo”, dice. “Eso asegura que todo el calzado esté sujeto al pie, así las articulaciones pueden moverse naturalmente”.

“Los dedos del pie”, agrega, “tienden naturalmente a abrirse, por lo tanto al probársela hay que asegurarse de que queden bien puestos y de que tengan algo de holgura”. Si aprieta desde el comienzo, hay que descartarla, ya que de seguro provocará heridas, ampollas o callos. “Aunque tampoco se trata de que quede el pie flotando”.

Mule 801 Black - Zapatería Maestra


Para quien busque comodidad, la gerenta de márketing de Dafiti Chile sugiere las plataformas. “Si la planta tiene un poco de colchón ayuda a que la pisada sea más cómoda”, dice. La creadora de La Sebastiana advierte, eso sí, que quienes acostumbran a usar tacos no se pasen de un día para otro a una sandalia completamente plana. “Esa transición puede causar mucho dolor en los tendones”, apunta. “Una buena idea es preferir 2,5 cm de taco, así el cambio no será tan brusco”.

Sandalia Amarillo Azaleia


3. Materiales

“El cuero es el material número 1”, reconoce Vallejo. No goza ya de tan buena fama, debido a su origen animal, pero es el que entrega mayor duración, resistencia y respirabilidad al pie. “Es un material transpirable”, agrega, por lo tanto, y a diferencia de los productos sintéticos, sentirás la piel mojada ni tampoco se pondrá de mal olor. Lo ideal es que las correas y la plantilla sean de cuero, que son las partes que tienen contacto con el pie.

Sandalia YaYoi - Polca Zapatería


“El cuero siempre es un buen aliado, es muy duradero y se adapta”, dice González. “Al principio puedes sentir que está justo, un poco duro, pero luego cede y es muy cómodo”.

Para la creciente demanda vegana, hay cada vez más opciones de alternativas al cuero, que mantienen buena parte de sus características y virtudes pero sin ningún sacrificio animal de por medio. Fabiana González cuenta que en Dafiti “estamos tratando de propiciar cada vez más los productos con ecocuero”, un material sintético pero sustentable —muchas veces hecho de compuestos orgánicos—, que imita con bastante precisión al cuero pero sin el gasto de agua ni la contaminación que generan otros sucedáneos, como la cuerina plástica.

Respecto a la suela o planta, la goma es un material flexible que resiste bien. “Es suave y la pisada no se hace dura”, agrega Fabiana. Algunas marcas, como la prestigiosa Birkenstock, que diseña y fabrica sandalias en Alemania, usan una mezcla de materiales, entre ellos el yute, el corcho y el látex, para formar una planta resistente y flexible a la vez.

Sandalia Birkenstock Arizona Habana


4. Cuidados

Para que la inversión en una buena sandalia valga la pena y dure sus años, hay que darle unos cuidados mínimos pero importantes. Si la elegida es de cuero, entonces toca humectarla cada cierto tiempo —un par de veces al mes— para que mantenga su vigor y se prolongue su apariencia.

“Hay que sacarle el polvo con un pañito y pasarle otro húmedo con algún betún incoloro, nunca con tintes”, dice María Vallejo. “Sino, también sirve pasarle alguna crema emulsionada que se tenga en casa”. Con eso, y manteniéndolas bien guardadas durante los meses en que no se ocupen, deberían durar muchos años.

“Recomiendo guardarlas en su caja”, sugiere González. “Además de que se ve más ordenado, así uno las tiene mejor conservadas, sin polvo, sin humedad y manteniendo su forma”.

“Siempre voy a aconsejar el diseño nacional”, termina la creadora de La Sebastiana. “Hay hartos colegas, como Polca o la zapatería Maestra, que tienen productos de muy buena calidad. Comprando sandalias de acá te aseguras de que están hechas con comercio justo, con ética y muy buenos materiales”.


*Los precios de los productos publicados en este artículo están actualizados al 20 de enero de 2021. Los valores y disponibilidad pueden cambiar.

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