Histórico gasto en licencias médicas agudiza las pérdidas de las isapres en el primer semestre

La Asociación de Isapres detalló que la mayor cantidad de estas pérdidas se concentró justamente en el segundo trimestre del 2021, ya que en este periodo ninguna de las isapres reportó ganancias, totalizando -$40.703 millones. Según el gremio, las pérdidas registradas al cierre de junio “se debe principalmente al excesivo aumento de licencias médicas, con un alza que llega al 35,7% respecto al año anterior".




Pérdidas por $47.828 millones fue lo que registraron las isapres abiertas durante el primer semestre de este año, lo que se compara con las ganancias de $18.863 millones de igual periodo de 2020, y con las utilidades de $197 millones del primer semestre de 2019.

Esas son las cifras que dio a conocer la Asociación de Isapres, las que se trata del “peor semestre registrado en los últimos años”, según destacaron. Según el gremio, las pérdidas que anotaron al cierre de junio “se debe principalmente al excesivo aumento de licencias médicas”.

Esto, considerando que el gasto en licencias médicas escaló 35,7% en relación con igual semestre de 2020, lo que significó un costo para las isapres de $455.000 millones, por lo que el gremio calculó que en definitiva se destinó un 40% de la cotización legal en estos permisos, representando un gasto nunca antes visto.

En todo caso, señalaron que esto “ha afectado a todo el sistema de salud, tanto público como privado y que en el país alcanzará este año un gasto equivalente al 1,5% del PIB”.

El gremio explicó que el gasto en prestaciones de salud se normalizó durante el primer semestre, superando el billón de pesos ($1.011 mil millones).

Pero la Asociación detalló que “otra causa de estos negativos resultados se debe a la imposibilidad de incorporar el aumento de costos por dos años consecutivos, por el congelamiento de precios, que ha significado que las isapres tienen vigente el precio establecido el año 2019″.

Gonzalo Simon, presidente de la Asociación de Isapres, indicó que “la situación financiera ha ido empeorando progresivamente debido al importante crecimiento del gasto producto del inusual aumento del número de licencias médicas, a la normalización de las atenciones de salud y la reactivación de las postergadas durante la pandemia”. Y agregó que “a este escenario debemos sumar el efecto del congelamiento de precios”.

La isapre que registra las mayores pérdidas al cierre del primer semestre es Consalud con -$36.025 millones. Le sigue Banmédica con -$11.232 millones; y CruzBlanca con -$10.589 millones. En tanto, reportan utilidades Colmena por $7.616 millones; Nueva Masvida de $8,9 millones y VidaTres de $2.393 millones.

La mayor cantidad de estas pérdidas se concentró justamente en el segundo trimestre, ya que allí ninguna de las isapres reportó ganancias, totalizando -$40.703 millones.

Adicionalmente, en el gremio proyectan que las pérdidas al cierre del año podrían superar los $100.000 millones e incluso extenderse al próximo, “poniendo en riesgo la sustentabilidad del sector, que es la base del sistema de salud privado”, señalaron.

Cambios al sistema

Simon explicó que “nuestro compromiso sigue siendo contribuir decididamente en la salud de las personas y entregar una atención de calidad, pero nos encontramos en un escenario en que las estimaciones serán aún más negativas para las isapres en lo que resta de este y el próximo año”.

En línea con lo anterior, el representante de las isapres aseguró que “el sector está comprometido con realizar cambios para mejorar el sistema, y abordar los temas de fondo del sector salud, pero debemos avanzar en mejorar los problemas que hoy aquejan al sistema como es la falta de fiscalización en la emisión de licencias médicas”, finalizó Gonzalo Simon.

Por su parte, Pedro García, director médico de Banmédica, dice que “estos resultados dan cuenta de que el sistema de salud, público y privado está en riesgo, además de otros elementos, por el mayor uso, indebido y abusivo, que algunos profesionales y/o personas hacen de las licencias médicas”.

García también estima que “un porcentaje elevado de las licencias médicas son emitidas sin justificación, de forma ilícita o son, simplemente, mal emitidas; muchas de ellas no están asociadas a una consulta médica, son vendidas en redes sociales, tienen diagnósticos de especialidades médicas, pero no son emitidas por médicos especialistas, o consideran muchos más días de descanso de lo que históricamente se han considerado para ciertas patologías”.

El ejecutivo de Banmédica detalla que “las licencias médicas son una herramienta terapéutica, que llamamos a cuidar y respetar. Hoy las autoridades del Minsal, la Compin, el Ministerio del Trabajo y de la Suseso, tienen las herramientas para evitar su mal uso; por eso hacemos un urgente llamado a que la Suseso publique prontamente la circular que norma la correcta emisión de licencias médicas por salud mental que es donde se aprecian los mayores abusos y que está a la espera de ser publicada desde noviembre del año pasado. De esta forma, evitaremos normalizar el fraude y la mala utilización de esta herramienta terapéutica. También pedimos que se haga una mejor gestión y fiscalización de la emisión de licencias médicas, aprovechando que más de un 95% de éstas son emitidas de manera electrónica”.

Cabe recordar que en el primer trimestre de este año por primera vez desde que inició la pandemia la industria registró pérdidas trimestrales, pese a que anteriormente a nivel de algunas isapres particulares ya se habían anotado nùmeros rojos. Antes de eso, el último trimestre que la industria había anotado pérdidas fue en el tercero de 2019.

Con todo, en el primer trimestre de este año tres isapres terminaron con pérdidas y otras tres lograron ganancias. Sumando y restando, la industria perdió -$7.126 millones en total.

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