Abahn Sabana David: la obra más política de Marguerite Duras llega al teatro
<P>Escrita en 1970, en ella la autora francesa abordó el genocidio judío y su ruptura con el PC.</P>

No es sólo la imposibilidad del amor, el erotismo o la soledad lo que atormenta a Marguerite Duras en 1970. La escritora había colaborado con la resistencia francesa durante la ocupación nazi. Pero casi no había tocado el tema. En 1960 publicó Hiroshima mon amour, donde abordó la Segunda Guerra Mundial, pero no estaba conforme. Tras participar activamente en Mayo del 68 y mientras se sometía a una desintoxicación por su alcoholismo, Duras escribió Abahn Sabana David, novela que evoca el Holocausto, al que Francia colaboró con la deportación de 70 mil judíos alemanes.
En los 40 la escritora se había unido al Partido Comunista para cooperar en la resistencia. Pero terminó desencantada de las políticas de la Unión Soviética: "Fui comunista hasta que me di cuenta de que el partido soviético no era comunista", diría.
Marguerite Duras fue expulsada del PC en 1955. Su novela Abahn Sabana David refleja también ese quiebre. Duras ya no cree que las ideologías puedan resolver las necesidades humanas.
El espíritu de la novela fue adaptado al teatro y se estrena el viernes en Matucana 100. Con dramaturgia de Juan Claudio Burgos, se titula Intentar no contruir-lo y es el debut en la dirección de José Ignacio García. "Es la única novela donde ella manifiesta su sentir político tan crudamente", señala García.
Su admiración por Duras se arrastra desde el año 2000, cuando, dirigido por Jaime Silva y junto a Nelson Villagra, montaron La amante inglesa. "Me leí sus novelas, obras de teatro, ensayos y películas. Fue tal mi obsesión por la autora que librería por la que paso, pregunto por lo que tienen de ella. Duras es como nuestra Violeta Parra, las dos son pasión viva y herida que duele", afirma.
La adaptación de Abahn Sabana David es protagonizada por Mario Lorca y Arnaldo Berríos, actores de vasta trayectoria, y su escenografía (una especie de búnker) fue diseñada por Eduardo Jiménez, el mismo de la ex compañía La Troppa (Gemelos). Además, el montaje es un tributo que se le rinde a la escritora por adelantado, porque en 2012 se cumplen 15 años de su muerte.
Adiós, utopías
Duras toma la figura del "judío errante" para relatar la historia. Recluido en una casa en medio del páramo, este judío (interpretado a dos voces por Lorca y Berríos) es un sobreviviente y ha abandonado todo para habitar en los suburbios y escribir. En contrapartida está Gringo, un personaje que lo mira con desconfianza, pensando que se convertirá en "semilla de destrucción". "Entre 1966 y 1972, Duras está viviendo uno de los períodos más oscuros de su vida. Según ella misma menciona, es una etapa en que ve fantasmas, y su necesidad de controlar su deseo por la bebida la lleva a escribir sobre el miedo y la angustia que por esos tiempos vivía. Abahn Sabana David es, como toda su obra, la ficcionalización de un hecho biográfico. Está su desencanto político, pero también su profundo cariño por la comunidad judía, entendiéndola como aquella a la que una fuerza fatídica no le permite asentarse en ningún lugar y que peregrina sin parar hacia su muerte", expresa García.
De ahí que la obra transcurra en un contexto de guerra civil. Un escenario de destrucción y crisis que, por lo demás, cruza toda la obra de Duras.Y que, según García, conecta muy bien con el Chile actual. "La gente ya no cree en política, no sólo aquí, sino en el mundo. Los partidos se han quedado atrapados en dogmas que coartan el diálogo, por ejemplo, con el movimiento estudiantil. Duras se adelantó 40 años a los hechos que hoy están en la palestra", concluye.
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