Lo que hay que saber para pasarse de iPhone a Android... y viceversa
<font face="tahoma, arial, helvetica, sans-serif"><span style="font-size: 12px;">¿Un teléfono Apple o un Smartphone respaldado por Google? Si se tiene uno y se quiere optar por el otro, el proceso no tiene por qué ser complejo. Sin embargo, es necesario fijarse en factores como la posibilidad de personalizarlo y las actualizaciones.</span></font>

No tratemos de engañarnos. Más de alguna vez hemos estado ante la duda de dejar todo atrás y cambiarnos de sistema operativo móvil. Ya sea por una mala experiencia o la baja duración de batería del celular que usamos actualmente, siempre tendremos una excusa para elegir un nuevo equipo.
Sin embargo, las plataformas son diferentes y a veces puede resultar complicado elegir un equipo con un sistema distinto y no perder los datos en el proceso. Aun cuando el reciente éxito del Samsung Galaxy S III haya tentado a muchos usuarios de iPhone, tanto Android como iOS -las plataformas móviles más populares- tienen bondades y limitantes que hay que tener en cuenta
De iPhone a Android
A la espera de un nuevo iPhone por llegar en los próximos meses, no es raro dejarse atraer por la amplia oferta de teléfonos Android que hay en el mercado. Son llamativos, superan enormemente en características técnicas al teléfono de la “manzana” y ofrecen una flexibilidad que no se puede hallar en el que, probablemente, sea el teléfono que ahora mismo está en su bolsillo.
Porque, convengamos… El iPhone ha pasado de ser un innovador teléfono a uno más, en términos de especificaciones, y la gran variedad de teléfonos Android de gama alta ayuda bastante a tentarse para cambiar de sistema operativo. De hecho, la gente da más motivos por los que querríamos abandonar el teléfono “diseñado en California”: pese a su envidiable resolución, el tamaño de su pantalla se ha mantenido invariable y ya luce insuficiente para muchos usuarios, los que acusan, además, de lucir viejo, poco novedoso y falto de características de última generación.
Si planea dar el salto hacia el lado Android de la industria, debería tener algunas consideraciones previas.
¿Qué queremos específicamente? El mundo Android -concebido por Google- entrega una alternativa para cada usuario que quiera iniciarse. Si vamos a reemplazar un iPhone, es obligatorio conseguir un equipo de gama alta que no nos deje a medio camino en cuanto a especificaciones. Una buena pantalla, cámara y procesador son esenciales al definirse por un equipo último modelo.
¿Estaré actualizado? Una de las cosas que más molesta de Android es la gran cantidad de aparatos que salen al mercado casi condenados a permanecer en una versión de software obsoleta. Hay que asegurarse si nuestro modelo elegido tendrá en un futuro cercano alguna actualización que nos permita estar al día… al menos por un tiempo. A considerar: Android ya está en la versión 4.1 y la mayoría de equipos gama alta tiene la edición 4.0.
¿Cómo me llevo mis datos? Lo más sencillo es tomar nuestros datos desde el iPhone y subirlos a Google Contacts. Esto nos permitirá tener esta valiosa información respaldada para ser utilizada en cualquier otro equipo cuando la necesitemos. Obvio, se requiere una cuenta de Google… idealmente la misma con que se activó el nuevo smartphone.
Sobre la información, lo más sencillo sería respaldarla en nuestro computador y desde ahí cargarla de vuelta al equipo nuevo. Si no, Dropbox.com siempre es una buena opción como casillero de datos en la nube.
¿Puedo personalizarlo a mi antojo? La respuesta casi siempre es sí. Android permite un nivel de personalización realmente envidiable y sin necesidad de intervenir en demasía el sistema operativo. De todas formas, si quieres hacerlo, esto también es posible aunque podría invalidar la garantía.
¿4G? Pese a que ya están los resultados de la licitación que permitirá tener 4G en el país, no es recomendable volverse loco y salir a buscar un equipo 4G LTE. Primero, en EE.UU. es muy difícil conseguir un móvil LTE que soporte otra banda además de la 700 MHz, que no va a funcionar en el país hasta en un par de años. Y segundo, porque incluso si consiguiéramos un equipo 2.600 MHz, tendríamos que esperar a que las operadoras habilitaran el servicio…Y para eso falta tiempo.
Estoy decidido… Ahora, ¿qué me compro? Esta respuesta es sencilla si queremos apuntar a la gama alta: Samsung Galaxy S III y HTC One X son apuestas seguras, mientras que el Sony Xperia S, el Motorola Atrix 2 o esperar el LG Optimus 4X HD son otras alternativas por explorar si queremos tener una experiencia satisfactoria en este cambio.
De Android a iPhone
Puede que el caso sea al revés y terminemos enfrentados ante la imperiosa necesidad de dejar de lado nuestro equipo Android para pasar a ese añorado iPhone. A pesar de tener una pantalla pequeña o un diseño con pocas variaciones de fondo, sigue siendo muy elegante, posicionándose con el tiempo como un símbolo de estatus.
Necesitas iTunes. Esta podría ser la principal traba al cambiarnos. Traspasar toda nuestra información a iTunes para luego sincronizarlo a nuestro nuevo iPhone puede ser un proceso largo y aburrido, pero valdrá la pena. iTunes también sincroniza fotos, videos, música y casi todo lo que necesitas, por lo que se convierte en un mal necesario.
Gmail sigue siendo una buena opción. Sí, tenemos otras alternativas y podríamos usarlas para acceder a nuestros datos, pero si venimos de un equipo Android seguramente tenemos toda la información, querámoslo o no, en la nube. Contactos, calendario y nuestro correo son accesibles sin mayor complicación en pocos y sencillos pasos. La información en tu microSD puede ser subida a Dropbox.
Actualizaciones, sí por favor. El soporte que Apple da a sus equipos más viejos es envidiable. Tanto así, que hasta el iPhone 3GS recibirá la más reciente actualización a la sexta versión de iOS. ¿Qué Android lanzado en 2009 ha logrado esa hazaña? Lo mejor es que todas las actualizaciones de software tendrán un muy buen rendimiento.
¿Debo hacer jailbreak? No cabe duda de que si venimos de un Android estaremos acostumbrados a modificar a voluntad la imagen del equipo. Eso es más complejo en iOS, y al ser tan cerrado, solo deja cambiar pequeñas cosas en el iPhone. Acá entra el debate respecto a si es pertinente realizar jailbreak, procedimiento que nos permitirá inyectar software no validado por Apple en el equipo, lo que nos pondrá totalmente en control del aparato. Esto es bueno, pero podría redundar en inestabilidad y, a la larga, generar una desagradable visita al servicio técnico.
Estoy decidido. ¿Qué me compro? Bueno, no hay mucho donde elegir. Las opciones que quedan son el iPhone 3GS, ahora modelo de entrada; o el iPhone 4, todavía muy útil. El iPhone 4S es la apuesta más segura para conseguir las últimas funciones, aunque la próxima evolución del teléfono de Apple está por ser lanzada... en septiembre u octubre.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE












