Beatles navideños: escucha el perdido mixtape que Paul McCartney hizo en 1965

Se trata de una cinta que el bajista realizó en un período en que estaba bastante conectado con lo experimental, y de la cual solo hizo cuatro copias, las que entregó a John Lennon, George Harrison y Ringo Starr. Se encuentra disponible en YouTube.



El calendario marcaba diciembre de 1965. Acababan de sacar el fundamental Rubber Soul, y como una especie de regalo navideño, Paul McCartney les hizo llegar a John Lennon, George Harrison y Ringo Starr, sus compañeros de The Beatles, el resultado de algunas noches de experimentación con dos grabadoras de cinta Brenell que el zurdo mantenía en su domicilio. En rigor, en el ático de la casa familiar de su entonces novia Jane Asher, donde vivía.

“Tenía dos grabadoras Brenell instaladas en casa, en las que hice grabaciones experimentales y bucles de cinta, como las de ‘Tomorrow Never Knows’. Y una vez que armé algo loco, algo abandonado, solo para los otros Beatles, algo divertido que podían tocar hasta altas horas de la noche. Básicamente, era algo para los compañeros “, compartió McCartney en una entrevista con Mark Lewisohn tomada de The Unreleased Beatles: Music and Film.

Al material, que se registró en vinilo, le puso el nombre de Unforgettable, y solo existen esas cuatro copias. Sin embargo, como la internet hace magia, hoy es posible escuchar -vía YouTube- el mencionado registro, de 18 minutos.

El nombre de Unforgettable (Involvidable) se debe a que Paul realizó una especie de sampleo de la famosa canción de Nat King Cole. “Me sentaba todo el día creando pequeñas cintas. Una vez hice uno llamado Inolvidable y usé el ‘Inolvidable’, de Nat King Cole. “Is what you are ...” como introducción. Luego hizo una especie de “Hola, hola ...” como un programa de radio. Tuve una demostración hecha por Dick James de eso, solo para los otros chicos porque realmente era una especie de cosa drogada. Esa era realmente la verdad “, le explicó McCartney a Barry Miles en el libro Many years from now.

Un amigo llamado Barry

Por esos días, todo estaba moviéndose. Paul -al igual que el resto del grupo- tenía a la marihuana como una compañera esencial. La hierba les había sido acercada por Bob Dylan en el año anterior, y eso de algún modo hizo que se conectara con una sensibilidad ante la vida más divertida y menos solemne. “Veía la marihuana como el equivalente moderno de la pipa de la paz de los nativos norteamericanos, que reducía a todos al mismo aturdimiento eufórico y amigable”, dice Philip Norman en Paul McCartney. La biografía (Malpaso, 2018).

Acaso esta actitud menos prejuiciosa le hizo conectarse con gente tan inquieta como él. En esas vueltas conoció a John Dunbar, un amigo de Peter Asher -hermano de Jane-, y a Barry Miles, dueños de una librería y galería de arte, llamada Galería Indica, bautizada así en honor a una de las especies de la planta de la marihuana.

Miles, quien había estudiado arte, por supuesto, conocía la hierba, pero también a los poetas de la Generación beat, el free jazz, y la música experimental. Esto último, basado en el uso de grabadoras y cintas magnéticas de un modo que hasta ese entonces Paul no sospechaba.

“Miles lo introdujo en la música experimental, cuyos representantes más avanzados no eran angloamericanos, sino europeos, y cuyas principales figuras hacían que las aventuras sonoras de Paul y John en Abbey Road parecieran completamente inocuas: el alemán Karlheinz Stockhausen, los franceses Pierre Schaeffer y Edgar Varèse, y los italianos Ferruccio Busoni y Luciano Berio”, explica Norman en el mencionado libro.

“Paul aprendió cómo, siguiendo el rumbo trazado por la computadora modelo 740 de IBM, las máquinas estaban convirtiéndose en intérpretes y las cintas magnéticas en orquestas, recortadas y reorganizadas, reproducidas al revés o repetidas incesantemente en bucles multipistas”, agrega el biógrafo.

Así, el autor de “Yesterday” comenzó a utilizar su magnetófono (que también tenía John Lennon) para experimentar con diversas cintas y sonidos. Posteriormente, el resto del grupo se sumarían a esta fiebre y el uso de loops y sonidos extraños sería un punto clave en el siguiente álbum, Revolver, de 1966.

Escucha Unforgettable a continuación.

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