La condena por plagio de Asghar Farhadi: la crisis de uno de los cineastas más reputados del mundo

Foto: Frankie Fouganthin

Ganador de dos Oscar y premiado tres veces en Cannes, el iraní enfrenta uno de los momentos más complejos de su carrera: una directora local denuncia que en su última película tomó la idea de un documental que ella desarrolló en un taller de 2014 en el que fue alumna suya. Un tribunal de Teherán lo declaró culpable de plagio y ahora arriesga desde perder las ganancias obtenidas por el filme hasta una pena de cárcel.


Vivimos un tiempo extraño en el que la verdad ha perdido todo prestigio social”, opinaba el reputado director iraní Asghar Farhadi en conversación con el periódico español El Mundo. “Llegará el día en que nos preguntaremos por las consecuencias de decir la verdad. No al revés. Nunca tuvo tanto prestigio mentir”, agregaba.

Doble ganador del Oscar y uno de los principales cineastas de su país, junto a nombres como Jafar Panahi y Mohammad Rasoulof, el director despachó esa frase en el contexto del estreno local en marzo de su última cinta, A heroe (Un héroe). Un filme que sigue a Rahim (Amir Jadidi), un hombre encarcelado que sale de prisión por dos días y se decide a devolver un bolso con monedas de oro que su novia encontró casualmente. Buscando hacer el bien, termina involucrado en una trama de desarrollo funesto.

En la vida real también se ha desatado un revuelo de alto voltaje: su creador acaba de ser condenado por cometer plagio justamente con esa película. Según detalla The Hollywood Reporter, un tribunal de Teherán dictaminó que el cineasta violó los derechos intelectuales de Azadeh Masihzadeh, directora que acusó que construyó la historia de A heroe apropiándose de la que vio en su documental All winners, all losers (2019) y sin darle los créditos correspondientes.

Una imagen de la película en cuestión.

La realizadora ha explicado que desarrolló la idea en 2014 mientras era alumna de Farhadi en un taller en el Instituto Karnameh de Teherán, y que se basó en un hecho ocurrido en Irán dos años antes: el relato de un preso de apellido Shokri que intentó devolver una bolsa con dinero mientras se le había otorgado un permiso de libertad.

Según su testimonio, en 2019, antes de que comenzaran la filmaciones del largometraje, el autor de La separación (2011) le pidió que firmara un documento en que declaraba que el concepto original de su documental era de él y que le cedía los derechos.

“No debería haberlo firmado, pero sentí una gran presión para hacerlo”, señaló Masihzadeh en conversación con The Hollywood Reporter en marzo. “El Sr. Farhadi es este gran maestro del cine iraní. Usó ese poder que tenía sobre mí para que firmara”, afirmó.

Una vez que se hizo pública la acusación de la directora, Farhadi, a través de su abogado, expresó, que su cinta se trataba de “una interpretación libre de la historia del Sr. Shokri, que se publicó en los medios antes del inicio del taller mencionado anteriormente”. Un punto refutado por la denunciante, quien sostenía que ese caso no había sido difundido antes de que lo presentara en la instancia en que fue su estudiante.

Tres veces premiado en el Festival de Cannes (la última, precisamente por A heroe), el cineasta sufrió un doble revés en la justicia de su país: perdió el caso por difamación que había iniciado y fue encontrado culpable de plagio, sin posibilidad de realizar una apelación.

Un nuevo tribunal deberá resolver la condena de Farhadi. Según se reporta, arriesga desde perder las ganancias obtenidas por la película (adquirida por Amazon en EE.UU.) hasta una pena de cárcel.

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