Por Christian González‘Chama’ Sánchez, figura de la U: “Estamos felices de que se haya ido Maduro, pero al final su gente sigue en el poder”
La volante azul revela cómo vivió la caída del dictador venezolano. También cuenta los costos familiares que ha implicado el régimen que cayó abruptamente tras la extracción de su líder por parte de Estados Unidos.

Bárbara Sánchez admite que esperaba la caída de Nicolás Maduro, pero que se sorprendió por el momento y la forma en que se produjo. “Todos estábamos al tanto de la situación que ya se rumoreaba que podía pasar algo, que en cualquier momento íbamos a tener una intervención de Estados Unidos. Entonces, como que igual estaba latente eso ahí, entre la familia, sobre todo la gente que está afuera, que igual estábamos bien atentos a la situación. Por eso yo no decidí este año ir a mi país. También por un poco de temor y porque se me ha hecho difícil igual, porque mi mamá no estaba en Venezuela, estaba viviendo en Ecuador y volvió este año por temas de pasaportes, sacando pasaporte y todas esas cosas que no tenían para ver si había la posibilidad de traerla a Chile”, grafica Chama, figura de Universidad de Chile, en el inicio de la entrevista que le concede a El Deportivo en La Tercera PM.
“A todos nos sorprende, por la forma en que pasaron las cosas. Gracias a Dios no hubo muertos en gran medida, como si hubiesen explotado todo Caracas, porque uno piensa lo peor cuando hay bombardeos, cuando hay este tipo de intervenciones en los países. Para uno que ve la tele y que está siempre atenta, no es menor lo que pasa en todos esos países que están en guerra y que sufren este tipo de atentados. Estaba muy preocupada, obviamente, por mi familia. Aparte, pasó en la madrugada donde la mayoría estaba durmiendo. Mi mamá justo estaba de cumpleaños. Yo acababa de hablar con mi mamá por videollamada felicitándola y pasaron 20 minutos y pasa todo esto. Despertarse con esa noticia, de saber si tu familia está bien. Mi familia es casi toda de Caracas, que fue donde sucedió todo esto. Es difícil para uno que está lejos despertarse con ese tipo de noticias, sin saber qué va a pasar”, insiste.
¿Qué espera de esta situación?
A ciencia cierta, no sabemos todavía qué va a pasar con Venezuela al final uno está como con esta preocupación. Por un lado, uno está como feliz porque sí, efectivamente se va Maduro, pero, por otro lado, entra la preocupación de qué va a pasar, porque no sabemos nada aún. O sea, no sabemos quién va realmente a tomar el poder, que seguramente siguen siendo ellos mismos, pero cómo va a ser manejado el país eso no lo sabemos. Entonces, yo tenía entre una emoción por un lado y, por el otro, realmente, estaba preocupada por mi familia, porque tampoco sabemos cómo va a actuar la gente que quedó en el poder y si este hombre es capaz de una nueva intervención y no sé, puedan pasar cosas peores. Eso es lo que realmente me preocupa: mi familia
¿Cuál fue su reacción inmediata una vez que encendió el televisor, que supo de lo que estaba sucediendo en Caracas?
Llamar a mi mamá. Lo primero que hice, cuando desperté en la mañana, fue llamar a mi mamá, para saber cómo estaban ellos, saber cómo estaban mis tíos, mis primos, porque todos viven en Caracas. Tratar de comunicarme con todos. Gracias a Dios estaban todos bien y eso como que fue una tranquilidad y después ver, obvio, lo que fue pasando en el día, la captura, saber si era verdad o era mentira, porque, claro, tú sabes que hoy en día con las redes sociales mil cosas también se las ponen por inteligencia artificial y uno no lo cree. Hasta que escuché hablar al presidente de Estados Unidos y ahí fue donde realmente dije ‘ya, esto es verdad, no es mentira lo que está pasando, efectivamente se llevaron a Maduro y lo tienen’. Entonces, ya con las imágenes, con los videos, como que fui entrando en razón de lo que estaba sucediendo y, como te decía, por un lado feliz por la captura de él y porque gracias a él hemos sufrido muchísimo todos los venezolanos que están fuera hoy de su país y lo que hemos vivido como familia, todos lo que hemos tenido que estar lejos. Tengo un hermano en España, una hermana en Ecuador, otra hermana en Estados Unidos. Estamos muy lejos de mi mamá. Entonces, ha sido muy duro lo que hemos sufrido todos. Entonces, obvio que me alegra que lo hayan capturado y que ojalá llegue a sufrir todo lo que hemos sufrido nosotros también, como venezolanos. No ha sido fácil cómo hemos tenido que emigrar de nuestro país, todo lo que hemos pasado. Por ese lado estoy feliz, pero, por otro, obviamente, preocupada por mi familia que está en Venezuela porque no tenemos idea de lo que puede pasar.

Esos familiares suyos que están repartidos por el mundo a propósito justamente del gobierno, ¿Están pensando en volver a propósito de su caída, o no todavía?
Lo que pasa es que esto está recién empezando. Venezuela no es algo que se vaya a arreglar de un día para otro. Falta mucho para eso. El tema de la transición, como te decía. Primero saber qué va a pasar, qué va a pasar como país. Económicamente tampoco estamos bien. Hay muchas cosas que están mal en Venezuela hoy en día. Entonces, para regresar, igual uno tiene que pensarlo bien. Obvio que está la esperanza de que puede haber un cambio, que estaba muy lejos, que uno lo veía muy lejos que pasara, pero yo, que tengo ocho años afuera, te digo que yo mañana no me iría a mi país, porque todavía no sé qué va a pasar. Mis hermanos están con asilo político en los países en que están. Entonces, por lo menos el que está en España está esperando su asilo. Él no puede entrar a Venezuela hasta que realmente ya no esté el gobierno de Maduro. Entonces, son un montón de cosas que vivimos los que estamos afuera. Uno tiene que esperar realmente el cambio. Seré feliz realmente el día que yo vea que mi país está limpio, que nosotros podemos elegir realmente un presidente, en el que uno vea realmente la luz y que diga, bueno, ¿sabes qué? ahora sí, de aquí vamos a partir de cero y vamos a salir adelante
¿Le agrada la idea de una transición tutelada por Estados Unidos como se planteó? El mismo Trump lo dijo.
Es que eso es lo complejo porque al final yo creo que si tú le preguntas a cualquier venezolano hoy en día, o a los que estamos afuera, obvio que para nosotros lo menos importante en este momento sería el petróleo, por decirte algo. Para mí, feliz de que Maduro esté fuera. Pero ahora el tema es qué va a pasar con nuestro país, si realmente el presidente de Estados Unidos va a hacerse cargo de nuestro país, cómo va a avanzar, quiénes van a estar en el poder. Eso es lo que te digo que es la incertidumbre, que no sabemos qué va a pasar. Sí, sabemos que seguramente él se va a meter y va a sacar todo el petróleo que nosotros le debemos. Lo que él dijo en su rueda de prensa. Entonces, no sabemos qué va a pasar realmente, cómo va a ser eso, si él va a mandar en nuestro país. No sabemos si va a hacerlo bien o mal. Al final, nosotros lo que estamos fuera estamos atados de manos, porque ojalá tuviera la solución, pero tampoco la tengo. Es un montón de cosas.
¿Lo que pase sería un mal menor ante el beneficio de no tener a Maduro en el poder?
