No solo faltan embajadores, Cancillería tiene además congelados los ascensos en el servicio exterior

Los ascensos es el segundo dilema que deben enfrentar las autoridades de la cartera, pues los procesos están congelados desde inicios de año.




Preocupación existe en el ambiente diplomático y político chileno por la situación que se vive al interior del Ministerio de Relaciones Exteriores debido al retraso en las designaciones de embajadores, ya que faltan aún nueve plazas por llenar, entre ellas Francia, Italia y Uruguay, aunque el gobierno aseguró que acelerará los nombramientos tras las críticas que generó la ausencia de un representante de Chile en París en medio del asilo concedido a Ricardo Palma.

A ocho meses de instalado el gobierno de Piñera, la tardanza del canciller Roberto Ampuero en el nombramiento de embajadores genera preocupación, pues se suma a dos hechos que hacen aún más delicado el problema.

En Cancillería se señala que son 24 los embajadores de carrera que hoy se desempeñan como jefes de misión en el extranjero que deben pasar a retiro a fines de 2019, debido a que cumplen la edad máxima de 65 años. Y Ampuero, afirman funcionarios del ministerio, ha tenido dificultades para encontrar reemplazantes. Tanto así, que la Cancillería debió postergar más de un año la salida de siete embajadores que cumplieron en 2018 la edad legal para permanecer en el cargo.

En el ministerio explican que hay al menos 70 ministros consejeros -el grado más alto dentro del servicio exterior- que podrían ascender a embajador, pero muchos han rechazado esta posibilidad porque están próximos a cumplir los 65 años de edad.

El tema de los ascensos es el segundo dilema que complica a las autoridades de la cartera, pues los procesos están congelados desde inicios de año.

"La ley de modernización de la Cancillería tiene un forado enorme", explicó un diplomático respecto de este tema.

De acuerdo a la nueva normativa que rige a la Cancillería, los ascensos deben estar regulados por un reglamento específico, el que no ha sido confeccionado. Durante la tramitación de la nueva ley del ministerio no se reparó en ese punto, lo que habría permitido incluir un ar- tículo transitorio que autorizara por el plazo de uno o dos años seguir adelante con los ascensos bajo el procedimiento antiguo, a la espera de que se confeccionara y se aprobara el nuevo reglamento.

Debido a esto, el ministerio debió congelar los ascensos correspondientes a enero pasado y también deberá volver a congelar los que se produzcan en diciembre próximo, a raíz de este vacío en el mecanismo de calificaciones.

El tema está en manos de la subsecretaria de Relaciones Internacionales, Carolina Valdivia. Hace dos semanas, Valdivia envió un oficio al contralor, Jorge Bermúdez, para solicitar que se permitiera a la Cancillería ejecutar los ascensos del personal del servicio exterior de manera excepcional, bajo las normas antiguas. Pero hasta ahora no hay respuesta.

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