Por Carlos AlonsoLo que ha pedido Estados Unidos a Chile para volver a un arancel cero
El gobierno está a la espera de la respuesta de Estados Unidos sobre qué productos volverían a tener un arancel bajo 12,5%. La Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) ya envío una lista de productos y incógnita está ahora en qué pedirá a cambio la nación norteamericana. Antes, pero a nivel de Cancillería, la mayor economía del mundo ha pedido mayor protección intelectual, acceso a minerales críticos y aplican sistemas de investment screening.

Agosto se transformó en un mes clave para las negociaciones de Chile con Estados Unidos. A fines de este mes llegará a Santiago el número dos de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), Jeffrey Goettman. La USRT, por sus siglas en inglés, es la agencia federal del gobierno estadounidense encargada de desarrollar, recomendar y coordinar la política de comercio exterior de ese país.
El objetivo de Chile para este encuentro es lograr revertir la decisión de Estados Unidos de aplicar aranceles de 12,5% a los productos que llegan a ese país. El 23 de julio de 2026, el Presidente Donald firmó un Memorándum Presidencial mediante el cual impuso nuevos aranceles. El argumento de la superpotencia para aplicar una sobretasa apuntó a los países que no cuentan con mecanismos para impedir la producción e importación de bienes elaborados mediante trabajo forzoso, conforme a los estándares definidos por la legislación estadounidense. Así, Chile se sumó a una lista de 54 naciones sancionadas.
Para ese momento se está preparando Chile. La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) Paula Estévez, ha multiplicado sus reuniones a nivel interno. Con los gremios empresariales se han reunido ya varias veces.
De hecho, este jueves en la tarde se reunieron con Sofofa y la Asociación de Alimentos y Bebidas, ambas solicitadas por la plataforma de lobby.
Para la otra semana se tiene agendadas reuniones con el Consejo Salmón y Chile Alimentos.
Pero también la subsecretaria Estévez ha aumentado su asistencia al Congreso. El miércoles pasado estuvo en la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado, donde expuso la estrategia que está siguiendo el país y ahondó en la posición que tiene hoy el salmón como principal producto no cobre que se envía a Estados Unido. Y para este miércoles que viene tiene previsto asistir a la Comisión de Agricultura del Senado para hacer foco en los productos frutícolas que se exportan al país norteamericano.
Ante los senadores, Estévez entregó la situación actual del país y lo que se buscará en la reunión de fines de agosto. En esa instancia, expresó que el 53,6% de los productos que se exportan a Estados Unidos y que suman envíos por US$10.707 millones están hoy con arancel cero. En ese listado está el cobre, plata, yodo, naranjas frescas y los kiwis frescos, entre otros.
Hay otro 40,3% de la canasta exportadora que va ese país que está con una sobretasa de 12,5%. En esa lista aparecen el salmón, uvas frescas, vino, frutas congeladas, arándanos frescos y harina de pescado.
“Nuestro objetivo es justamente ese 40%, los productos que quedaron con arancel, como el salmón, que pasen a la lista primera, que son de los excluidos, es decir, que tengan arancel cero”, afirmó Estévez en la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado el miércoles.
Precisamente aquellos son los productos que Chile pidió eximir a Estados Unidos, con la debida argumentación que justifica por qué no deben tener una sobretasa.
Por ello, en estas semanas los equipos técnicos de Subrei como del USTR han mantenido un permanente diálogo. Ese equipo es encabezado por el director general de Asuntos Económicos Bilaterales, Felipe Lopeandía, y el jefe del Departamento de América del Norte, América Central y el Caribe, Rafael Marín.
Del total de las exportaciones a Estados Unidos, el 52% es minería, que ya está exenta, y el 18% es pesca y acuicultura. Más atrás se ubica el sector agropecuario con 8%.
Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones chilenas mostraron un desempeño favorable en sus principales mercados de destino. China representó el 35,3% de los envíos, seguida por Estados Unidos con un 16,4% y Japón con un 9,1%. En conjunto, estos tres mercados concentraron el 60,8% de las exportaciones, proporción que se eleva al 71,0% al considerar los cinco principales destinos y al 82,4% en el caso de los diez primeros.
Los secretos del ART
A fines de julio y antes de que se materializara el alza a 12,5%, Estados Unidos le ofreció a Chile firmar un Acuerdos de Comercio Recíproco (ART, por su sigla en inglés, Agreement on Reciprocal Trade), un modelo de negociación bilateral impulsado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) para reformular las relaciones comerciales entre países y que ya han suscrito varios. Dado que Chile tiene un Tratado de Libre Comercio (TLC), no resulta conveniente dejar el arancel en 10% y, por lo mismo, lo rechazó.
Sin embargo, ahora, para la nueva negociación de fines de agosto el escenario que se dibuja en el Ejecutivo es que Estados Unidos, en caso de acceder a la rebaja del arancel, más que materias estrictamente comerciales, persiga objetivos más bien políticos.
Pero esta idea de Estados Unidos no es de este año: ya durante el 2025, bajo el gobierno de Gabriel Boric, la mayor economía del mundo trató de firmar un ART. Distintas fuentes consultadas que conocen de cerca esta negociación afirman que los temas que se incluían en ese “tratado” eran resorte político de Estados Unidos, y que no fueron incorporados en la misma negociación técnica que estaba llevando la Subrei, sino que de manera paralela lo incluyeron, al final, a nivel de la Cancillería.
La expectativa de Chile es que Estados Unidos insista en firmar un ART, con temas específicos a cumplir, aunque por el momento no se tiene conocimiento lo que podría pedir para rebajar el arancel. El gobierno ha trasmitido a los gremios privados que en el objetivo es que el total de los 900 productos que están en ese listado pase a tener arancel cero antes de firmar cualquier acuerdo.
