Chile se estanca en ranking Doing Business. Ley de quiebras compensa efecto reforma tributaria
En medio de una serie de noticias negativas para la economía chilena, quizás suene positivo decir que Chile se mantuvo en el mismo lugar que ocupaba el año pasado en el ranking Doing Business que dio a conocer ayer el Banco Mundial. Pero gran parte del hecho de que Chile haya retenido el lugar 48 del listado mundial, se explica por la entrada en vigencia de la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento, sin la cual, nuestro país habría caído.
De acuerdo con el informe Doing Business 2016 dado a conocer ayer, Chile registró un incremento de 0,63 puntos, hasta 71,49 puntos en cuanto a facilidad para hacer negocios, de un total de 100 puntos expresados como “distancia de la frontera”. De esta manera, Chile pasó del tercero al segundo lugar entre los países latinoamericanos con mayor facilidad para hacer negocios, quedando sólo detrás de México, que se ubica en el puesto 38 mundial, tras escalar cuatro ubicaciones desde el puesto 42 que ocupaba el año anterior. Por su parte, Perú cayó cinco lugares y volvió a ubicarse debajo de Chile. En la región, el país que más subió fue Costa Rica, que escaló 21 ubicaciones hasta el puesto 58 global.
Aunque nuestro país tiene ahora una mejor posición en el contexto latinoamericano, el desglose del puntaje muestra que Chile cayó en siete de los diez subíndices medidos por el ranking: obtener electricidad (lugar 51), registrar una propiedad (56), acceso al crédito (79), protección a los inversionistas minoritarios (36), pago de impuestos (33), comercio transfronterizo (63) e iniciar una empresa (lugar 62). Mientras, Chile subió un escalón en materia de permisos de construcción (hasta el lugar 24) y trepó 14 ubicaciones en resolución de insolvencia, para ubicarse en el puesto 58, un hecho que aplaudió el Banco Mundial. Finalmente, el factor de poner en marcha los contratos se mantuvo sin variación en el puesto 56 del mundo.
“Chile hizo más fácil resolver la insolvencia al clarificar y simplificar las provisiones sobre la liquidación y reorganización, introduciendo provisiones para facilitar la continuación del negocio del deudor durante la insolvencia, estableciendo una oficina pública responsable por la administración general de los procedimientos de insolvencia y creando tribunales de insolvencia especializados”, destacó el organismo. Por el contrario, declaró que “Chile hizo pagar impuestos más costoso para las compañías al incrementar la tasa de impuesto corporativa”, según el Banco Mundial.
A juicio de Jorge Hermann, director de Hermann Consultores, esto refleja que Chile está estancado en materia de competitividad. “Si no fuera por la ley de quiebras, la cual fue ideada en el gobierno de Piñera, hubiéramos caído en el ranking”, destaca. Según explica, el indicador de resolución de insolvencias debería mejorar en el futuro, para ubicarse en el lugar 20 a 25, a medida que la nueva Ley de Quiebras vaya madurando en su aplicación y sea evidente para los abogados que el sistema es expedito en reorganizar empresas viables, liquidar rápidamente empresas no viables y resolver las insolvencias de las personas naturales.
Por el contrario, se espera que el indicador de pago de impuestos siga empeorando en el futuro, “debido al aumento de impuestos a las empresas y por la existencia de múltiples registros contables que complican en demasía el cumplimiento tributario, lo que aumentará el tiempo utilizado en el pago de impuestos”.
En eso coincide el analista de políticas públicas para América Latina en Cato Institute, Juan Carlos Hidalgo. “La reforma tributaria y la laboral se van a terminar viendo reflejadas en los distintos índices. Sabemos la dirección hacia donde van dirigidas esas reformas, que no son tendientes a facilitar los negocios sino a encarecer los costos para el sector productivo y no debiera sorprendernos que haya un deterioro en la posición de Chile en los próximos indicadores”, sostuvo.
Una opinión similar es la de Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de Libertad y Desarrollo. “La reforma tributaria seguirá empeorando el escenario a futuro, porque este ranking corta en julio de este año y nosotros no tenemos todas las complejidades de la reforma tributaria aún incorporadas”, aseguró Klapp.
Cambio metodológico
De todas maneras, no es posible hacer una comparación histórica del desempeño de nuestro país en el ranking, debido a que el Banco Mundial realizó (al igual que el año pasado) algunas modificaciones metodológicas.
Para Juan Carlos Hidalgo, estos constantes cambios han puesto en juego la efectividad del ranking Doing Business. “Siempre es bueno poder perfeccionar un índice, para que refleje mejor la facilidad de hacer negocios, pero los cambios tan constantes en la metodología dificultan hacer un análisis y le restan potencia y efectividad a la previsión”, criticó.
Por su parte, el investigador de LyD, plantea que si bien antes el ranking estaba orientado a ser un indicador de eficiencia, medido en indicadores concretos ahora se ha ido moviendo a tratar de capturar la calidad de ciertas regulaciones. “El problema que tiene eso es que es un poco menos objetivo en el sentido de que hay ciertas cosas que la gente entiende por calidad pero que no necesariamente todos entendemos por calidad, entonces hay que tener cuidado porque puede que empiecen a introducir cosas en los indicadores que tengan ciertas cargas más políticas o ciertas visiones de mundo que no necesariamente son compartidas por todos”, planteó Klapp.
El director del grupo de indicadores globales del Banco Mundial, Augusto López-Claros, explicó en un comunicado este nuevo acento. “El énfasis acentuado sobre la calidad de la regulación, para complementar el enfoque previo sobre eficiencia, se encamina a diferenciar mejor entre las regulaciones bien y mal diseñadas, facilitando el identificar en qué áreas permite la regulación prosperar a las empresas y en cuáles están teniendo el efecto opuesto”, dijo López-Claros en el comunicado.
La región y el mundo
De acuerdo con el informe, América Latina es la región con menor proporción de reformas, con menos de la mitad de las 32 economías de la región llevando a cabo un total de 24 reformas. Costa Rica y Jamaica se encuentran entre las 10 economías que más han mejorado en su desempeño a nivel global.
De todas maneras, el organismo no considera a Chile dentro de los países de América Latina, sino que lo ubica en la categoría de países OCDE. En esa categoría 19 de las 32 economías consideradas por el Banco Mundial (es decir, 59%) implementaron por lo menos una reforma que hace más fácil hacer negocios, un total de 23 reformas. La cifra es inferior al promedio anual de 34 reformas realizadas por este grupo de países en los últimos cinco años.
En el mundo, el top 10 se mantuvo prácticamente sin cambios, con Singapur, Nueva Zelandia y Dinamarca a la cabeza, al igual que el año pasado.
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