Diario Impreso

Desarrollo humano integral

ESTA SEMANA se realiza el II Congreso Social en la Universidad Católica, con el propósito de dialogar sobre el desarrollo humano integral en nuestro país. Se reúnen representantes del gobierno, la iglesia, líderes políticos, académicos, expertos nacionales e internacionales, más de 70 organizaciones relacionadas con los temas sociales y cerca de 800 participantes. Se busca reflexionar acerca de la realidad actual desde la perspectiva social, política y económica, y responder a los desafíos que plantean para avanzar hacia una sociedad más justa y solidaria. En la universidad tenemos la convicción de que esta es una materia prioritaria para nuestra sociedad. La iniciativa es un llamado a la conciencia social del país para avanzar en el bien común, promoviendo la solidaridad, la dignidad de la persona humana, la justicia y la equidad.

Dentro de las celebraciones del centenario de nuestra independencia, en 1910, la Iglesia Católica quiso poner el foco en los más desposeídos y en los problemas más urgentes de la sociedad, invitando a sus fieles a asumir una responsabilidad social cristiana. Así, ese Congreso tuvo el lema “Por Dios y por el Pueblo” y puso énfasis en los problemas de vivienda, deficiencias sanitarias y de salud. En la pastoral sobre “La Cuestión Social” se hacía un llamado a los católicos y a los gobernantes de la época para que trabajaran con justicia en la solución de los problemas de campesinos, obreros y sectores vulnerables de la población. De sus conclusiones surgieron propuestas destinadas a resolver los problemas en el área de obras sociales, como por ejemplo la higiene, la mortalidad infantil y enfermedades como la tuberculosis. La educación, por su parte, fue un tema primordial ya que se definió como el medio más eficaz para cultivar el desarrollo de la persona, enfatizando la función del Estado y la defensa de la libertad de enseñanza.

Este nuevo Congreso Social toma conciencia que la humanidad está unida por un destino común y que ello exige asumir solidariamente la responsabilidad por su futuro. A su vez, se constata que esta unidad a veces se condiciona por aspectos técnicos y económicos, lo que lleva a visiones y comprensiones fragmentarias del ser humano, que no se hacen cargo de su integralidad humana y espiritual. El Papa Francisco nos dice en su encíclica Evangelii Gaudium que “la dignidad de la persona humana y el bien común son cuestiones que deberían estructurar toda política económica, pero a veces parecen sólo apéndices agregados desde afuera para completar un discurso político sin perspectivas ni programas de verdadero desarrollo integral” (EG 203). Palabras que resuenan en nuestra sociedad y que queremos analizar en conjunto en la universidad.

El tema central de este II Congreso Social es pertinente hoy en nuestro país, ya que nos interpela a trabajar por la promoción de un humanismo integral, solidario y trascendente.

Este es un camino hacia el bien común que favorece el desarrollo económico y social, junto al progreso de los pueblos. Nos interesa valorar el respeto y promoción de la persona para su realización y crecimiento integral.

Ignacio Sánchez D.
Rector Pontificia Universidad Católica de Chile

Más sobre:Diario Impreso

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Lo más leído

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE