Pulso

Concha y Toro se enfoca en el segmento premium, que ya representa el 47% de las ventas

La premiumización de las ventas se ha convertido en uno de los motores de crecimiento en la viña Concha y Toro.

El aumento en las categorías de mayor calidad es una tendencia que viene pegando fuerte desde el año 2012, creciendo en tres años, hasta el 2015, un 27% en términos de volumen, por encima del 11% del  total y el 6% de la categoría no-premium.

Un alza que tampoco pasó inadvertida en el primer semestre, cuando el sector premium volvió a expandirse un 11%.

Actualmente, la categoría representa el 28,4% de los volúmenes de la compañía y el 47,3% del total de sus ventas. “Este crecimiento ha sido liderado por las marcas centrales como Casillero del Diablo, Bonterra y Trivento Reserve  de nuestra filial en Argentina”, explica Sebastián Irarrázaval, gerente de planificación de Concha y Toro.

Durante la primera mitad del año, Casillero del Diablo registró un aumento del 18% y 16% en términos de valor y volumen, respectivamente, con un mayor crecimiento en Reino Unido (31%), Chile (14%), Holanda (29%), Canadá (35%) y China (46%).

Hoy, las ventas de Casillero del Diablo representan el 50% del volumen total vendido por la compañía desde Chile.

“La primera pista para lograr este crecimiento es la capacidad de construir marcas globales. La segunda, es la capacidad de complementar la propuesta de valor con las necesidades de los clientes”, enfatiza Irarrázaval.

En ese contexto, “una tendencia importante que ha ido ganando impulso, reconocimiento y valor dentro de la industria es el vino orgánico”, añade. Esto ha facilitado el aumento en las ventas en Bonterra, marca de Concha y Toro que produce vinos orgánicos en Estados Unidos, un mercado que tuvo un crecimiento de dos dígitos el año reciente.

Desde 2012, Bonterra ha crecido un 13% anual en términos de volumen y este primer semestre aumentó un 4,8% en relación al mismo periodo del año anterior, con un mayor incremento en Estados Unidos, Canadá y Suecia. La expectativa de la viña es terminar el año con 500.000 cajas vendidas.

“Teniendo en cuenta nuestra industria del vino, que evoluciona muy rápido con las nuevas tendencias que aparecen en diferentes países, un viñedo mundial tiene que ser capaz de adaptarse y cumplir con las necesidades de los clientes”, recalca Irarrázaval.

En esa línea, para la empresa es clave también la marca Trivento Reserve, “una marca premium que representa la identidad del portafolio argentina y la pasión de la selección nacional”.

En el primer semestre, Trivento Reserve creció 42% en volumen y 42% en valor, tendencia que también viene arrastrándose desde hace un tiempo, pues desde el 2012 al 2015 la marca aumentó su volumen en un 39%.

“Nuestra inversión se centra en el crecimiento orgánico de la compañía y ha estado apoyando el crecimiento de las categorías superiores. Una parte importante,  cerca del 30% de las inversiones,  se están utilizando en la adquisición de tierras, la siembra de las tierras, la replantación de todo el viñedo y un aumento de la verificación y la capacidad de envejecimiento, lo que refleja de alguna manera el crecimiento o los esfuerzos a fin de producir nuestras marcas premium”, concluye Irarrázaval.

Más sobre:PortadaEmpresa

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE