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Revolver, la difícil recepción del álbum que revolucionó a The Beatles

Lanzado en medio de la polémica por las declaraciones de John Lennon sobre Jesús y de la última gira del grupo, el álbum de 1966 -que cumplió 60 años- tuvo una recepción más fría de la que hoy sugiere su estatus de obra maestra, incluso en Chile donde ni siquiera calificó entre los discos de la temporada. Solo el tiempo terminó por convertirlo en un clásico.

“Te amamos, John y Dios”, rezaba la portada de Melody Maker del 20 de agosto de 1966. En la foto principal mostraba una joven fan con una breve flor en una de sus manos. Fue identificada como Marie Martin, 14 años, llegó hasta el aeropuerto de Boston para esperar la llegada de los Beatles a la ciudad para su show en el Suffolk Downs Racetrack. “Marie consiguió mucho más que un vistazo. Sacó la rosa de la solapa de John Lennon. Para ella, las pancartas de los fans con la inscripción ‘Te amamos, John, y a Dios’” adquirieron un nuevo significado”, informaba la revista.

A pesar de su racha exitosa en los EE.UU., los de Liverpool atravesaban un momento complejo con insólitos llamados a quemar sus discos, no pasarlos por la radio y no asistir a sus conciertos. Todo suscitado a partir de unas declaraciones de Lennon, concedidas originalmente durante una entrevista para el London Evening. “Nosotros ahora somos más populares que Jesús, no sé qué se irá primero, si el rock and roll o el cristianismo. Jesús estaba bien pero sus discípulos eran ordinarios”, decía el Beatle, entonces de 25 años.

En principio no pasó mucho con esas palabras, pero en julio de ese año, Datebook de EE.UU, replicó la entrevista del Evening. Pero a diferencia de la original, el editor Art Unger decidió titularla con la frase del Beatle sobre la religión. Allí empezó todo el conflicto, especialmente en el área del “cinturón de la biblia”. Para cuando los Fab llegaron a Norteamérica para su nueva gira, el 11 de agosto, la polémica había explotado. De allí a que los medios se interesaron en seguir la gira del grupo y explotar al máximo todo lo que sucedía. Como las fans que llegaban a los aeropuertos a esperarlos.

The Beatles en 1966

La polémica por las palabras de Lennon acaparó toda la conversación sobre los Beatles. “Cuando llegamos a Chicago hubo una conferencia de prensa con todos los de las estaciones de radio y periódicos de allí. John está muy triste por todo el asunto y explicó lo que quiso decir y todos parecieron satisfechos. Ciertamente no está en contra de la religión ni nada por el estilo”, escribió Kenny Everett, el reportero de Melody Maker que cubrió la gira. También observó la temperatura del momento. “La estación de radio local WAYX quemó todo su stock de discos de los Beatles la semana pasada como un gesto contra el comentario de John Lennon de que eran ‘más populares que Jesús’. Pero incidentes como este han sido escasos y distantes entre sí. En la gira, los fans han demostrado una vez más que los Beatles siguen siendo sus favoritos”.

El alboroto no tardó en conocerse en Chile. La Revista Ritmo también dio cuenta de la polémica en sus páginas. Los Beatles eran, de lejos, el grupo extranjero más popular en el país y ya habían ganado portadas. En su número 53, del 23 de agosto de ese año, llevaron una nota titulada “¡En Capilla!”. Allí se explayaban sobre lo que sucedió y calibraba el impacto entre los fans locales. “A Chile el problema llegó un poco amortiguado, y los beatlemaníacos se dividieron en dos grupos: los que entendieron la intención de las palabras de John Lennon y le restaron importancia al asunto y otro grupo que sosteniendo que John JAMAS podía haber dicho tales cosas se creaba un verdadero problema de conciencia a causa de estas declaraciones”, detallaba la nota.

También pidieron una reacción al popular conductor Agustín Fernandez, creador y conductor del programa El Club de los Beatles. “Los Beatles han logrado una extraordinaria difusión. Se los conoce en lugares en que aún el cristianismo, máxima expresión de difusión a través de los siglos, aún no ha logrado penetrar en tan profundas raíces como la beatlemanía, como sucede en el Japón y la India. En ningún caso, me parece que han intentado declararse superiores a Cristo en lo que se refiere al respeto que merece como representante máximo de la doctrina religiosa. Se han limitado, creo, al plano vulgar de sus actividades diarias: la publicidad”.

