Doctor en Economía y experto en temas de salud: "Tenemos un mercado de medicamentos que compite en marcas, no en precios"

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Claudio Lucarelli indicó que las medidas propuestas por la FNE cambian el enfoque que hasta hoy ha tenido el mercado de medicamentos y que es necesario avanzar en paralelo en todas ellas para generar los cambios esperados.




El pasado miércoles, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) entregó un nuevo estudio de mercado, esta vez, abordando el sector de medicamentos. En el texto -sometido a consulta pública hasta el 20 de diciembre, para su posterior publicación definitiva- el organismo de libre competencia propuso 14 medidas, que abarcan tanto la comercialización como la distribución y el segmento público, con miras a una reforma estructural que permita introducir más competencia y bajar los precios.

Uno de los expertos que asesoró el estudio de la FNE fue Claudio Lucarelli, Doctor en Economía y profesor asociado de la cátedra de Administración en Salud en The Warton School de la Universidad de Pennsylvania, quien además aportó un informe sobre descripción y análisis de aspectos regulatorios en el mercado de medicamentos.

Para Lucarelli "esta es la primera vez que se da una mirada en profundidad a todo el canal de distribución de medicamentos, desde su producción hasta el consumidor final".

¿Cuáles son a su juicio los principales problemas del mercado de medicamentos en Chile?

-Del estudio se deriva que el principal problema es que tenemos un mercado de medicamentos que compite en marcas, y no en precios y, por lo tanto, tenemos incluso medicamentos similares y genéricos con marcas que explotan poder de mercado sin tener ningún mérito de propiedad intelectual. Este tipo de mercado es muy prevalente en países en vías de desarrollo, donde las regulaciones de bioequivalencia son laxas o inexistentes, y la calidad se señala a través de marcas, las que realizan su esfuerzo de venta informando y persuadiendo a los médicos.

¿Qué le parecen las propuestas de la FNE para reformar el mercado?

-Es un conjunto de medidas que cambian la manera en que opera el mercado, desde uno centrado en el médico, a otro centrado en la farmacia, donde los químicos farmacéuticos juegan un rol mucho más importante que el que tienen en la actualidad al realizar automáticamente las sustituciones a genéricos que correspondan. Los países que han hecho la transición (como Estados Unidos y recientememente algunos países europeos) han logrado mercados de genéricos que compiten agresivamente en precio. Las medidas se resumen en derribar barreras a la entrada, eliminar los incentivos a competir por marcas, y aumentar el acceso a través de nuevos canales.

¿En cuáles se debería avanzar primero?

-Se debe avanzar en paralelo. No podemos tener mayor competencia en precios si la entrada sigue siendo limitada por barreras de información con respecto a la vigencia de patentes, o la presencia de competidores, o el otorgamiento fuera de la ley de protección de datos, o trámites que sean innecesariamente tediosos. Tampoco podemos lograr un mercado competitivo si no promovemos que haya un mayor número de alternativas bioequivalentes, o si no es posible sustituir en el punto de venta, o si no promovemos que un mayor número de actores participen del canal de distribución.

Se habla de una política de bioequivalentes mal implementada. ¿Coincide con ese juicio?

-Las políticas de bioequivalencia buscan entregar garantías de calidad para sustituir con tranquilidad desde innovadores a genéricos que han demostrado ser igualmente efectivos. De esta forma, se busca que los productos sean más homogéneos y que por lo tanto haya mayor sustitución y competencia en precios. Nada de esto ha ocurrido en Chile. Hay poca disponibilidad de medicamentos bioequivalentes, y según la encuesta de la FNE, en general los pacientes siguen el consejo del médico y no sustituyen. En la medida que se simplifiquen los trámites para la entrada en el ISP, incluyendo aquellos para la importación de medicamentos genéricos bioquivalentes, se cumplan los plazos, se agreguen más moléculas a la lista de exigencia de bioequivalencia, existan recursos e instrumentos para que el fiscalizador pueda hacer su tarea efectivamente, sumado a las medidas propuestas para la sustitución en el punto de venta, la situación debería mejorar mucho.

El gobierno propuso que Cenabast pueda vender medicamentos directo a las personas y que abastezca a las farmacias comunales. ¿Mueve la aguja de cara al gasto de bolsillo?

-Esta no fue una propuesta contenida en el informe de la FNE. Algunos actores han planteado que las farmacias accedan a los mismos precios que Cenabast, lo cual no debería ser un problema en el mercado de genéricos, ya que luego de estas medidas no debería haber mayor poder de mercado en los genéricos ni incentivos a discriminar precios. En el caso de los innovadores la situación es distinta. Recordemos que Cenabast abastece al sistema público, y si no permitimos que los innovadores discriminen precios, podríamos terminar comprometiendo el acceso a la nueva tecnología de los pacientes de menores ingresos -quienes a mi juicio deben tener prioridad en la política pública- o pagando más impuestos para proveerla.

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