Chile es el segundo país de la región con menos impacto en pobreza por la pandemia, según la Cepal

Encuesta Casen 2017 devela baja en la pobreza

Las mujeres son la población más afectada, por el impacto de la desocupación en el sector del empleo remunerado en hogares.


Ser la región más afectada por la crisis sanitaria del coronavirus, dejó huellas severas en la situación socioeconómica de los latinoamericanos, de acuerdo al informe recién publicado por la Cepal. Sin embargo, en un escenario donde todos los países vieron un incremento en los niveles de pobreza, a excepción de Brasil donde se redujo, Chile aparece como el menos impactado.

Teniendo en cuenta los últimos datos disponibles en la materia, correspondiente al año 2017, la pobreza a nivel nacional pasó de 10,7% a 10,9% en 2020. En tanto, según las estimaciones del organismo, la pobreza extrema habría aumentado de 1,4% a 1,6%.

Esto contrasta con una situación regional mucho más grave, que da cuenta de un aumento en 22 millones de personas pobres, hasta totalizar 209 millones. Ese incremento, de 3,7 puntos porcentuales hasta el 33,7% de la población, es un retroceso de 12 años, según detalló Alicia Bárcena, la secretaria ejecutiva de la organización regional.

Por otra parte, la pobreza extrema, que entre otras cosas implica dificultades como el hambre, aumentó en 8 millones de personas, hasta alcanzar el 12,5%, lo que representa en este caso un retroceso de 20 años.

“La pandemia ha evidenciado y exacerbado las grandes brechas estructurales de la región (...) No cabe duda que los costos de la desigualdad se han vuelto insostenibles y que es necesario reconstruir con igualdad y sostenibilidad, apuntando a la creación de un verdadero Estado de bienestar, tarea largamente postergada en la región”, afirmó Bárcena.

El paliativo de las transferencias

La fotografía presentada podría lucir muchísimo peor, si no fuera por los US$86 mil millones adicionales en gasto social que desplegaron los gobiernos de la región, a través de un total de 263 medidas de las que se benefició el 49,4% de las personas.

La Cepal calcula que la pobreza llegaría a 37,2% y la pobreza extrema a 15,8% sin ese soporte económico que proporcionaros los estados. En el caso de Chile las transferencias a los hogares también hicieron una diferencia, dado que sin ellas los aumentos habrían sido hasta 14,7% y 3%, respectivamente.

“Se frenó, pero no se contuvo el impacto”, indica Bárcenas, destacando que es preciso “mantener las transferencias monetarias de emergencia para cubrir a los hogares deben continuar durante el presente ejercicio.

Lo anterior, teniendo presente que el paso de la pandemia hizo que población vulnerable se incrementara de 76% a 79,4%, es decir, 8 de cada 10 latinoamericanos arriesgan pasar a una situación de pobreza. Esto se da en un marco de desocupación que alcanzó al 10,7% en la región durante el 2020, un incremento de 2,7 puntos porcentuales en relación al año anterior.

No contribuye a este panorama la tasa de desocupación regional, se ubicó en 10,7% al cierre de 2020, lo que representa un avance de 2,6 puntos porcentuales respecto del valor registrado en 2019 de 8,1%. Los grupos más afectados por la caída generalizada del empleo y la salida de la fuerza de trabajo son las mujeres, las trabajadoras y trabajadores informales, los jóvenes y los migrantes.

Situación del vecindario

A la hora de analizar los cambios en los niveles de pobreza por país, Brasil sobresale y creces. Se trata del único que consiguió reducirla durante la pandemia, aún cuando su economía se contrajo al igual que la de todos sus vecinos.

En este caso, las transferencias realizadas por el gobierno de Jair Bolsonaro también resultaron fundamentales. Partiendo de una tasa de pobreza de 19,2%, las medidas no solo impidieron que acoplara a las alzas mayoritaria hasta un estimado de 24,1%, sino que habrían conseguido que se redujera hasta 16,3%.

Aunque más alineado con la tendencia regional, Uruguay experimentó un incremento acotado que le permitió mantenerse como el país menos pobre de América Latina. En este caso el aumento del indicador general fue de 3% a 5,1%, mientras que la pobreza más extrema avanzó de 0,1% a 0,3%.

Por otra parte, son las otras grandes economías de la región los que se llevaron la peor parte en la pandemia. Con un aumento de 9,8 puntos porcentuales, Argentina es el país donde más se expandió la pobreza, hasta 37%. También con incrementos superiores a los 9 pp, la tasa en cuestión llegó a 21,9% en Perú y a 50,6% México.

Con ese aumento, la situación de los mexicanos es la cuarta peor del vecindario. Lo superan Nicaragua, Guatemala y Honduras, donde la pobreza llega hasta 50,7%, 50,9% y 58,6%, respectivamente.

En ese contexto, la alta funcionaria de las Naciones Unidas, señaló que “el llamado de la CEPAL a un nuevo pacto social está más vigente que nunca. La pandemia es una coyuntura crítica que redefine lo que es posible y abre una ventana de oportunidad para dejar atrás la cultura del privilegio”.

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