Por Gonzalo ValdiviaEl pedregoso camino al Oscar de Timothée Chalamet (y por qué hizo enojar al mundo de la ópera y el ballet)
El protagonista de Marty Supremo, justo en plena carrera para intentar conquistar su primera estatuilla dorada, realizó comentarios que irritaron a instituciones y profesionales de las artes escénicas. Es el último episodio de una temporada de alta exposición en que su figura ha despertado elogios, pero también críticas.

El mundo de la ópera y el ballet están molestos con Timothée Chalamet. El actor de 30 años, uno de los talentos más aclamados de su generación, lanzó una declaración que no gustó ni un poco a esas ramas del arte.
“No quiero trabajar en el ballet o en la ópera, o en cosas donde es como ‘mantengamos esto con vida’, aunque en realidad ya a nadie le importan. Con todo el respeto a toda la gente del ballet y la ópera”, indicó en una distendida conversación con Matthew McConaughey, para luego admitir, con algo de nerviosismo, que se había metido en un terreno complicado. “Acabo de perder 14 centavos en audiencia”, dijo.

La respuesta de la ópera y el ballet alcanzó nivel global. Y no sólo fue enérgica, sino que en muchos casos tuvo una dosis de ingenio. Mientras algunas instituciones manifestaron tener sus puertas abiertas para que el actor asista y cambie de parecer, la Ópera de Seattle, que se encuentra en medio de las funciones de un nuevo montaje de Carmen, lanzó una promoción con el código “Timothée” para atraer al público.
En tanto, en Chile el Teatro Municipal compartió un video con el mensaje “a nosotros nos importa” y enfatizó que “con más de 400 años de historia, ¡las artes escénicas clásicas siguen vivas!”.
Algo de contexto: filmada ante público el pasado 24 de febrero en la Universidad de Texas, la entrevista se realizó como parte de los encuentros que organiza Variety a raíz de la campaña de los principales premios de Hollywood. En la actual temporada de los Oscar, Chalamet es uno de los principales favoritos gracias a su rol central en Marty Supremo, el frenético retrato de un jugador de tenis de mesa en Nueva York en los años 50.

Tras charlar sobre Interestelar (2014), la película de Christopher Nolan en que ambos actores fueron padre e hijo, y sobre Marty Supremo, la conversación giró hacia otros temas. El ahora defenestrado comentario se produjo en específico cuando ambas estrellas discutían sobre el desafío que supone acaparar la atención de las audiencias más jóvenes, tan acostumbradas a la cultura de lo inmediato. Chalamet se definió como alguien que está “justo al medio” entre el cine más autoral y pausado y el cine que sólo busca el entretenimiento.
En ese momento la estrella cometió una falta en el manual de lo que no debes decir si quieres ganar un Oscar. Un traspié que no parece aislado. De hecho, muchos han conectado sus dichos a otros episodios de la carrera por los premios donde ha pecado de arrogante y fanfarrón.
¿Un ejemplo? En diciembre pasado declaró que lleva “como siete u ocho años ofreciendo actuaciones de primera línea con un compromiso inmenso. Y es importante decirlo en voz alta porque la disciplina y la ética de trabajo que pongo en estas cosas... No quiero que la gente las dé por sentado”.

La campaña de promoción de la cinta del director Josh Safdie se ha caracterizado por tenerlo como embajador principal. Incluso, en un movimiento poco habitual para un filme fuera del radar de las superproducciones de Hollywood, tomó un vuelo hasta Sao Paulo para participar en la edición 2025 de la CCXP. Recientemente, mientras estallaba la mencionada polémica, viajó a Asia para continuar con el recorrido internacional.
El saldo ha sido más bien positivo: ya es el largometraje más millonario de la historia de A24, el estudio detrás de la producción, y es el cuarto título más taquillero de la filmografía del actor, superando a Un completo desconocido (2024), el drama biográfico sobre Bob Dylan a inicios de los años 60.
Chalamet está confiado en que hasta ahora ha dado los pasos correctos, pero quiere más. En la misma conversación con Matthew McConaughey –en un pasaje que evidentemente no se volvió viral–, volvió a compartir sus definiciones.
“No es promoción. Es una extensión creativa de la película. Soy inquieto y tengo hambre (...) Dicen que tengo un enfoque atlético para esto. Pero me inspira (Michael) Jordan. Me inspira Kobe (Bryant). Me inspira la poca gente que se toma en serio lo que hace”, señaló, para luego decirle a su colega que deberían salir más juntos.

¿Se le escapa el Oscar?
Antes de que se desatara la controversia por sus dichos contra las artes escénicas, los Bafta aportaron una dosis de caos a los Oscar. La ceremonia se decantó por Robert Aramayo, quien no está entre los nominados a los Premios de la Academia (podría estarlo en un año más, por los plazos de elegibilidad). Luego, en un hecho que también generó cierta sorpresa, en los Premios del Actor –antes llamados SAG Awards– el ganador fue Michael B. Jordan, el protagonista de Pecadores.
Es decir, contrario a los pronósticos iniciales que estimaban que Chalamet tenía el camino despejado para arrasar en la temporada de galardones, la disputa por la gloria ha sido reñida. El intérprete tiene a su favor los triunfos en los Globos de Oro y en los Critics Choice Awards, pero podría ser insuficiente para vencer a una competencia que este año incluye a Leonardo DiCaprio (Una batalla tras otra), Ethan Hawke (Blue moon), Wagner Moura (El agente secreto) y el propio Jordan.
¿Qué dicen los pronósticos a menos de una semana de la gala? Variety apuesta por el protagonista de Pecadores y ubica a Chalamet en el cuarto puesto, sólo por encima de DiCaprio. Indiewire también se inclina por el mismo ganador, aunque ubica al actor de la saga Dune en el segundo casillero.

Para su mala suerte, la polémica se originó justo cuando estaba concluyendo el período de votación de los Oscar. Un punto que ha servido para que sus defensores argumenten de que todo se trató de una jugada sucia, porque el video de de Variety estaba disponible desde la semana anterior.
Antes Chalamet compitió por la estatuilla dorada en 2018 y 2025, ocasiones en que el recocimiento terminó en manos de Gary Oldman (Las horas más oscuras) y Adrien Brody (El brutalista).
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
2.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE















