Informe sobre matrículas 2026 revela drásticos cambios en la educación superior
El documento muestra que la educación a distancia supera por primera vez a la jornada vespertina, Tecnología concentra casi tres de cada diez alumnos de pregrado, los estudiantes de mayor edad adquieren un peso creciente y una caída en Educación, Humanidades y Ciencias Sociales.

La educación superior chilena sigue creciendo. En 2026 alcanza 1.497.548 matrículas, un 3% más que el año anterior y casi el doble de las que registraba el sistema en 2007. Pero detrás de esa expansión hay movimientos que muestran que no solo está cambiando el tamaño del sistema: también están cambiando la forma de estudiar, las áreas que concentran a los alumnos y el perfil de una parte de quienes llegan o regresan a la educación superior.
Para Juan Carlos de la Llera, rector de la UC y presidente de la Red de Universidades G9, detrás de estos movimientos hay una transformación más amplia del mundo del trabajo. “Estamos entrando, como pocas veces antes, en un período de destrucción creativa del empleo, donde algunas funciones van a desaparecer, otras se van a transformar y van a surgir nuevas ocupaciones. Es natural que las decisiones de estudio comiencen a anticipar ese reacomodo y que veamos cambios en las áreas, modalidades y trayectorias formativas que las personas están escogiendo”.
Uno de los cambios más claros ocurre en las modalidades de estudio. Por primera vez, la matrícula de pregrado a distancia supera a la vespertina. Este año, 207.089 estudiantes cursan programas online, equivalentes al 15,1% del pregrado, mientras 205.626 estudian en jornada vespertina, el 15%. La diferencia es pequeña, pero detrás del cruce hay dos trayectorias completamente distintas: desde 2022 la educación a distancia creció 84,5%, mientras la matrícula vespertina cayó 9,7%.
La comparación de más largo plazo hace todavía más evidente el cambio. La jornada vespertina alcanzó su punto máximo en 2015, cuando tenía 314.721 matrículas. Desde entonces ha perdido más de 100 mil.
El informe de Matrícula 2026 en Educación Superior en Chile, realizado por el Servicio de Información de Educación Superior (SIES) de la Subsecretaría de Educación Superior, plantea que parte del espacio que tradicionalmente ocupaba este horario, especialmente entre estudiantes trabajadores, está siendo reemplazado por programas a distancia y semipresenciales.
El cambio no significa que la presencialidad haya dejado de ser predominante, pero sí muestra que la alternativa tradicional para estudiar mientras se trabaja —ir a clases después de la jornada laboral— está perdiendo terreno frente a una modalidad que elimina, o reduce, la necesidad de trasladarse diariamente a una sede.
Un estudiante que también está cambiando
La expansión de la educación a distancia coincide con otro movimiento: el crecimiento de los estudiantes de mayor edad.
La educación superior continúa siendo principalmente joven. El grupo entre 20 y 24 años concentra el 46,2% de la matrícula de pregrado y quienes tienen entre 15 y 19 años representan otro 18,5%. Sin embargo, el crecimiento del último año no se distribuye de la misma manera entre todas las edades.
Quienes tienen 35 años o más representan solo el 14,3% de la matrícula, pero explican el 38,2% del aumento registrado durante 2026. El segmento de 40 años o más, por sí solo, creció 12,4% en un año y alcanzó 115.359 matrículas.
La relación con la educación online es particularmente estrecha: la mitad de quienes estudian un pregrado a distancia tiene 35 años o más. Para el SIES, ambos fenómenos forman parte de una misma transformación: una demanda por educación superior que comienza a organizarse en torno a trayectorias más flexibles y compatibles con el trabajo, las responsabilidades familiares y el regreso a los estudios en distintas etapas de la vida.
Así, el crecimiento del sistema ya no depende únicamente de nuevas generaciones que egresan de cuarto medio e ingresan inmediatamente a estudiar. Una parte relevante de la expansión proviene también de personas que llegan —o vuelven— a la educación superior más adelante.
Tecnología concentra casi tres de cada diez estudiantes
Pero no solo está cambiando cómo y cuándo se estudia. También cambia qué se estudia.
Tecnología es hoy, ampliamente, el área con mayor matrícula de pregrado. En 2026 reúne 396.770 estudiantes, equivalentes al 28,9% del total. Le siguen Administración y Comercio, con 252.057 matrículas y el 18,4%, y Salud, con 246.314 y el 18%. Entre las tres áreas concentran cerca de dos tercios de toda la matrícula de pregrado.
La concentración se profundiza cuando se observa dónde está ocurriendo el crecimiento. Tecnología aumentó 7,5% durante el último año y sumó por sí sola 27.518 matrículas. Si se agrega Administración y Comercio, ambas áreas explican el 79,3% de todo el aumento neto de la matrícula de pregrado registrado en 2026.
El movimiento coincide con cambios que las propias instituciones observan en el mercado laboral. Catalina Iglesias, vicerrectora Académica y de Innovación de Inacap, señala que existe “una alta demanda de técnicos y profesionales especializados en sectores estratégicos para el desarrollo del país, como lo son la minería, la energía, infraestructura digital, telecomunicaciones, tecnologías de la información, entre otros”. A ello se suman nuevos perfiles vinculados a ciberseguridad, eficiencia energética y administración de centros de datos.
La matrícula de primer año refuerza esa tendencia. Tecnología recibió 118.478 matrículas nuevas en 2026, un 9,8% más que el año anterior y 37,6% más que en 2022. Actualmente representa prácticamente un tercio —31,9%— de toda la matrícula de primer año del país.
Las áreas que pierden nuevos estudiantes
Mientras Tecnología aumenta, otras áreas comienzan a mostrar la trayectoria contraria.
En primer año, Humanidades registra la mayor caída porcentual de 2026: disminuye 14,6%, mientras Arte y Arquitectura y Ciencias Sociales retroceden 2,7% cada una.
El contraste es especialmente visible en Educación. La matrícula de primer año cae 12,3%, hasta 11.732. Las bajas alcanzan prácticamente a todas las especialidades y son particularmente pronunciadas en Educación de Párvulos, Educación Diferencial e Idiomas.
Si bien las cifras no permiten establecer por sí solas por qué los estudiantes están moviendo sus preferencias entre áreas, las instituciones comienzan a observar algunas razones detrás de ese cambio. Para Mauricio Vial, director general de Vida Universitaria y Comunicaciones de la Universidad Autónoma de Chile, la concentración de la matrícula en Tecnología y Administración refleja una búsqueda de “pertinencia laboral inmediata”. A su juicio, los estudiantes están priorizando disciplinas conectadas con la economía digital y con expectativas más claras de retorno profesional, mientras áreas tradicionales enfrentan el desafío de revisar su oferta para recuperar atractivo.
Un sistema más grande, pero distinto
Los cambios ocurren, además, en un sistema que no ha dejado de expandirse. La matrícula total de educación superior acumula cinco años consecutivos de crecimiento después de la caída registrada durante la pandemia y es 14,8% mayor que en 2022. Por eso, las cifras no muestran simplemente estudiantes trasladándose de una modalidad o un área a otra: revelan que la propia expansión está ocurriendo de manera desigual.
El cruce entre la educación online y la vespertina es quizás el símbolo más visible de ese cambio. Durante décadas, estudiar de noche fue la principal alternativa para quienes necesitaban compatibilizar educación y trabajo. En 2026, por primera vez, hay más matrículas de pregrado a distancia que en jornada vespertina. El sistema sigue creciendo, pero lo hace con otras edades, otras modalidades y una composición distinta de las áreas de formación.
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