Archivo de Chomsky

Un espacio para recordar a las grandes figuras del fútbol chileno que engalanaron las canchas de nuestro país.

Chomsky

El Deportivo

El Flaco Raúl Angulo


Es del barrio Lo Franco, Quinta Normal, tal como los exfutbolistas Hugo Lepe, mundialista 1962; Guillermo Yávar, mundialista 1966 y 1974; Juan Beltrán, Fabián Capot y Lizardo Garrido, entre otros. La selección de Lo Franco reunía a aficionados que en los partidos utilizaban palomas mensajeras para avisar del movimiento del marcador.

Raúl Eduardo Angulo Muñoz nació el 29 de noviembre de 1937 en Santiago (cumplió 80 años). Medía 1,83 metros y pesaba 80 kilos.

Profesor de la Escuela Normal José Abelardo Núñez, de la avenida Ecuador, se inició tarde como jugador, a los 25 años, en Fatucén, de Puente Alto (1962).

El entrenador Raúl Pino lo seleccionó para el Panamericano amateur de Brasil 1963, junto con Juan Esquivel (Insa), Julio Gallardo (Thomas Bata) y Domingo Araneda (Chiprodal). Chile cayó 3-0 frente al dueño de casa que tenía en sus filas a Jair (Internazionale, de Milán), Airton (Flamengo) y Nené (compañero de Pelé en Santos), perdió 2-1 ante Uruguay y empató sin goles con Argentina que contaba con Juan Carlos Sarnari y Juan Carlos Oleniak.

No estaba convencido de ser futbolista profesional y por eso solicitó el doble del mejor pagado en Trasandino, de Los Andes. Raúl Pino dijo que lo valía y el club accedió. Angulo estuvo dos temporadas con el 5 en la espalda en la línea media de Trasandino (1963 y 1964); como defensa central, jugó otras cinco en Palestino (1965 a 1969), cuatro en Unión Española (1970 a 1973, campeón en la última) y una en O’Higgins, de Rancagua (1974).

Líder, de buen juego aéreo, con gran alcance por las piernas largas, actuó en la selección nacional con el argentino Salvador Nocetti (1968 y 1969) y el alemán Rudi Gutendorf en la banca (1972). Su debut fue ante México, en reemplazo de Alberto Quintano (se fracturó el peroné izquierdo a los 85’), después sufrió la goleada de 4-0 contra Argentina en Rosario, y enseguida se tomó desquite en una de las contadas victorias sobre Argentina (2-1, goles de Alberto Fouillioux y Adolfo Olivares, diciembre de 1968).

¿Quién fue su ídolo? “No tuve. Sí admiré como futbolista y como persona a Hugo Lepe. Trabajamos juntos en el sindicato de jugadores”.

¿Un zaguero central? “Alberto Quintano. Me gustaba más que Raúl Sánchez y Elías Figueroa. Los conocí a ambos, jugué contra ellos y tenían falencias. En el juego aéreo, Humberto Cruz. Saltar es más instintivo que atlético y en ese aspecto el Chita era formidable, porque brincaba justo”.

¿Un arquero? “Juan Olivares (Unión Española). El argentino Juan Carlos Moreno (Palestino) era muy nervioso, retaba a todo el mundo y no le gustaba que le patearan al arco”.

¿Un gol? “Por Unión Española a Guaraní, de Paraguay, en la Copa Libertadores 1971. Fue una mezcla de chilena y voleo. Y también por Unión, uno de paloma a la selección japonesa en Asia”.

¿Un delantero difícil? “Los centrodelanteros de antes eran todos muy fuertes. El Tanque Carlos Campos era muy leal, igual que Juan Álvarez, un niño por lo sano, capaz de ir al camarín después de un partido para disculparse por algún choque. ¿Para qué acordarse de los odiosos? El Clavo Hernán Godoy no le hacía el quite a ninguna jugada, pegaba patadas, codazos, era achorado… El Guatón Ricardo Cabrera si lo veía a uno en el suelo, golpeaba igual”.

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