Todo el entuerto con las palabras de John, los discos quemados y los fans divididos sucedió mientras el grupo lanzaba su nuevo disco, Revolver. El séptimo álbum del grupo se publicó el 5 de agosto de ese año, justo antes del arranque de la gira norteamericana que terminaría siendo la última de su carrera. Al menos en la parte comercial, tuvo un despegue favorable en Reino Unido. La citada edición de Melody Maker detallaba que ya para fines de ese mes había trepado al número 1 en el listado de los LP.

The Beatles

A la par con este, salió a la venta el sencillo doble cara A Yellow Submarine/Eleanor Rigby, dos de los temas más accesibles del álbum y que pese a todo, lograban hacerse de un espacio. Es decir, queda en evidencia que la discográfica EMI apostó al single por sobre el disco. Incluso en EE.UU., con las brasas de la polémica aún quemando. “En cuanto a las ventas, sin embargo, no parece haber ninguna caída en absoluto en el poder de los Beatles. Su sencillo más reciente en Capitol parece ser otro éxito doble -informó Melody Maker en el mismo número citado-. Yellow Submarine ya está en el Top Veinte en su primera semana de lanzamiento, mientras que el lado B Eleanor Rigby le sigue de cerca. Ahora se informa que las estaciones están cambiando al lado de Rigby, que podría ser el mayor éxito de los dos”. Mientras, en Chile, el sencillo Paperback Writer/Rain, no incluido en el disco y lanzado unos meses antes, estuvo entre los tres más vendidos y ya para fines del mes tuvo una leve baja.

El rendimiento comercial del single más accesible de Revolver permitió salvar la situación. El álbum era notoriamente más experimental y ecléctico; del arranque con la ácida Taxman, a la suite clásica de Eleanor Rigby, la fantasía india de Love You To, a las guitarras saturadas y brillosas de And you Bird Can Sing y el atronador final con la aventurada y psicodélica Tomorrow Never Knows. “Probablemente, este álbum tardó más que ningún otro en que los fans apreciaran plenamente su revolucionaria evolución musical, o mejor dicho, su auténtica revolución”, dice a Culto el autor británico David Bedford, especialista en la historia de los Beatles con varios libros publicados (entre estos uno en conjunto con Hunter Davis, el primer biógrafo del grupo).

La polémica había tapado una realidad; los Beatles dejaban atrás la Beatlemanía y comenzaban a pensar en términos musicales más sofisticados, explorando efectos de estudio y composiciones que iban más allá de la canción pop convencional. David Bedford apunta una historia personal al respecto. “Cuando se lanzó Revolver, sorprendió a todos. ¿Cómo era posible que un grupo que dos años antes había publicado una magnífica banda sonora para A Hard Day’s Night, compuesta por excelentes canciones de pop y folk rock, hubiera evolucionado tanto en tan poco tiempo? Un buen amigo mío, al comprar y escuchar Revolver por primera vez, no quedó impresionado, lo dejó y se puso a escuchar a los Monkees. Unos meses después, volvió a escucharlo y, tras varias ojeadas, se dio cuenta de lo increíble que era el álbum y retomó su afición por los Beatles”.

El interés del grupo por ir más allá de las convenciones también tiene una explicación. Siempre competitivos, notaron que en esa temporada el listón estaba alto; los Beach Boys sorprendían con el fenomenal Pet Sounds; Bob Dylan extendía su fusión de folk rock en el ambicioso Blonde on Blonde; los Rolling Stones probaban nuevos instrumentos en Aftermath; y The Byrds desplegaban un rock aventurero en Fifth Dimension. Por eso necesitaban presentar un álbum que estuviera a la altura del momento. Así, se dedicaron a escuchar con atención.

“Lennon y McCartney estaban al tanto de todo lo que sucedía en la escena musical a ambos lados del Atlántico”, explica David Bedford. “El grupo estaba dando pasos de gigante en cuanto a composición, así como en los avances tecnológicos en el estudio, lo que significaba que nadie podía quedarse de brazos cruzados, especialmente John y Paul. Su afán por el éxito continuo los llevó, en lugar de conformarse con producir los mismos géneros musicales en cada álbum, que de todas formas habrían vendido, a liderar la revolución desde la primera línea. Escuchaban todos los álbumes de sus competidores y luego se proponían mejorar lo que producían. Esto los impulsó a alcanzar un éxito cada vez mayor”.

