Sector no bancario pasa la prueba, según Humphreys

FOTO: PATRICIO FUENTES Y./ LA TERCERA

Eso sí, la industria del factoring acusa los mayores golpes de la pandemia respecto a sus pares. Si bien las colocaciones se recuperaron, la agencia creditica detaca que los niveles aún se mantienen un 25% por debajo del periodo pre-pandemia.




En tiempos de profundas crisis económicas, las clasificadoras de riesgo siguen de cerca a la industria no bancaria y su capacidad para sortear los niveles de mora. Y a pesar de la abrupta paralización de la actividad por el brote de coronavirus, Humphreys tiene un positivo diagnóstico para el sector en Chile.

La agencia creditica destaca que de las más de 21 empresas analizadas, que reptesentan colaciones por US$3.886 millones, el deterioro de sus carteras crediticias, han mantenido un buen desempeño y un adecuado en el control de las moras.

“En particular si se tiene en consideración la gravedad de la crisis económica que implica caída del PIB de 14,5% en el segundo trimestre y de 9,1% en el tercer trimestre”, dice Humphreys, cuyo análisis considera el dinamismo de las colocaciones, las tasas de pago, los niveles de provisiones y las moras.

Los más y menos golpeados

Analizado por los cuatro subsectores dentro de la industria financiera no bancaria, la sociedades factoring acusan los mayores golpes de la crisis sanitaria frente a sus pares.

Sobre las colocaciones, el negocio del factoring muestra una mayor sensiblidad al menor nivel de actividad económica, pues la industria se caracteriza por una menor duración de sus cuentas por cobrar. Además de la contracción económica, las decisiones internas de las administaciones influyeron en una abrupta caída de sus colocaciones, las cuales, entre marzo y julio bajaron en torno a un 29%, lo que implica un nivel de $738 millones desde $1.036 millones.

Si bien las colocaciones muestran una recuperación y el estudio de Humphreys indica un retorno a niveles similares a los de junio, aún se mantienen cerca de un 25% por debajo del periodo pre-pandemia.

“En cuanto a las colocaciones del negocio de crédito automotriz, se observa una tendencia decreciente durante 2020, mostrando una contracción de las colocaciones de 5% entre marzo y septiembre del presente año, pasando desde $1.087 millones a $ 1.030 millones. No obstante, en el mes de septiembre se registra una leve recuperación respecto al mes anterior, pero aún es prematuro señalar que corresponde a un cambio de tendencia”, se lee en el reporte.

Sobre las cajas de compensansación el análisis indica una caída de 7% en colocaciones entre marzo y septiembre, donde se llegó a un stock de $ 2.408 millones. “Más aún, en el último trimestre la caída de las colocaciones alcanzó un 4% respecto al segundo trimestre del año. Esta baja se podría explicar, en parte, por el aumento de la tasa de desocupación”, explica Humphreys.

En cuanto al nivel de provisiones de los factoring, en relación a su cartera, Humphreys destaca que una sostenida tendencia al alza hasta agosto de 2020, para luego disminuir en el último periodo analizado.

El diagnóstico respecto al nivel de las tasas de pago de dicho sector indica una caída en mayo a su menor nivel durante la pandemia, para luego registrar un leve aumento en junio y más pronunciado en julio. “Situación que podría ser explicada dado que a partir de mayo comienza la operación de los programas Fogape, (lo que también se aprecia en la tasa de pago del leasing)”, dice la clasificadora de riesgo.

“En tanto, las tasas de pago del crédito automotriz y de las cajas de compensación se comportan más estables, mostrando un aumento al final del periodo de análisis, principalmente por la mayor disponibilidad de recursos, y “probablemente por el retiro voluntario de las cotizaciones a lo que se agrega la reincorporación de los trabajadores suspendidos temporalmente o con disminución de su renta”, se lee en el reporte.

Respecto a los niveles de provisiones de los factoring en relación a su cartera, presenta una sostenida tendencia sostenida al alza hasta agosto de 2020, disminuyendo para la última observación. Comportamiento similar se aprecia en el crédito automotriz, aunque esta comienza a disminuir a partir de agosto. A juicio de Humphreys, ambos cado podrían ser indicio de una incipiente recuperación.

En cuanto al leasing, los niveles de provisiones, si bien tienden a aumentar levemente durante los meses de mayor impacto de la crisis sanitaria, el alza es menos significativa que en los otros segmentos analizados.

“Lo que se podría explicar por el hecho que tiene activos subyacentes que disminuyen las pérdidas esperadas, reduciendo la necesidad de una mayor provisión de esta cartera. Por último, para el caso de las cajas de compensación, se ve un aumento para septiembre de 2020, pasando de 6,8% a marzo a 7,7% a fines del tercer trimestre”, agrega la agencia crediticia.

Morosidad

En este ámbito, el factoring exhibe una mora menor a 30 días que tiende a la baja, en contraposición a la mora mayor a 90 días, que presenta un comportamiento inverso.

La mora del negocio de leasing, en general, se mantiene en niveles acotados, sin que ninguno de sus tramos supere el 3% de la cartera total.

“En cuanto a la cartera automotriz, se observa una disminución en el tramo de 0 a 30 días, “lo que podría ser efecto de una mayor cantidad de reprogramaciones y/o efecto del retiro del 10%. Por último, las cajas de compensación mantienen niveles de mora más estables, con una leve tendencia al alza en el tramo mayor a 90 días”, dice el reporte.

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