No obstante, también habrá que analizar si llegan propuestas que incluyan rebajas para algunos productos que tengan una mayor preponderancia en el mercado estadounidense en lugar de otros.
Desde el Ejecutivo afirman que tampoco están obligados a firmar y que si es una mala propuesta para el país, se seguirá negociando.
¿Qué contiene estos ART? Fuentes que conocen los temas que se han conversado afirman que el detalle de lo que ha pedido Estados Unidos está regido por un acuerdo de confidencialidad y son pocas las personas que, además, lo conocen, por lo que recalcan que es un acuerdo político que escapa de lo netamente técnico. Asimismo, mencionan que solo se conversará una vez que Estados Unidos entregue una respuesta de qué productos acepta bajar del 12,5% de aranceles.
Estados Unidos comenzó a promover estos convenios bilaterales para proponer una tarifa base mínima del 10% en el comercio de bienes con diferentes naciones, para reemplazar las condiciones de los países con los que ya mantiene un intercambio fluido. Es una manera de reestructurar sus relaciones comerciales bajo un esquema de aranceles recíprocos generales.
En el pasado, el país norteamericano ha fijado algunas temáticas donde busca obtener ciertas certezas, como en asuntos regulatorios. Quienes han conocido de estos temas afirman que una de esas preocupaciones es el medical devices, insumos médicos que son parte de la seguridad para ese país debido a posibles vulnerabilidades de ciberseguridad y la dependencia de productos del extranjero y la fragilidad en sus cadenas de suministro. Esta combinación de factores, para Estados Unidos pone en riesgo directo tanto la salud de los pacientes como la seguridad nacional del país. “Fue un tema que estuvo sobre la mesa de negociación, de como Chile estaba fiscalizando, los estándares de seguridad y calidad que estábamos reconociendo”, dicen conocedores de las tratativas.
Otro tema en que Estados Unidos ha pedido avanzar es la propiedad intelectual. En este caso, la conversación radicó en lo que Chile tenía que avanzar -algo que estaba implícito en el TLC- más rápidamente en medidas para combatir la piratería, por ejemplo.
También dentro de este marco EEUU solicitó seguridad económica, lo que incluye inversión conjunta en materias primas de minerales críticos como el cobre, litio, que se van materializando a través de firmas de memorándum. Incluye también la preocupación desde donde Chile importa los productos y su seguridad y condiciones laborales de los países proveedores.
Otro de los temas que ha estado rondando las negociaciones anteriores es que Chile tenga un sistema de investment screening, que es la revisión de las inversiones y de los países que provienen esas inversiones. Representantes de EE.UU. han pedido públicamente limitar la presencia China en los países donde compiten.
También han estado en la conversación, pero más a nivel político, los temas de defensa y combate al crimen organizado, ya que, para Estados Unidos, Chile es un país estratégicamente importante en la protección del Pacífico, la Antártica y el paso del Estrecho Magallanes.
“La duda es cómo este tema de defensa se convierte en parte de la conversación general respecto de la relación con EEUU, cuando el tema comercial está radicado en el USTR, la que no tiene competencia sobre estos temas. Es una conversación más amplia a nivel de Cancillería y de los propios Presidentes de ambas naciones”, dice un conocedor de estos acuerdos.
“El problema de fondo es que la firma de los ART otorgaría arancel cero solo sobre los bienes definidos por Estados Unidos, y en el caso chileno, eso no cubre más del 3% de la canasta exportadora”, explica la exsubsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Claudia Sanhueza.
Precisamente eso fue lo que respondió Estados Unidos a fines del gobierno pasado: ofreció liberar solo el 3% de la canasta exportadora a cambio de firmar un ART, Chile no aceptó y pidió que la rebaja arancelaria cubriera todos los productos que a esa fecha Chile había exportado a Estados Unidos. No hubo respuesta desde Washington. Luego se produjo el cambio de gobierno en Chile.
Sanhueza menciona que “para que los productos que Chile efectivamente exporta queden con arancel cero, Estados Unidos tendría que aceptar respetar el TLC, tal como lo hizo con el tratado de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá (USMCA)”.
La expectativa de los gremios
Desde los sectores exportadores confían en que el trabajo que está impulsando el gobierno logre buenos resultados y resaltan el permanente diálogo con las autoridades de Cancillería.
“Más que generar expectativas anticipadas, lo importante es que existe una estrategia seria y una agenda que busca resguardar los intereses del país y de sus sectores exportadores. Sabemos que el salmón chileno es el más consumido por los estadounidenses, que forma parte de su cadena alimentaria”, afirma Loreto Seguel, Presidenta Ejecutiva del Consejo del Salmón.
Desde el sector frutícola, el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, subraya que “el proceso de negociaciones bilaterales sigue activo y el sector continúa aportando antecedentes técnicos a Cancillería para ampliar la lista de productos excluidos del arancel, tal como ya ocurrió con la palta, el kiwi y la naranja”.
El representante gremial apunta que “es importante recalcar que esta industria genera más de 19.000 empleos por temporada en Estados Unidos, un impacto económico cercano a US$4.000 millones en la cadena logística y un aporte de US$2.000 millones al PIB estadounidense. Con esos antecedentes estamos trabajando en esta nueva etapa de conversaciones y esperamos conseguir un escenario más favorable”.
Y el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, si bien espera que se llegue acuerdo y se pueda volver a un arancel de 0%, plantea que cualquier otro porcentaje bajo 10%, la sobretasa original fijada el año pasado, sería positivo para el sector.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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