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Venezuela: Maduro vive su peor crisis y escala tensión con la oposición

La crisis económica por la que atraviesa Venezuela ha pasado a un segundo plano en los medios esta semana, frente a la creciente tensión social y política que tienen  al gobierno del presidente Nicolás Maduro, la oposición y a distintos sectores de la sociedad enfrentados entre sí.

Bajo la consigna "La Salida", aludiendo a una partida de Maduro del poder, los grupos de oposición de línea dura han estado realizando protestas en todo el país durante las últimas dos semanas, quejándose de la delincuencia, la corrupción y el rápido incremento en el costo de la vida.

Pero el miércoles 12 de febrero, lo que partió como una marcha pacífica organizada por los estudiantes de distintos sectores del país, contra la escasez de productos básicos y la tasa de inflación y criminalidad más alta de Latinoamérica, terminó en violentos disturbios en Caracas- no está claro si los responsables estaban a favor o en contra del Gobierno-  que han dejado tres muertos, 66 heridos, 69 detenidos y desaparecidos, según Reuters, en medio de allanamientos y arrestos contra miembros opositores al gobierno.

Ayer las protestas de estudiantes por los arrestos y desaparecidos continuaban en la capital,  a pesar de la permanente fuerza policial que ronda las calles.

"Esta es la peor protesta que ha enfrentado Maduro desde que partió sustituyendo a Chávez", sostiene  a PULSO desde Caracas, Diego Moya, analista de la consultora IHS para América Latina.

El experto explica que las protestas nacieron como una explosión de la frustración de los universitarios de todas las ideologías, que piden mejores oportunidades.

La prensa y analistas alegan que el gobierno de Maduro mantiene un sistema restrictivo para los medios y la libertad expresión.

Periodistas y trabajadores de diferentes medios impresos del país también se concentraron este martes en la capital exigiendo el pago de las divisas para la importación de papel, denunciando que por esto una decena de diarios han visto restringida su circulación y su cantidad de páginas.

El mandatario prohibió las manifestaciones callejeras después de los disturbios del miércoles. "En Venezuela ya existe un régimen bastante restrictivo de las manifestaciones, porque el gobierno tiene el temor de que las protestas se extiendan e involucren a otros grupos, a los que el régimen tenga que hacerles concesiones", añade el economista.

LA INCÓGNITA DEL RUMBO DE LA OPOSICIÓN

"Estamos en una crisis insostenible", dice a PULSO el ex ejecutivo venezolano de la petrolera estatal de Venezuela PDVSA y antiguo miembro del conglomerado opositor Unidad Democrática, Edgar Paredes.

Las recientes protestas devolvieron a muchos venezolanos al 2002, cuando meses de violentas manifestaciones llevaron a un breve golpe de Estado contra Chávez. La conspiración fracasó y unas horas después Chávez volvió al poder apoyado por militares. "Estas manifestaciones renacen con la agudización de los problemas del país", comenta.

A las acusaciones de Maduro de que la violencia desatada fue un complot de la oposición para derrocar al gobierno, la oposición condenó la violencia y enfatizó que los disturbios no están vinculados con su partido, quien sólo estaría detrás de las protestas pacíficas.

Las autoridades de Venezuela allanaron ayer el local de un partido opositor buscando a uno de los líderes de las marchas, Leopoldo López, una figura emblemática del partido de Henrique Capriles, acusado de homicidio y terrorismo.

Paredes afirma que la orden de arresto de López refleja la represión del gobierno para descabezar a la oposición. "Pero eso no va a ocurrir: el malestar en Venezuela es muy profundo. El arresto va a agudizar el conflicto", dice, y espera  que se convoquen más protestas.

Además de los daños ocasionados, las protestas y los actos de vandalismo han polarizado las diferencias entre el gobierno y sus adversarios políticos, quienes se responsabilizan entre sí del caos.

"Casi un año después de la muerte de Chávez, el derramamiento de sangre el miércoles fue la última demostración de la profunda polarización de la nación miembro de la OPEP y la desconfianza mutua entre ambos bandos políticos", señaló Reuters.

Sin embargo, ambas partes concuerdan en que debe castigarse a los responsables de los peores disturbios desde las protestas del año pasado, que siguieron la estrecha victoria electoral del presidente Maduro contra Capriles en abril.

Los países "bolivarianos"  aliados al régimen madurista, como Argentina y Bolivia, ayer  le expresaron su apoyo y condenaron los intentos de desestabilización del orden institucional del "país hermano".

INCERTIDUMBRE ECONÓMICA

 El presidente Maduro inició el año pasado una "guerra económica" contra los empresarios, interviniendo los precios y el mercado de divisas. El índice de escasez del Banco Central alcanzó un 28% en enero , el más alto desde que se creó en 2005, lo que significa que más de uno de cada cuatro productos básicos está fuera de stock en un momento dado, consignó Bloomberg.

"La perspectiva de la militarización de un conflicto político va a asustar a los inversionistas ya preocupados por la situación económica cada vez más grave" , afirmó a Bloomberg Russ Dallen, de Caracas Capital Markets .

 El economista Diego Moya agrega que la inflación y el rígido control de cambios van a agravar el déficit y la incertidumbre para los inversionistas, y aumentarán la escasez y las protestas. "Si el gobierno no incentiva un diálogo nacional, los problemas de gobernabilidad podrían agravarse y desestabilizar la institucionalidad, lo que podría generar algún tipo de intervención militar", sostiene, aunque aclara que hablar de golpe de estado todavía es prematuro, "porque la naturaleza del movimiento de Capriles es democrática".

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