The Beatles

En septiembre de ese año, Lennon y McCartney accedieron a comentar la acontecida gira norteamericana con Melody Maker. En la ocasión, el primero dejó en claro lo atento que estaba a lo que sonaba, al comentar su gusto por algunos grupos de EE.UU. “Creo, por ejemplo, que Brian Wilson es genial, está haciendo cosas muy buenas. Nos gustan los Beach Boys, los Byrds, the Mamas & the Papas, muchos de ellos. Hacen sonidos que nos gustan. ¿Sabes? Y escuchamos todo lo que podemos”. Mientras, Macca, siempre seguro de sí mismo, aseguraba que el grupo estaba en buena forma. “No habrá caída para nosotros”, dijo. “No estamos preocupados. No le tememos. Cuando nos cansemos de todas las tonterías y la prensa y los gritos, simplemente nos tomaremos unas gordas vacaciones con nuestras gordas billeteras.”

Para desgracia de los Beatles, su interés en expandir su música no tuvo la misma acogida a nivel mediático. Tras su gira estadounidense, comenzaron los rumores de disolución, alimentados precisamente por ese escándalo, la compleja recepción de Revolver y los proyectos personales que cultivaron los músicos tras volver del otro lado del Atlántico. “LOS BEATLES, entretanto, siguen haciendo noticia”, apuntaba Ritmo, en noviembre de 1966. “PAUL MACCARTNEY, el Beatle soltero, está escribiendo la música del nuevo film de la estrellita inglesa HAYLEY MILLS y cuyo título es “IN GOOD TIME”. Por su parte el Beatle jefe: JOHN LENNON, está filmando en Almería y España las últimas escenas de “HOW I WON THE WAR”, cinta que protagoniza solito, sin sus famosos compañeros”.

En ese mismo mes, el Melody Maker se preguntó en un articulo “¿Los Beatles han muerto? ¡Larga vida a los Beatles!”. El autor era Derek Taylor, quien había sido jefe de prensa del grupo en 1964 -rol que retomó en 1968 hasta el final- y los conocía bien. Revelaba que tras la gira, cada uno estaba descansando por su lado. “No se dice ni una palabra sobre giras; hay una negación muy digna de un rumor miserablemente inventado sobre que ellos dejarían a [Brian] Epstein. Se sale poco a los clubes, y los planes de grabación no son apresurados. Calma absoluta. Lennon, McCartney, Harrison y Starkey, habiendo demostrado que eran capaces de una vida independiente sin dañar el cuerpo principal, ahora dejan claro que son capaces de buscar un crecimiento separado y rápido”. No lo sabían por entonces, pero el grupo ya preparaba la vuelta al estudio para avanzar en un material aún más arrojado, como el single Strawberry Fields Forever/Penny Lane y el alabado álbum Sgt.Pepper’s Lonely Hearts Club Band.

Ese acontecido 1966 de los Beatles había dejado una huella y a nivel de medios no había resultado demasiado memorable. En su balance del año para la Revista Ritmo, Enrique Santis Tellez resumía: “En líneas generales podemos decir que 1966 fue un año de transición que se caracterizó, principalmente por el afianzamiento de la cumbia, como ritmo popular; la baja notoria de la popularidad de LOS BEATLES, producto de la saturación de sus discos”. De hecho, al momento de elegir los mejores títulos del año, la revista eligió a Fiesta de Herb Alpert y la Tijuana Brass como lo más destacado a nivel internacional ¿Revolver? Nada. Al menos el sencillo Yellow Submarine había logrado instalarse entre los más vendidos de la última parte del año.

Solo el tiempo posicionó a Revolver en un sitial de disco revolucionario. “Para la mayoría de los fans de los Beatles, solo unos meses como máximo -dice David Bedford-. Pero sigo pensando que hoy en día la mayoría de los aficionados a la música no se dan cuenta de que este fue un álbum más significativo e importante que Sgt. Pepper, publicado al año siguiente. Revolver se erige con orgullo como el álbum más increíble e importante culturalmente de la década de 1960”.

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