El disquete, el ícono que se niega a morir

Autor: Carlos Montes

Lanzado a público en los años 70, casi 50 años después, y pese a estar descontinuado desde 2000, aún se utiliza como elemento para guardar archivos en Office. Podían almacenar desde 79,6 KB, equivalente solo a un par de archivos o fotografías, hasta 240 MB.


El disquete (diskette en inglés), representó una gran novedad para su época. Era el primer sistema de almacenamiento portátil disponible al público (ver infografía). Lanzado al mercado por IBM en 1971, se produjo hasta el 2000. Microsoft Office lo incorporó como herramienta para guardar archivos en sus programas, como Word, Excel o Paint. Y aún sigue vigente como ícono. Incluso las nuevas generaciones, que nunca lo usaron, lo reconocen como representación de almacenamiento.

Testigo de la computación y la tecnología previa a la era de Internet, comenzó en un formato de ocho pulgadas y 79,6 KB. Luego vino el de 5 ¼, 3 ½, 3 y 2 pulgadas, alcanzando una capacidad máxima de 240 MB.

Gabriel Gordon, gerente de producto de experiencia de cliente Microsoft 365 para Latinoamérica, dice que el disquete como símbolo se ha mantenido, porque los usuarios lo piden. Lo aman, asegura. “Es irreemplazable, para todos significa grabar. Las nuevas generaciones asocian el logo a guardar, pese a que nunca conocieron o utilizaron un disquete”.

Tiene un valor importante como ícono. “Es algo que, sin tener dar demasiadas explicaciones, y aún a generaciones nuevas, y hablo de niños, que lo usan por primera vez. Ellos lo ven y el hecho de posicionarse sobre el ícono y que aparezca guardar, para los más nuevos, lo asocian y ellos no lo conocieron y tampoco lo cuestionan. Es como si el mecanismo de aprendizaje y culturalmente, cuando se dice guarda un documento, se relaciona al ícono. En algunos casos hay curiosidad y preguntan”, añade Gordon.

Para todo el mundo significa grabar. “Nosotros hemos cambiado algunas cosas y la gente no las echa de menos, estaban originalmente en los productos y se fueron modificando. La gente no las amaba. Cuando pasamos a Windows 8, el botón de inicio, que era algo que la gente amaba, y fue algo bien claro. Para ese Windows se sacó, pero para Windows 8.1 se agregó nuevamente porque la gente lo amaba. El disquete eso sí, nunca salió. Se detectó que la gente lo quería”, establece el ejecutivo.

Símbolo

El disquete está incorporado en la cultura. “Significa guardar la información. Es un elemento que, sin tener que dar demasiadas explicaciones, incluso para los más jóvenes, se entiende, y hablo de niños, que lo usan por primera vez”, añade Gordon.

Las nuevas generaciones lo entienden, pese a que nunca conocieron o utilizaron un disquete. “Por un lado, está la gente lo que el ícono representa y que era un medio de almacenamiento que existía en su momento, pero hoy con la posibilidad de tener pendrives y la nube, con la capacidad de acceder desde cualquier lado y con cualquier dispositivo, y utilizarlo cuando lo necesito. Es más cómodo”, señala Gordon.

El solo hecho de ver el símbolo de un disquete, se asocia a guardar. Nadie lo cuestiona. “Es como si el mecanismo de aprendizaje estuviera asociado a eso, y culturalmente, cuando dices guarda un documento, se relaciona al ícono. Algunos aprovechan la oportunidad y quieren saber más del dispositivo”, establece.

Mientras el disquete aún era utilizado, apareció otro formato de almacenamiento en 1985, el disco compacto o CD-Rom. La revolución fue total, sobre todo para la música. Estos nuevos dispositivos tenían la posibilidad de guardar archivos entre 700 MB y 900 MB. Luego apareció el pendrive y la conexión USB en 1996, éstos alcanzan hasta 1 TB. En los años 2000, surgió la posibilidad de aumentar el almacenaje con los discos duros externos, que ofrecían la posibilidad de trasladar mucha información de un lugar a otro, al igual que sus antecesores, pero diferenciándose del disco duro tradicional, insertado en cada computador. Finalmente, la opción actual es la nube, que como principal gracia, más allá de la memoria disponible, permite tener archivos en línea. Hay servicios gratuitos y pagados, hasta US$ 19.99 mensual.

¿Por qué se sigue ocupando? “Mientras la gente lo siga amando va a seguir el disquete”, indica Gordón. Ya forma parte de la relación que hay entre el producto y la gente, se sienten cómodos con él. “Si hay algo que te gusta, no vas a pedir que cambie. Prefieres quedarte en esa relación de satisfacción, sabes lo que logra, que tu documento o archivo se guarde”, agrega Gordon.

(Haz click en la infografía para ampliar)



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