Especialista en Seguridad y Salud en el Trabajo de la OIT: “Las mujeres siguen afectadas por condiciones de trabajo más precarias”

La Tercera

A nivel mundial cada vez más crece el foco hacia la equidad de género en los organismos internacionales. Y el reciente “8M” reveló varias deudas que aún existen a nivel laboral. Una de ellas es la seguridad y salud en el trabajo (SST), donde Chile y otros países de la región ya están tomando medidas.

Según Carmen Bueno, especialista en Seguridad y Salud en el Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el principal desafío en esta materia está relacionado con las propias desigualdades de género en el mercado laboral.

“Las mujeres siguen afectadas por condiciones de trabajo más precarias (contratos temporales, a tiempo parcial, salarios inferiores, informalidad laboral, etc.), lo que generalmente se traduce en peores condiciones de SST”, dice Bueno.

¿Qué otros desafíos existen al respecto?

-Un segundo desafío viene determinado por la distribución desigual de la exposición a los riesgos laborales. Así, en los trabajos ocupados mayoritariamente por hombres, por lo general predominan los riesgos relacionados con la seguridad y riesgos ergonómicos por manipulación manual de cargas.

¿Y en las actividades desarrolladas por mujeres?

-Los riesgos más frecuentes son los relacionados con posturas de trabajo inadecuadas, largas jornadas de pie o sentadas, trabajos repetitivos y exposición a agentes químicos y biológicos.

Mención especial merecen los riesgos psicosociales, en tanto que las mujeres, en mayor proporción, tienen menos oportunidades de participar en la planificación y control de su trabajo, tienen menos expectativas de promoción profesional, sufren acoso psicológico y sexual en mayor grado que los hombres y están más afectadas por la doble presencia, lo que implica una doble carga de trabajo.

¿O sea, que el diseño de los puestos de trabajo está orientado a los hombres?

-Mayoritariamente se conciben siguiendo un modelo masculino de trabajador. Por ejemplo, muchas herramientas manuales de trabajo o equipos de protección personal se diseñan en base a parámetros anatómicos masculinos; incluso algunos valores límite para la exposición a sustancias químicas no tienen en cuenta la posibilidad de que la respuesta toxicológica pueda ser diferente entre hombres y mujeres.

¿Qué recomienda la OIT para un mejor abordaje de la SST desde una perspectiva de género?

– El objetivo principal es proteger a todos los trabajadores y trabajadoras de la exposición a aquellos riesgos laborales inherentes a ciertas tareas que se desarrollan en el trabajo y que pueden provocar un daño en su salud.

Por lo tanto, incorporar la perspectiva de género a la SST significa poner el mismo nivel de atención y de recursos en los diferentes tipos de riesgos laborales. Es necesario integrar la dimensión de género y reconocer la diversidad entre mujeres y hombres en las políticas y en los programas de SST, tanto a nivel nacional como a nivel de empresa.

¿De qué forma Chile está abordando este tema?

-La Política Nacional de SST que, en cumplimiento del Convenio núm. 187 de la OIT, Chile desarrolló de forma tripartita y que fue aprobada en agosto de 2016, mencionaba, entre sus principios, la “perspectiva de género”.

¿Y se ha cumplido?

-El Programa Nacional de SST, aprobado en febrero de 2018, no desarrolló con el detalle que hubiera sido esperado las acciones que iban a dar cumplimiento a dicho principio reconocido en la Política.

Aunque sabemos que hay buenas prácticas en empresas que están trabajando de forma decidida en implementar este enfoque, creemos que todavía queda mucho trabajo por hacer para lograr una integración efectiva del enfoque de género en la SST del país.

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