Tiziana Panizza: "Chile es un montón de tierras solas juntas"

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La directora conversó con Culto sobre Tierra sola, su último documental. Estrenado oficialmente el 2017 en el Festival Internacional de Cine Visions Du Réel en Nyon, la cinta, que ganó el premio a mejor largometraje chileno en el Festival de Cine de Valdivia el año pasado, comenzó a circular este año a través del circuito de salas de Miradoc.


Puede que Isla de Pascua sea chilena de la misma forma que son chilenas las islas perdidas del archipiélago de Chiloé o la Isla Desolación: medallitas dispersas para engrosar la densidad poblacional o bengalas para navegantes perdidos y profesionales del saqueo. Lo cierto es que Rapa Nui está sola y de su soledad conocemos el tosco gesto de un Moái, la soltura del Sau Sau —nosotros que somos tan irremediablemente tiesos— y las postales noventeras y naïfs de Sabatini y su Iorana. Poco y nada, por decir.

En Tierra sola, Tiziana Panizza ensambla piezas para construir un artefacto que permita acercarse a la isla de forma poliédrica. El documental funciona como "el proceso de construcción de una película", un montón de capas que superponen para mostrar cómo los otros han mirado la Isla en su búsqueda, cosa paradójica, de acercarse a este otro insular que los interroga con su mera existencia en medio del océano. Pero es también la historia de una cárcel dentro de otra cárcel: la cámara nos muestra fragmentos de la vida de la escueta población penitenciara del lugar, acentuando todavía más el aislamiento: ¿dónde iría un fugitivo en la isla más remota del planeta?

Este año, el documental circuló a través del ciclo Miradoc, que lo llevó a diversos lugares del país. Fue en esa instancia donde la directora tuvo la oportunidad de conversar con personas de Arica o Punta Arenas que veían en el planteamiento del documental una especie de metáfora del país: "Chile", me dice Tiziana por teléfono, "es un montón de tierras solas juntas".

-Primero me gustaría saber, ¿cómo y por qué surge el interés en Isla de Pascua?

Fui la primera vez el año 99. Estuve una semana, sola. Esa fue la primera vez y me impresionó mucho. Quedé con ganas de volver, hacer algo audiovisual, pero a la vez me frenaba el qué voy a decir de Isla de Pascua: eternamente filmada, muy postal, muy sexy, muy turística. Además no era un destino turístico para nosotros, sino que para los europeos o los gringos. Entonces, me rondaba la idea, pero no lograba encajar.

Al final lo que pasó fue que en ese tiempo yo estaba con varios trabajos en cárceles. Estuve haciendo unas cosas en la cárcel de Iquique, acá también (Santiago), en la cárcel de mujeres. Entonces como que también quedé pensando en que hay demasiados temas en las cárceles, que no necesariamente son reportajes de coyuntura específica. Y bueno: en un momento se me cruzaron esos pensamientos y me reí sola pensando "es bien absurdo que haya un cárcel en Isla de Pascua".

Y nada, justo había una amiga allá en la época en que se realizaba el festival de cine. Le comenté mi idea. Conversó con la gente y le fue muy fácil entrar porque hay un taller de artesanías y uno puede ir a comprar ahí dentro. Pero también se estaba planeando hacer una cárcel nueva.

-Que aparece en el documental…

Claro y entonces fue "ah, mira, igual interesante que haya algo que se va a transformar". Y eso es como: alerta de documental (se ríe). Esa fue la primera entrada, donde podía haber un espacio interesante, de cárcel, en un lugar lejano, medio absurdo, pero también una institución chilena asentada en territorio Rapa Nui. Se juntaron varias cosas interesantes. Conseguimos un fondo para investigar, entramos a la cárcel, cachamos las dinámicas.

En ese proceso alguna gente nos decía "van a la cárcel, pero en realidad toda esta isla fue una cárcel. O es una cárcel. Y ahí para mí fue como cuando te subes un par de pisos y miras algo desde arriba. Algo que tenía que ver con la historia contemporánea. Tuvimos la ayuda de Leo Pakarati, que es un cineasta rapanui con quien hice amistad y su trabajo como productor local fue súper importante, porque también nos permitió conversar con mucha gente. Conversamos mucho con muchas personas y entendimos que la historia contemporánea Rapa Nui es un poco esto que viste en la película: la no circulación por el territorio, la prohibición de salir, mezclado con los saqueos de extranjeros y algo que tenía que ver con un sentido más amplio de cárcel versus libertad.

