Los mejores juegos de mesa chilenos

Ilustración: César Mejías

La industria nacional es aún incipiente y pequeña, pero no por eso menos creativa o dinámica. Cuatro especialistas en el tema nos recomiendan los títulos más destacados creados en Chile




Como lo retrató este artículo de MasDeco, en Chile existe una incipiente pero muy dinámica y creativa industria de juegos de mesa. Un nicho que hasta hace pocos años, para el público general, estaba dominado por las grandes empresas norteamericanas —como Hasbro o Milton Bradley—, y solo detrás de su inmenso aparataje, con versiones de cartón más delgado y colores menos vivos, venían algunos juegos nacionales, casi siempre versiones locales de títulos clásicos.

Todo, para nuestra suerte, ha cambiado: con la irrupción masiva de los euro games —de la mano del popular Catán—, el público amplió su repertorio lúdico y sentarse en una mesa a jugar dejó de ser, para la mayoría de la gente, un asunto exclusivamente familiar y se transformó en un atractivo panorama social, con una amplia oferta de títulos. Algunos de ellos —y cada vez más— son creados, diseñados y desarrollados en Chile.

Aquí, cuatro expertas y expertos en el tema —Gloria Cárdenas, del pódcast especializado El Entreturno; el periodista Axel Christiansen; y Hugo Méndez y Diego Varas, del canal Ruta del Meeple— eligen los juegos nacionales más destacados.

Corruptia (Fractal Juegos)

Fue el único juego mencionado por todos los consultados. “Es el mayor ejemplo de éxito de juegos de mesa en Chile”, dice Axel Chrisiansen. Y no es una opinión: sus dos primeras ediciones están agotadas —se prepara una reimpresión que estaría lista en septiembre—, consiguió distribuirse en España y ha sido uno de los pocos juegos nacionales reseñados por The Dice Tower, uno de los canales de YouTube sobre el tema más prestigioso del mundo. “Que lo haya ilustrado Malaimagen fue un tremendo acierto”, dice Gloria Cárdenas, porque más allá de la fama que tiene el ilustrador, su arte conversa perfecto con la temática del juego: la corrupción política. “Los jugadores son un grupo de políticos, cada uno con una agenda personal secreta. El objetivo es que se aprueben las leyes relacionadas con esos intereses”, explica Christiansen. Para eso, se puede extorsionar, chantajear, coimear, sobornar o, simplemente, convencer a los contrincantes. “Se explica sin mucha dificultad”, dice Hugo Méndez. El único pero, agrega Diego Varas, es que el éxito del juego depende mucho de la personalidad del grupo que participa. “Hay que meterse en el rol de los políticos, discutir y negociar”, dice. Alguien tímido o no tan elocuente, como en la política, puede salir trasquilado.


Los Tesoros del Rey Pirata (Ludoismo)

“Es un poco más antiguo, pero todavía muy vigente”, dice Diego Varas, de La Ruta del Meeple. Creado por Pablo Céspedes y VH Cisternas, se trata de un Rey Pirata que ha muerto y que, repartido por 12 islas de un archipiélago, dejó un cuantioso tesoro. Los participantes, también piratas, deben enfrentarse para conseguirlo. “Es muy entretenido, hay mucho azar y es rápido: dura unos 20 o 30 minutos”, dice Hugo Méndez. A diferencia de la mayoría de los juegos, en este puedes elegir el género de tu personaje: masculino o femenino.


Juguemos + cerca (Devir)

Gloria Cárdenas, de El Entreturno, destaca este juego creado el 2015 por la diseñadora chilena Carolina Baltra. Un título en el que nadie gana ni pierde: “se trata de realizar actividades físicas o afectivas entre niños y adultos, como saltar, abrazarse o hacer ruidos”, explica. “Muy entretenido y útil para fortalecer lazos familiares. Lo he jugado solo con adultos, para probarlo, y aunque puede ser interesante, no funciona mucho. Está enfocado para que participen los más chicos”.


Careta (Niebla Games)

Niebla es una editorial que partió haciendo videojuegos —de hecho los siguen haciendo—, pero que también se han volcado hacia los juegos de mesa, creando un universo propio en el que dialogan lo virtual con lo análogo. El título que destaca Axel Christiansen es Careta, un juego de cartas —entre 2 y 8 jugadores— que tiene ciertas mecánicas parecidas al cacho. “Aquí se puede mentir, el blufeo está permitido”, dice el periodista de Mouse. “Si te pillan tienes que asumir las consecuencias, pero sino puedes ganar y da lo mismo. Uno tiene cartas con números, y en cada ronda el jugador inicial decide si el que gana es quien jugó la carta más alta o más baja. Los jugadores descartan y declaran el número que tienen: alguien los puede desafiar respecto a la veracidad, y si el que puso la carta mintió, o el que desafió se equivocó, pueden tener un castigo”.


Emporous (Independiente)

Esta aventura mercantil fue creada por el temuquense Nicolás Martínez-Conde. “Es un juego muy reciente e interesante”, dice Hugo Méndez. “Hay mucha negociación para recolectar materias primas, comprarlas y venderlas en un mercado”, explica Diego Varas. El que mejor regatee sus recursos, y consiga acumular más, se transforma en el Concejal de esta isla de mercaderes. “Viene incluida la extensión, que le agrega mucho más engaño y desafíos. Muy recomendable”, dicen desde Ruta del Meeple.


Crónicas del estallido (Fractal)

Muy contingente, este juego de Fractal es completamente gratuito: solo hay que descargarlo e imprimirlo en casa. Una modalidad que se conoce como print & play. “Es parecido al Timeline o Línea de tiempo”, dice Axel Christiansen. “A cada jugador se le reparten cartas, que muestran distintos hechos, y que por turnos deben ser ordenadas cronológicamente. El que menos se equivoca, gana”. En el caso de Crónicas del estallido, los hechos son todos vinculados con el 18 de octubre, tanto de lo que sucedió antes —como la evasión del metro— hasta todo lo que pasó después, desde hechos políticos —como el acuerdo del plebiscito— hasta memes o virales, como la aparición de la tía Pikachu. Las cartas están hechas por ilustradores e ilustradoras chilenas, que donaron su trabajo para el juego. Se descargá acá.


HolimathsX (Holiplay)

Un juego sobre las tablas de multiplicar. Para algunos puede sonar como una pesadilla, pero Gloria Cárdenas insiste en que es muy divertido. “Fue desarrollado por Holiplay, una empresa que se ha ganado varios premios por sus juegos educativos”, dice. “Aunque su objetivo final es enseñar, se puede igualmente disfrutar si te gustan las matemáticas o simplemente como un desafío intelectual. Refresca además algunas capacidades, que a muchos adultos se les han atrofiado con el tiempo”. Se juega con cartas y tiene 13 modalidades distintas juego.


Chute (Morsa Games)

Un partido de fútbol con cartas. ¿Se puede? Desde la editorial Morsa Games lo consiguieron con este juego, de cuidado diseño, creado y fabricado en Chile. “Son 9 rondas, que representan 90 minutos, y hay que ir avanzando por la cancha con tus jugadores, que son representados por cartas”, dice Diego Varas. “Su play mat, o alfombra de juego, simula a una cancha y está muy bien hecha, con muy buenos materiales”, agrega Hugo Méndez. “Mezcla de muy buena manera lo estratégico con el azar, tal como sucede en una cancha de fútbol”. Hasta ahora hay solo dos equipos disponibles, que vienen con la primera edición del juego, pero para noviembre lanzarán una expansión con más planteles.


*Todos los precios incluidos en este artículo están actualizados al 30 de julio de 2020.

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