Por Pablo Retamal N.¿Es mejor que la original? El debate que abre El diablo viste a la moda 2
Tras su arrollador primer fin de semana en la cartelera nacional, especialistas analizan cómo la secuela logra capturar la crisis de los medios escritos y el recambio generacional en la industria, 20 años después del éxito original.

Un éxito. En su primer fin de semana en la cartelera nacional, la película El Diablo viste a la Moda 2 simplemente arrasó en la taquilla. De acuerdo con información recabada por Culto, el largometraje reunió a más de 279 mil espectadores entre jueves y domingo. Es que volver a ver en pantalla a los personajes de Andrea “Andy” Sachs (Anne Hathaway) y Miranda Priestly (Meryl Streep), 20 años después, era un esperado anhelo de muchos y muchas.
Pero, ¿cómo se ve esta segunda parte en comparación a la primera? Culto recurrió a los críticos de cine para resolver dicha duda. René Naranjo (quien realizará una serie de charlas sobre ópera a partir de este 9 de mayo en la sala de cine de Ñuñoa), se pronuncia al respecto. Para él, esta segunda parte tiene el mérito de poner el foco en una temática propia del siglo XXI, la resistencia de los medios escritos.

“La primera película tiene el eje del maltrato y abuso de Miranda sobre Andy, ese es el motor narrativo de la historia, el carácter del personaje -dice Naranjo-. En la segunda, eso ya no se puede representar de esa manera por el cambio de costumbre, digamos. No se puede mostrar ese abuso permanente en el trabajo, acuérdate que le tiraba todos los días el abrigo y la cartera sobre el escritorio de Andy, la trataba pésimo, la humillaba delante de todos, eso ya no se puede hacer. Ahora el foco está fuera de ella y está en la lucha de la revista Runway por sobrevivir en un contexto en que los medios de comunicación enfrentan enormes desafíos, amenazados por la comunicación digital y por el recambio generacional de los dueños".
De manera similar piensa Sol Márquez Thomas, periodista de cultura y panelista Radio 13c. “Cuando las analizamos frente a frente creo que la segunda parte se convierte en una excelente fotografía del estado del mundo de la moda y del periodismo, del cuestionamiento sobre la belleza y el arte en el 2026 como fue en su momento la película en el 2006. Y creo que esa es una de las fortalezas que tiene: la película no busca reinventar la rueda. Entiende que la primera funciona super bien, sigue una lógica de estructura narrativa muy similar, tenemos una visita a la semana de la moda, hay varias intrigas, hay una amenaza latente, en este caso que tiene que ver más con Runway, que en la primera película que tenía que ver con el puesto de Miranda. Entonces creo que funciona super bien en ese modo de espejo. Hay que entender que es una película, que nace a partir de la popularidad de la primera. Eso la hace muy autoconsciente”.
La crítica Ana Josefa Silva también la explora en su habitual columna para Ex-Ante. “Los 20 años que han pasado en la realidad y en la ficción están brillantemente reflejados en el guion, que se hace cargo de aquellos dramáticos cambios que han afectado a la industria del periodismo y otros asuntos más”.

En cuanto a las fortalezas de esta segunda parte, Naranjo opina: “Es una película más suave que la primera, porque el conflicto es más bien externo a ellas, es cierto que hay un pequeño conflicto por ahí, o más bien, un malentendido entre Miranda y Andy, pero no tiene nada que ver con lo que pasó en la primera, que era el motor narrativo. Ahora el foco está puesto en cómo sobreviven los medios, y cómo a sus nuevos dueños el periodismo y las revistas les importa un comino. Es interesante también que lo haga una película de Disney, y una producción carísima”.
Para Sol Márquez, la comparación favorece más a la producción del 2006, pero le reconoce méritos a esta segunda parte. “Me gusta más la primera, y es una discusión que se ha tenido en redes también porque es una película en fílmico, tiene otra luz. La discusión por el look en lo digital también es relevante y creo que la película lo aborda de alguna manera. Creo que a mí lo único podría hacer un poco de ruido de la segunda es la propuesta de lo que se puede entender como la villana en esta versión, que estaba súper clara en la primera película. Esa decisión me hace un poco de ruido, pero también la puedo entender en términos de lo que ocurrió para que este personaje viera esta vuelta, pero en general me parece que es una muy buena película, que funciona muy bien utilizando las lógicas de la primera y especialmente las lógicas narrativas”.
“Si en la primera había un viaje a París, aquí lo hay a Milán (y una pasada por Venecia): eso sí, los presupuestos se han ajustado y Miranda tiene que soportar el viaje en ¡clase económica! -dice Ana Josefa Silva-. Si en la película todo es visualmente fascinante, la belleza de Italia (ya sabemos) es aprovechada hasta decir basta. Entre lujosos desfiles, una intriga se va desarrollando en paralelo con una tensión que mantiene al espectador sin respirar: uno de los trucos del guion es que, aunque las protagonistas entran y salen, conversan y planean, no todo se nos revela. Solo sabemos que algo fundamental está ocurriendo pero desconocemos exactamente qué y cómo se resolverá. La realidad del periodismo actual está aquí expuesto de manera inteligente, ya no como un problema que atañe a nuestros protagonistas, sino como aquello que afecta de manera relevante a la sociedad".

Sol Márquez añade: “La película se hace cargo de que pasaron 20 años y se nota en los personajes, se nota en las decisiones. Mirada frente a frente creo que por supuesto siempre me va a gustar más la primera, pero creo que la segunda responde súper bien a lo que uno espera de una película de este tipo. Hacer una segunda parte de una película sumamente icónica, con mucho influencia de la cultura pop que sigue viva hasta hoy”.
“Creo que además el foco que hay en la relación entre Emily (Emily Blunt) y Andy me gusta mucho, porque era el hilo que construyó la primera parte y creo que la segunda sabe también retomar eso. Creo que funciona bien”.
De cara a las vacaciones de invierno, ¿Qué otro filmes podrían seguir impulsando la cartelera local? ojo que vienen Mortal Kombat II (7 de mayo), Star Wars: The Mandalorian and Grogu (21 de mayo), Amos del universo (4 de junio) y El día de la revelación (11 de junio), además de la versión de La Odisea (17 de julio), de Christopher Nolan.
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