-En Tierra Sola parecen haber dos películas que corren paralelas. Por un lado, está el montaje de los documentales y las grabaciones con Súper8, que parecen remitir a la memoria. Por otro, las imágenes de la cárcel, filmadas en otro registro visual. Por otro lado, la reflexión sobre el cine etnográfico y cómo se mira Isla de Pascua desde esta perspectiva.

Recopilamos hartas películas y empezó a aparecer el documental etnográfico. Entonces me puse a leer sobre documentales etnográficos.

-Y respecto a las imágenes, ¿por qué el uso del Super 8? Que además aparece en tus otros trabajos documentales.

Para mí el Super8 es súper importante en mi manera de filmar y tratar de entender lo que estoy filmando a través de hacer imágenes. Esa cámara funciona como una especie de cuaderno, ¿cachai? En el periodo de investigación la llevaba siempre conmigo y filmaba todo. Después, pensando en el montaje, me gustaba esta idea de que lo nuevo puede ser filmado como si fuera un documental antiguo. Que los formatos se traslaparan en tiempo, generando la sensación de no saber si lo que estás viendo es de los años 40 o de hoy. Una mezcla de formatos. Que hubiese una ambigüedad en el tiempo y que hubiese una atmósfera.

Con el archivo fue un trabajo de revisión y en algún momento me puse a estudiar, en mi obsesión por conocer y abarcar. Pero también me pasó que me encontré, cuando aparece el documental etnográfico en mi investigación, que los antropólogos tenía una especie de manual de cómo debía ser un documental etnográfico. Era como bien absurdo: tenía unas reglas, que normaban el lenguaje cinematográfico para que fuese un pedazo de evidencia. Para hacerlo "objetivo". Y esa es una preocupación como documentalista. Me interesa minar eso. Ponerle explosivos. Porque los documentales son subjetivos, porque tiene que ver con una mirada.

Eso me interesaba un montón: este artificio de ir cuestionando o describiendo lo que se supone que es un documental etnográfico. Eso también como una manera de cuestionar mi propia presencia en la isla.

-Viendo el documental también sentí que la frontera entre géneros parece diluirse un poco: por un lado está esta emulación del documental etnográfico, el ensayo, el registro más autobiográfico…

No sé si es de una manera tan consciente. En general hago pruebas de cosas, ciertas maneras de decirlas. Voy acumulando zonas de cosas. Tenía imágenes de la cárcel, pero también una obsesión de filmar las plantas, los colores, los bichos. No sabía para qué me iba a servir ni qué lugar iba a tener eso en la película. Pero confío mucho en el montaje. Porque yo las monto. Confío en que esas cosas que pudiesen no tener mucha relación o pudiesen no tener cabida en un solo estilo, pudiesen caber. Es una especie de confianza en eso.

Y efectivamente me parecía que la película tenía dos mundos: este otro tiempo, más atmosférico, y esta observación más pura y dura, con el digital dentro de la cárcel, donde yo quería ver otras cosas que requerían una cámara con esa nitidez. Esta película es un artefacto, tiene partes, a algunas hay que darle cuerdas, otras andan solas. Siempre creo que, como en las asociaciones lejanas y justas que dice Godard, hay cosas que no tienen que ver, pero si tú las pones juntas igual se comunican. Eso es algo que me interesa en general. Incluso lo raro, lo extraño o que no lo puedas incluso definir racionalmente.

-¿Estás trabajando en algún proyecto?

Estoy empezando algo muy preliminar en Tierra del Fuego, pero primero tengo que terminar el libro. Porque Tierra sola tiene toda la parte de investigación de las películas. De toda esa recopilación se van a dejar copias en Isla de Pascua y otros lugares para que queden para consulta a otros investigadores. Al mismo tiempo, haremos un libro que dé cuenta del contexto de producción de esas obras. Lo que recopilamos fueron guiones, fotos de rodaje en terreno, muchos apuntes de cómo fueron hechas estas películas, mucho material epistolar entre los cineastas y los arqueólogos. De hecho, había como una especie de red, en los años 40, 60, entre gente que investigaba Isla de Pascua en distintas disciplinas y todos ellos se carteaban entre ellos. Por eso la voz escrita de Tierra Sola es como un investigador. Es un Investigador que se suma a esa tradición.

https://www.youtube.com/watch?v=g_b6iNi0ZpA

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