José Luis Troncoso, vicepresidente del cuerpo médico de la Clínica Las Condes: “No estamos ni en guerra ni en punto muerto, vamos a seguir intentado el diálogo”

“Estamos dispuestos a recomponer las relaciones sin revancha”, dice el representante de los médicos en conflicto con Clínica Las Condes. Aunque prefiere el discurso conciliador, José Luis Troncoso afirma que una migración de médicos descontentos es un escenario posible.




El ginecólogo José Luis Troncoso integra desde hace más de un lustro el comité ejecutivo del Cuerpo Médico de la Clínica Las Condes (CLC), cuyos integrantes enfrentan desde hace dos meses una larga disputa con la administración de la sociedad anónima. Es el vicepresidente de la agrupación de médicos que firmó en septiembre un recurso de protección por la decisión de la Clínica -controlada desde noviembre de 2019 por Cecilia Karlezi- de poner fin a sus contratos de arrendamiento para cambiar el modelo de pago. Troncoso lleva 14 años en CLC.

Clínica Las Condes abre otra pelea: acusa a médicos y Andrés Navarro de una “OPA oculta” en 2019
La batalla por las consultas en Clínica Las Condes: 100 médicos pagaron arriendos
Los médicos de la Clínica Las Condes presentan su propia propuesta de modelo de negocios

¿Están en guerra con la administración de CLC?

-Para nada. Esto no es una guerra. A nosotros nos mueve el bienestar de nuestros pacientes y hacer una buena medicina y atender a la gente con dolor. Esto no es una guerra.

Pero es un conflicto económico

-Es un conflicto, pero decir que es económico sería muy superficial. Es un conflicto en el cual se enfrenta una visión económica de la sociedad, de la medicina, con la visión de los médicos, que es distinta.

El nudo del conflicto es cuánto remuneran los doctores el espacio que usan de la clínica.

-No está el nudo en eso. Esta es una administración que toma el control de una sociedad anónima abierta a la Bolsa, que nunca ha tenido controlador y que considera, lícitamente, desde su punto de vista, que su inversión pudo haberse visto perjudicada por manejos de otras direcciones. Entre sus planes está que los médicos aporten mucho más allá de un arriendo. El modelo que se plantea, no solo el de ocupación de espacios, es lo que nosotros discutimos, porque creemos que puede haber un modelo mucho mejor, en que todos ganen, no solo los médicos. Aquí se ha tratado de trivializar de que son los médicos los que están no queriendo pagar.

¿Asumen ustedes que el aporte económico de los médicos ha sido históricamente bajo?

-No estamos de acuerdo. En la contribución nuestra hay intangibles: la derivación de médicos a otros, los pacientes que se van a operar a la clínica, los exámenes de laboratorio, de radiología, todo lo que es la parte académica, responsabilidad social. Decir que los médicos aportan poco es simplificar el problema.

La clínica ha dicho que el pago en arriendos de los doctores equivale al 6,7% de sus honorarios y que en la industria supera el 20%.

-Nosotros tenemos otras cifras (…) Puede ser que estemos por debajo. Nosotros nos asesoramos con gente experta en economía y nos dimos cuenta que había posibilidades de mejoría, de aumentar esos aportes, pero de forma equilibrada, y que haya un buen control. El argumento que se nos ha dado es que esto irá a Capex (capital expenditure), pero el problema es que debes ser riguroso en como rindes esto, el accountability. Nuestra propuesta, que fue muy estudiada, es muy equilibrada y satisface ambas partes.

La propuesta la hicieron llegar esta semana. ¿Qué recepción tuvieron?

-Fue complejo, porque hicimos un trabajo muy serio -encuestamos a todos los médicos- tanto en la parte económica como en la parte conceptual, y la contraparte manifestó que lo único que quería era discutir su modelo.

¿Las negociaciones están en punto muerto?

-Entendemos que hay todo un juego comunicacional del cual los médicos no somos expertos, pero creemos que no están en punto muerto. Siempre hemos estado abiertos al diálogo y a tender puentes, porque lo que está en juego es mucho más que un porcentaje, están en juego la atención de la salud y una clínica que tiene mucha historia. No estamos ni en guerra ni en punto muerto, vamos a seguir intentado el diálogo.

¿Cómo afectó el episodio del miércoles, en el que CLC bloqueó sus agendas de consultas por el no pago del arriendo de agosto?

-Había un acuerdo verbal de que el controlador iba a condonar los meses de julio y agosto por la pandemia, y nos encontramos con esta sorpresa. Lo que a nosotros nos ocurrió el miércoles fue doloroso, y no estoy siendo dramático. Nunca, yo llevo más de 30 años de médico, me había tocado que me dijeran: “usted no puede atender pacientes, se le cierra su agenda”. En un hospital, en un consultorio, jamás. Afortunadamente logramos el apoyo de colegas que vieron a los pacientes y que atendieron gratis, que los atendieron incluso sin computadores...

¿Cómo se recomponen relaciones que quedaron resquebrajadas?

-Esto hay que mejorarlo, porque hay que tener una mirada de futuro, a mediano y largo plazo. Estamos dispuestos a recomponer sin revancha, con una mirada de futuro. Creo y espero que la administración se dé cuenta que ese tipo de actos no contribuyen a nada y puede ser un búmeran contra ellos.

¿Puede haber fuga de médicos?

-Es un escenario posible, porque es muy humano que las personas evalúen como se sienten. Puede ocurrir, no puedo decir en qué porcentaje. En una economía de libre mercado la gente puede tomar opciones, lo grave de que se vaya gente buena, que prestigia, que hace buena medicina, que sienta que no está cómoda. Eso me parece delicado.

¿Hay división en los médicos?

-El Cuerpo Médico sigue muy unido. Acabamos de elegir de nuevo al comité ejecutivo con un padrón electoral de 400 personas y votaron prácticamente los 400.

La justicia resolverá si se notificó bien o mal el fin de los contratos, pero el conflicto de fondo seguirá.

-Una cosa es el recurso de protección, una opción que tomamos legalmente para protegernos, pero no estamos pensando en ganar tiempo. No nos interesa eso. A nosotros nos interesa proteger a nuestro Cuerpo Médico y que podamos negociar y buscar un acuerdo adecuado. Adecuado. Ese es nuestro objetivo. El fondo es cómo nos vamos a relacionar de aquí a los próximos años, qué modelo vamos a tener.

Ustedes tienen un contrato con una filial de CLC para la recaudación de sus honorarios. CLC entregó la información de honorarios de los doctores a la Corte ¿Han evaluado desligarse de esta filial?

-Fue una experiencia muy desagradable. Nuestra contraparte argumentó que esa información había ido al tribunal y puede ser pública. No se estila, a no ser que esté muy equivocado, dar una información que es privada. Estamos evaluándolo y, de hecho, estábamos trabajando, antes de que asumiera el actual controlador, en un modelo de cobranza a través del cuerpo médico.

En ese documento usted figura con $ 147 millones en 2019. Hay un médico con $ 700 millones. Los médicos reciben honorarios altos…

-Ni lo miré. Preferí no mirarlo. La medicina es una profesión que está dentro de las que tienen más ingresos, pero los empresarios tienen bastantes más ingresos. En la CLC tenemos una heterogeneidad importante, hay extremos, como en todo. Pero nosotros tenemos la tranquilidad que nos ganamos la plata en forma honesta y transparente. Un gran porcentaje tiene sueldos bastante normales, pero no quiero entrar en eso, porque sería desvirtuar la conversación.P

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.