Pero es que hoy en día no tenemos a Maduro en el poder, pero tampoco hay nadie que salga como diciendo ‘mira, sabes qué, yo soy la..’. O sea, en este caso está Delcy Rodríguez que decían que ella, como es la vicepresidenta, es la que quedará a cargo, pero tampoco es algo que se haya dicho que sea así, que salga ella hablando y diciendo. Entonces, por eso te decía, la incertidumbre es por saber qué va a pasar. Hoy hablado con mi mamá y me decía ‘hija, no sé’. Hoy como que está todo entrando de a poco en la normalidad pero sin saber qué va a pasar como país. Entonces, como te decía, sacaron a Maduro. Yo estoy feliz, todos estamos felices, contentos porque se va Maduro, pero esa gente sigue en el poder. Son los mandados por el presidente de Estados Unidos, lo que él diga es lo que tienen que hacer, pero, al final, seguimos de la mano de esa misma gente, que ha sido una dictadura durante todos estos años. Es lo mismo, es más de lo mismo. Por eso te decía que mi felicidad no es total ni absoluta, porque eso no va a ser un cambio de hoy para mañana, ni tampoco sabemos qué va a pasar de aquí a dos años, de aquí a diez años, de aquí a cinco, de aquí a no sé, a que volvamos a unas elecciones, que realmente sean unas elecciones validadas, que no haya trampas, que no haya nada raro. Eso también pasa. Al final, con todo lo que hemos vivido, tú tienes como esa sensación de que no sabes qué es verdad, qué es mentira, qué va a pasar.

El reencuentro
¿El sábado se sumó alguna celebración?
No. Realmente estuve atenta a las noticias, vi que mis compatriotas estaban celebrando. Sé que ellos lo hacen de manera ingenua. Cada uno ha sabido la situación que ha tenido que vivir durante todos estos años, cómo hemos llegado a los países que hemos llegado, pero para mí no era momento de celebración, porque estaba muy preocupada por mi familia. Mi mamá estaba de cumpleaños y no pudimos comprarle ni una torta porque todo estaba cerrado. Entonces fue como más de estar con mi familia, de estar en videollamadas preguntando cómo estaban. Lo viví de esa manera, más familiar, más de estar ahí, preocupada por mis tíos, por mis primos, de si todos estaban bien, si todos estaban en sus casas. No salí de mi casa, no fui al parque Almagro a celebrar, pero sí, desde la televisión, apoyé a mis compatriotas. Estuve ahí pendiente, pero como te digo, estaba viviendo una situación totalmente diferente: mi mamá de cumpleaños, sin poder cantarle cumpleaños. Muchas emociones en ese momento. Es difícil expresarte o decirte. Ahora, que ya estoy un poco más calmada, como si me hubiese dado para celebrar. Quizás si yo hubiese visto algo maravilloso, que ya se va Maduro y efectivamente se va todo su gabinete y hay nuevas elecciones y nuestro país es libre realmente, yo saldría a la calle feliz, feliz. Pero así, en el momento que estábamos pasando. mientras estaban bombardeando a mi país yo lo único que tenía era una preocupación máxima.
¿Piensa, en algún momento, viajar a ver a su familia?
Sí, obvio que sí. Espero este año, cuando tenga alguna pausa, porque, bueno, ya la semana que viene empiezo la pretemporada. Espero que si hay alguna pausa a mediados de año poder ir a visitar a mi familia porque, bueno, tú sabes que en el fútbol no es como que tenemos una semana o dos semanas libres. Son bien acotados los días que tenemos libres. La mayoría de las veces las vacaciones son a fin de año. Entonces, estoy viendo si hay alguna posibilidad en las vacaciones de invierno, algo así, que pueda tener aunque sea una semana o dos semanas para poder ir a visitarlos. Iría para también estar más tranquila y ver realmente la realidad de lo que está pasando, porque tú sabes, también, que la familia, a veces, cuando uno está lejos te dice ‘sí, sí, no, está todo bien, está todo bien’ para que uno no se preocupe, pero hay que estar allá y ver cómo realmente está la situación. Me gustaría ir si en junio o julio tengo la posibilidad. Ver a mi mamá que ya tengo más de cinco años que no la veo
¿La U se ha preocupado por su situación?
Sí. Realmente, el club me ha apoyado desde el día uno. Saben toda mi situación, siempre han estado súper preocupados de mi familia. Directivos del club me hablaron de inmediato. Todos están a disposición ante cualquier cosa que yo necesite. Estoy agradecida. Al final, es lo único que pueden hacer y lo que también puede hacer uno desde la distancia. Estar ahí para la familia, para lo que necesiten, enviar dinero eso es lo único que podemos hacer nosotros que estamos lejos.
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