Educación

Universidad de Aconcagua renueva su Junta Directiva y reafirma su compromiso con el desarrollo institucional

La casa de estudios apuesta por el fortalecimiento de su gobernanza con perfiles de amplia trayectoria en el sector público, la academia y el mundo corporativo, lo que converge con el proceso de acreditación ante la CNA. El proyecto educativo, vigente en el país hace más de 30 años, consolida un modelo con foco en personas que estudian y trabajan, y en territorios con escasa oferta en educación superior.

Universidad de Aconcagua renueva su Junta Directiva y reafirma su compromiso con el desarrollo institucional

En San Felipe, Los Andes, Machalí, Calama y Ancud hay algo en común: la Universidad de Aconcagua está presente donde otras instituciones no llegan. Durante más de tres décadas, la UAC ha construido un modelo educativo orientado a quienes estudian y trabajan y donde históricamente han tenido menos acceso a oferta de educación superior en sus territorios.

Hoy, esa institución enfrenta un nuevo desafío: el inicio formal de su proceso de acreditación institucional ante la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), hito que converge con una renovación profunda de su Junta Directiva. La nueva instancia, integrada por cinco profesionales con amplias trayectorias en el sector público, el mundo corporativo y la academia, es la señal más concreta de ese proceso de transformación.

En esa línea, el rector de la casa de estudios, Marcelo Herrera, destaca que “hemos iniciado formalmente el proceso de acreditación y esta nueva Junta Directiva es parte de las capacidades que la Universidad está fortaleciendo para enfrentarlo con la mayor solidez posible”.

Marcelo Herrera, rector de la U. de Aconcagua.

Una institución con carácter regional

La Universidad de Aconcagua imparte 21 carreras universitarias a lo largo de sus cinco sedes, entre ellas Sicología, Derecho y Enfermería, además de carreras técnicas en el ámbito de la ingeniería, tecnología e innovación, con programas de continuidad de estudios como Ingeniería en Minas, Ingeniería Mecánica e Ingeniería Civil Industrial, entre otras. La edad promedio de sus estudiantes es 28 años y más del 60% trabaja mientras estudia. Son personas con trayectoria, con responsabilidades familiares y con una urgencia concreta de resultados, que buscan formarse en lo que eligieron, profesionalizar lo que ya hacen, o bien, mejorar sus condiciones laborales.

Ese perfil define también los resultados que la UAC puede mostrar. En carreras como Enfermería, la empleabilidad al segundo año de egreso alcanza el 91,9% y en Psicología llega al 89,9%. No es casualidad: son carreras que responden a necesidades reales de los territorios donde se inserta la institución, y que forman a profesionales que en su mayoría permanecen en esas mismas comunidades.

Todo esto se complementa con una serie de programas orientados a la comunidad que alberga a las distintas sedes. Parte de ello son, por ejemplo, las clínicas jurídicas que funcionan en todas las regiones donde está presente; los puntos de atención psicológica y los Centros de Asesorías de Ingeniería. Espacios orientados a la formación de sus estudiantes y a potenciar su vínculo con el territorio.

La nueva Junta Directiva

La renovación de la Junta Directiva forma parte de un plan de mejora que la UAC lleva implementando desde 2023 y que hoy se impulsa junto al proceso de acreditación. La nueva conducción, contempla la salida de Munir Hazbún Rezuc, quien deja la Junta Directiva para abrir nuevos espacios y la incorporación de perfiles con un mayor énfasis en lo académico, que aportan distintas perspectivas frente a los desafíos que actualmente enfrenta el mundo educativo.

La instancia está integrada por Jaime Duhart, economista de la Universidad de Chile con postgrado en la University of London y experiencia en banca internacional y gestión universitaria, preside la instancia. También, por Verónica Baraona, abogada de la PUC con una amplia trayectoria en el Estado: exsubsecretaria de Justicia, exsubsecretaria de Minería y exsuperintendenta de Electricidad y Combustibles; y Elena Moreno, ingeniera civil Industrial de la U. de Chile y magíster en Gestión de Emprendimientos Tecnológicos de la U. Adolfo Ibáñez con más de 20 años promoviendo la vinculación entre academia, industria y sector público, aporta una mirada estratégica sobre investigación e innovación.

Además, Gabriel Reyes, abogado de la U. de Chile y Magíster de la Université de Lausanne de Suiza, quien es especialista en gobierno corporativo y compliance con experiencia en CORFO y el Ministerio de Economía, refuerza los estándares de integridad institucional. Y, por último, Kamil Hazbún, cientista político de la PUC con un Máster en Derechos Humanos de la London School of Economics, quien suma una perspectiva centrada en inclusión y políticas públicas.

“La renovación de nuestra Junta Directiva representa un paso relevante en el fortalecimiento de la Universidad de Aconcagua, como parte de un proceso de mejora continua y transparente, a la altura de nuestro propósito formativo y del compromiso que mantenemos con las y los estudiantes y las comunidades”, señala el rector de la UAC.

Por último, añade que “como Universidad de Aconcagua reafirmamos nuestro compromiso con una educación superior cercana, inclusiva y pertinente, centrada en las necesidades de las y los estudiantes y en su contribución al desarrollo de los territorios donde está presente”.

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