Baja voluntariado en Chile, pero crece el que se hace vía empresas

Jóvenes voluntarias seleccionan los alimentos.

Según un estudio anual de Fundación Trascender y Criteria, en 2022 el 20% de los chilenos realizó alguna actividad como voluntario. Los más entusiastas son quienes tienen entre 30 y 44 años.


Si hasta el 2018, una de cada tres personas realizaba algún tipo de voluntariado en Chile, esa actividad ha decrecido desde esa fecha, para llegar a la actualidad a cerca del 20%. O sea, una de cada cinco personas. Esta es una de las principales conclusiones de la Encuesta Nacional de Voluntariado 2022, desarrollada por Fundación Trascender y Criteria, que analiza hace 16 años el comportamiento de voluntariado y donaciones de la población, así como del que se realiza a través de las empresas, denominado “voluntariado corporativo”.

Para la versión de este año las consultas se realizaron a unas 3.000 personas en tres etapas en septiembre, octubre y noviembre de este año a hombres y mujeres, pertenecientes a los NSE ABC1, C2, C3 y D, a nivel nacional y mayores de 18 años.

Ahora, según el informe, si bien bajó la práctica de voluntariado a nivel nacional, aumentó levemente la gente que realiza voluntariado frecuente. En 2020, el 16% realizó actividades de voluntariado dos a tres veces al mes, la mayor cifra en cuatro años. Mientras que quienes lo realizan una vez al mes o más, subió levemente un punto porcentual con respecto a 2021, alcanzando también un 16%.

Para Vicente Gerlach, director ejecutivo de Fundación Trascender, la situación económica del país, estresada por la inflación, bajo crecimiento y desempleo, son las causas de la baja del voluntariado en los últimos años. Si bien el regreso parcial a la presencialidad, además de que en 2022 aumentó la participación ciudadana en asuntos políticos, debido al proceso constituyente, parecen no ser razones suficientes que hayan permitido evitar la caída. “Por más que nos veamos como un país solidario en eventos como la reciente Teletón, el bolsillo propio y familiar es el que cuenta al momento de dedicar tiempo a actividades que por más solidarias que sean no van en directo beneficio de la economía personal”, analiza Gerlach.

El comportamiento por segmento revela que en los últimos 12 meses, el 21% de las mujeres realizó algún tipo de actividad de voluntariado, versus el 18% de los hombres. Quienes tienen entre 30 y 44 años son los más proclive al voluntariado, alcanzando al 22% de dicho segmento. Aunque los otros rangos de edad tienen cifras inferiores a cinco puntos porcentuales. Llama la atención que de los encuestados que viven en la Región Metropolitana, solo el 17% desarrolla voluntariado. En el norte la cifra llega al 21% y, en el sur, al 22%.

Según Diego Córdova, director de cuentas del área de Asuntos Públicos de Criteria, “asistimos a un claro aumento del malestar ciudadano sumado a una pérdida de credibilidad en un futuro alentador. Estado emocional que se articula, en general, con el fracaso del proceso constituyente, el aumento en la percepción de inseguridad ciudadana y el aumento significativo en el costo de la vida. Este malestar pareciera tener un correlato negativo en la adscripción a causas y en la confianza en la solidaridad como vehículo de cambio”, dice Córdova.

En las empresas

Al igual que los años anteriores, la entrega de este año incluyó un área sobre el denominado “voluntariado corporativo”. O sea, el que se organiza al interior de las empresas, ya sea por proyectos corporativos o iniciativa de los mismos empleados.

Cuando se le preguntó a los encuestados acerca de los grupos o canales donde realizan sus acciones de voluntariado, la mayoría (40%) dice haberlo hecho con vecinos, familiares o amigos organizados, mientras que el 36% lo implementó con organizaciones comunitarias, fundaciones y ONG. Y aunque las personas que desarrollaron esta actividad en sus empresas representa solo el 14%, esta cifra es la de mayor aumento de todas las categorías, siendo casi el doble que lo ocurrido en 2021.

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