Por Paulina OrtegaBarómetro Unab: economía vuelve a terreno de mejora en abril
Si bien se ve un mayor dinamismo que en marzo, desde el Instituto de Políticas Públicas de la Unab advierten que "este avance convive con un deterioro en las expectativas y con presiones inflacionarias por el conflicto en Medio Oriente, lo que da cuenta de una recuperación que aún es frágil”.
El Barómetro de la Economía Chilena del Instituto Unab de Políticas Públicas muestra en abril una recuperación del dinamismo económico. “A diferencia de lo observado en marzo, el desempeño de los subíndices es más positivo, con avances tanto en la situación macroeconómica como en las condiciones de los consumidores”, evalúa el informe.
El Índice Económico IPP Unab pondera el desempeño de 24 variables económicas, posicionándolas en un plano dividido en cuatro cuadrantes que corresponden a distintos estados: “bien y mejorando”, “bien pero empeorando”, “mal pero mejorando”, y “mal y empeorando”. También están las categorías “bien y sin cambios” y “mal y sin cambios”.
Durante abril, la economía pasó de " bien, pero empeorando" a “bien y mejorando”. Gonzalo Valdés, subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas, comenta que los resultados de abril muestran que “la economía chilena retoma parte del dinamismo perdido en marzo, con una mejora importante en la situación de los consumidores y algunas señales más favorables en el frente macroeconómico. Sin embargo, este avance convive con un deterioro en las expectativas y con presiones inflacionarias por el conflicto en Medio Oriente, lo que da cuenta de una recuperación que aún es frágil”.
Asimismo, Valdés agrega que “en el plano interno, el gobierno dio a conocer la Ley de Reconstrucción Nacional que incluye fuertes medidas pro-inversión. La reactivación económica dependerá tanto de la aprobación de las medidas más fuertes, como de la forma en que la ley se negocie en el Congreso. El desempeño de la economía en su conjunto depende críticamente de que el sistema político -y en especial la oposición- entregue señales de valorar el crecimiento económico como motor de mejora social”.
Del total de variables consideradas en el índice, 9 se ubicaron en “bien y mejorando”, 5 más que en el mes pasado: inflación, remuneraciones reales, tasa de crédito hipotecario, deudores morosos, creación de empleos, exportaciones, Ipsa, tasa promedio de crédito de consumo y tasa de informalidad. En “bien, pero empeorando” se encuentran 4 variables, una más que en marzo: incertidumbre económica, confianza empresarial, confianza de los consumidores y tasa de ocupación.
En el lago negativo del plano “mal y empeorando” disminuye de 7 a 1 variable: el saldo de las cuentas corrientes y depósitos a plazo. “Mal, pero mejorando”, aumentó de 1 a 3 variables: dólar, inversión extranjera directa e Índice de Avisos Laborales por Internet.
En el sector sin cambios disminuyó del 9 a 7 variables. “Bien y sin cambios” disminuye de 9 a 5 variables, concentrando la deuda neta del gobierno, precio del cobre, participación laboral, riesgo país y participación laboral femenina. “Mal y sin cambios” pasó de tener 0 variables a 2, que corresponden a desempleo e Imacec.
Subíndice
El subíndice de expectativas registró una variación mensual negativa en abril, pasando de 60,5 a 54,8 puntos, con lo que pasó de “bien y mejorando” hacia “bien, pero empeorando”.
Al interior de este subíndice se registraron cuatro cambios de cuadrante, de los cuales tres fueron negativos y uno positivo. Este último corresponde al Ipsa que pasó de “bien, pero empeorando” a “bien y mejorando”.
Los cambios negativos fueron la incertidumbre económica pasó de “bien y mejorando” hacia “bien, pero empeorando”; la confianza empresarial pasó de “bien y sin cambios” hacia “bien, pero empeorando”; y la confianza de los consumidores de “bien y mejorando” hacia “bien, pero empeorando”.
El subíndice de situación macroeconómica registró un aumento relevante en abril, pasando de 6,8 a 11,6 puntos. Con ello, el indicador retomó el cuadrante “bien y mejorando”. Dos variables avanzaron a mejores cuadrantes. Se trata de el tipo de cambio y la inversión extranjera directa. Ambos se movilizó de “mal y empeorando” a “mal, pero mejorando”.
Por su parte, el subíndice de situación de los consumidores un aumento intermensual significativo, pasando de 10,4 a 23,2 puntos. “Se trata de un alza sustancial, que ubica al subíndice en su nivel más alto en más de un año”, dice el informe. Con esto, logró mantenerse en “bien y mejorando”.
De las variables que lo componen, ocho registraron movimientos positivos: la inflación y las remuneraciones reales pasaron de “bien, pero empeorando” a “bien y mejorando”; la tasa de crédito de consumo y el índice de avisos laborales de “mal y empeorando” hacia “mal, pero mejorando”; la tasa de crédito hipotecario, la tasa de informalidad y los deudores morosos transitaron desde “bien y sin cambios” hacia “bien y mejorando”; la creación de empleos pasó desde “mal y empeorando” hacia “bien y mejorando”.
El Instituto de Políticas Públicas Unab, advierte que ante el escenario internacional incierto debido a las tensiones geopolíticas “la trayectoria del precio de las bencinas será especialmente relevante, dado que puede afectar tanto la inflación de manera directa como los costos asociados al transporte y la producción. Por ello, la evolución de las percepciones económicas, de las condiciones macroeconómicas y de los hogares seguirá siendo especialmente relevante en los próximos meses”.
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