Pulso

Hacienda da luces del ajuste que podría hacer en el crédito al empleo: habla de una “refocalización”

El ministro Jorge Quiroz afirmó este miércoles que "este es un tema que se ha discutido bastante, y es probable que tengamos que hacer una especie de refocalización en esto". Las modificaciones apuntarían a focalizar aún más el incentivo en jóvenes y mujeres, y en trabajadores con potencial a ser reemplazados por la tecnología.

24 Junio 2026 Sociales Seminario La Tercera Ley de Reconstruccion en su hora Final. en su primer bloqe participaron el Ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, los Senadores Paulina Vodanovic y Arturo Squella, panel fue moderado por Jose Luis Santa Maria, Director de La Tercera. Foto: Andres Perez Andres Perez

Una de las medidas de la megarreforma que más reparos ha recibido de parte de expertos es el crédito tributario al empleo, debido a su alto costo fiscal de US$1.400 millones anuales y su bajo impacto en la creación de nuevos empleos, toda vez que su diseño apunta más bien a retener los empleos existentes.

Si bien esta propuesta en su paso por la Cámara de Diputados fue ajustada por el gobierno, por la vía de una mayor focalización del crédito en mujeres y jóvenes, el consenso técnico es que requiere más perfeccionamientos.

Este miércoles en el seminario “Ley de reconstrucción, en su hora final”, organizado por La Tercera junto a EY, Universidad Andrés Bello y LarrainVial, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, entregó nuevas pistas de los cambios que evalúan impulsar al respecto en la discusión en particular de la iniciativa en el Senado.

En la misma jornada, el proyecto fue aprobado en general por la sala del Senado por 26 votos a favor, 23 en contra y una abstención, por lo que ahora se abre el plazo para realizar modificaciones.

“Hay también un crédito de empleo formal por hasta 15% de la remuneración. Este es un tema que se ha discutido bastante, y es probable que tengamos que hacer una especie de refocalización en esto", dijo el secretario de Estado.

A lo que añadió que “lo vamos a combinar con transformación productiva, promoción de servicios de exportación orientados a la exportación de servicios basados en el conocimiento, emulando lo que hacen países como Argentina que compiten con nosotros en este tema”, sostuvo el titular de Hacienda.

De acuerdo a fuentes del gobierno, lo que se busca hacer es focalizar aún más el crédito tributario al empleo en sectores que se han visto más afectados por el desempleo, como las mujeres, que tienen una tasa de desempleo de 10,5%, y los jóvenes, con un nivel de 28%. Las mismas fuentes señalan que la idea también es apuntar a trabajadores que están en riesgo de que sus empleos se automaticen.

Otro foco estará puesto, tal como lo señaló Quiroz, en potenciar algunas industrias que tienen potencial de desarrollo, como el sector de las exportaciones de servicios, para que quienes tengan ese conocimiento quieran trabajar en el país y no en otros naciones que están desarrollando este mismo proceso de exportar conocimiento.

El desafío del diseño del nuevo esquema del crédito tributario al empleo está en cómo acotar su costo y realizar los cambios, manteniendo el concepto principal que tiene esta medida y que el propio ministro Quiroz ha transmitido: que sea un símil de reducir el impuesto corporativo hasta 20% para todas aquellas empresas intensivas en empleo.

Visión de los expertos

Los economistas en líneas generales comparten los cambios que está esbozando Hacienda, especialmente la idea de una mayor focalización.

Alejandro Weber, exsubsecretario de Hacienda y académico de la Universidad San Sebastián, valoró la apertura que mostró el ministro a reformular el crédito al empleo. “Hay un guiño importante (de parte del ministro), porque este tema se ha planteado transversalmente y no tiene que ver exclusivamente, a mi juicio, con la negociación para obtener más votos, sino que un mejor proyecto. Y dado que tenemos hoy día las arcas fiscales muy estresadas, entonces se debe buscar bajar los costos de esta medida”, sostuvo a Desde la Redacción de La Tercera.

En ese sentido, entregó una fórmula alternativa: “En vez de destinar estos recursos al stock de trabajadores formales, se debería focalizar en la creación de nuevos empleos formales, con lo que este costo baja de cerca de US$1.400 millones a US$ 200 millones”.

Sergio Lehmann, economista jefe de Bci, afirmó en la misma instancia que “el problema que tenemos en el mercado laboral es estructural y si bien estoy de acuerdo en la idea de focalizarlo mejor, lo que se tiene que abordar es el problema estructural. Y en ese sentido creo que hay que ponerle especial atención a la propuesta que se va a hacer respecto a cambios al mercado laboral, generando mayor flexibilidad”.

Juan Bravo, economista del OCEC-UDP, puntualizó que si bien valora los cambios realizados con la intención de favorecer a segmentos con mayores dificultades de empleabilidad, como mujeres y jóvenes, “este mecanismo aún requiere correcciones considerables, en varios aspectos”.

Así, el experto planteó que se debe revisar el carácter permanente del crédito: “La revisión de experiencias internacionales de incentivos al empleo muestra que los de menos de 6 meses difícilmente permiten adquirir las habilidades fundamentales requeridas por un puesto de trabajo, mientras que, los de mediano plazo (entre 9 meses hasta 2 años), pueden permitir el desarrollo de dichas habilidades y, por ende, aumentar su productividad, reduciendo así la necesidad del incentivo después de ese periodo”.

Además, señaló que “considerando lo oneroso de esta medida, una alternativa sería otorgarle flexibilidad para que en periodos normales el mecanismo sea solo para nuevos empleos, pero para los períodos complejos, como el actua,l se aplique para la retención”.

Carmen Cifuentes, economista de Clapes-UC, acotó que se “debiera mejorar su focalización, concentrando los recursos en los grupos con mayores dificultades de inserción laboral, como jóvenes y mujeres”.

Pero añadió que “el cambio más importante sería modificar su diseño para que se otorgue sobre el flujo de nuevas contrataciones y no sobre el stock de trabajadores. Si el beneficio se entrega por mantener empleos que ya existían, gran parte de los recursos termina subsidiando decisiones que las empresas habrían tomado de todas maneras. En cambio, si se focaliza en nuevas contrataciones, el incentivo está efectivamente orientado a crear empleo adicional”.

Más sobre:Megarreforma

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE