Voyager 2 deja el Sistema Solar y se convierte en el segundo artefacto humano en llegar al espacio interestelar

Tal como la Voyager 1, la sonda de la Nasa se aventura a una zona inexplorada del Universo.


La heliopasua es el punto del Sistema Solar en que el viento solar (chorro de partículas ionizadas que salen del Sol) se une al viento estelar procedente de otras estrellas. Se considera el límite de la heliosfera, y por ende, el fin de Sistema Solar.

Mapa del Sistema Solar, que muestra la actual ubicación de las sondas Voyager. Foto: Nasa

Hasta ayer, solo un artefacto humano había logrado salir de esta región: la Voyager 1, pero ayer se confirmó que su hermana gemela, la Voyager 2 también salió de esta zona el pasado 5 de noviembre, convirtiéndose en el segundo artefacto humano en salir del Sistema Solar y alcanzar el espacio interestelar.

Lanzada el 20 de agosto de 1977, al igual que su nave homónima, entre sus circuitos y los paneles solares que le permiten seguir con vida, lleva un disco de oro con una selección musical que incluye Johnny B. Good, de Chuck Berry, la Quinta Sinfonía, de Beethoven, además de saludos en 55 idiomas, un mensaje del aquel entonces secretario general de las Naciones Unidas y una amalgama de sonidos característicos de la Tierra. Su plan es que alguna vez la nave se tope con una forma de vida inteligente y sepa que existe un planeta ansioso de saber si hay alguien más en el Universo.

El disco de oro que carga la Voyager 2 tiene grabados sonidos característicos de la Tierra, música y saludos en 55 idiomas. Foto: Nasa

Además de los datos de plasma, la Voyager 2 sigue enviando otra información que confirmó el hecho de que dejó el Sistema Solar y será útil para los científicos que estudian el espacio interestelar.

“Todavía hay mucho que aprender sobre la región del espacio interestelar inmediatamente más allá de la heliopausa”, dijo Ed Stone, científico a cargo del proyecto Voyager con base en Caltech en Pasadena, California.

Los expertos estiman que la nave está en la zona final del Sistema Solar y que está a una distancia del Sol de unos 18 mil millones de kilómetros. ¿Qué podría encontrar en esta región? Científicos estiman que podría contener materia que fue expulsada por supernovas próximas hace cinco a 10 millones de años luz.

“El espacio interestelar se considera aquél que está fuera de la heliopausa o la zona en la cual la radiación del Sol domina sobre los rayos cósmicos que vienen de otro lado del Universo”, explica el astrónomo de la U. de Chile César Fuentes.

“Así se puede definir la zona en la que entró la Voyager 2, anteriormente ya había entrado o salido de la heliopausa la Voyager 1, aquella en la cual la densidad de partículas de la cual nos protege se vuelve más frecuente, y hay menos radiación del Sol“, agrega el también investigador del Centro de Astrofísica Cata.

El viento interestelar es más denso, más frío y más lento que el viento solar, y el campo magnético interestelar es más fuerte. También tiene una radiación cósmica más intensa, porque la heliosfera evita que muchos rayos cósmicos alcancen la Tierra.



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