Bachelet y el chavismo, una relación zigzagueante que pasa por su peor momento

Bachelet

Bachelet y Maduro en el Palacio de Miraflores, el 21 de junio. Foto: AP

La ex presidenta pasó de una evidente sintonía con Hugo Chávez a una relación distante con Nicolás Maduro, periodo en el que apostó por convertir a Chile en mediador de la crisis.


"Aquí nos tendrá siempre Michelle: a pie firme por Chile, por el pueblo chileno, por ti, y por la integración de nuestra América". Faltaban cinco días para que Michelle Bachelet asumiera su primer mandato como Presidenta de Chile -el 11 de marzo de 2006- cuando el presidente venezolano Hugo Chávez reafirmaba una vez más su sintonía con la doctora socialista y anunciaba un viaje relámpago para estar en su investidura.

A trece años de las palabras del fallecido mandatario venezolano, la relación de Caracas con la ahora alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos pasa por su momento más distante. El régimen de Maduro rechazó el informe de Bachelet que consigna graves violaciones a los derechos humanos y difundió uno propio, de 11 páginas, que acusa omisiones de la expresidenta.

Después de meses de críticas de la derecha por supuestamente hacer vista gorda de la crisis en Venezuela, Bachelet pasó a ser acusada de parcialidad por el régimen de Maduro, y sus afines (incluyendo al Partido Comunista en Chile).

¿Hay un giro en la relación de la ex Presidente de Chile con el régimen? En los hechos -y en las declaraciones- queda en evidencia una conexión que fue de más a menos. Sin embargo, en el entorno de Bachelet acusan un intento del gobierno de Sebastián Piñera de caricaturizar una relación institucional con un gobierno democráticamente elegido.

En su primer mandato, Bachelet tenía una sintonía evidente con el fallecido Hugo Chávez, comenta un ex colaborador de la presidenta socialista. Compartían un ideario de izquierda y sentido del humor. Pero esa sintonía -dice la misma fuente- no se reprodujo con la llegada de Nicolás Maduro al poder.

Y a medida que aumentaron las denuncias contra el régimen, aumentó también la distancia del bacheletismo, aunque no de la manera confrontacional a la que aspiraba la derecha en Chile y la oposición en Caracas.

La decisión del gobierno de Bachelet fue apostar por convertir a Chile en mediador de la crisis. Bajo ese prisma, el entonces canciller Heraldo Muñoz, en el marco del Grupo de Lima, fue impulsor en 2017 de la mesa negociadora entre el gobierno y la oposición. Las reuniones se hicieron en Santo Domingo y en algún momento Muñoz aseguró que estaban bien encaminadas.

"Tenemos que mantener una actitud optimista respecto de la posibilidad de una salida política, de una negociación que tenga éxito para superar la crisis que vive Venezuela", decía a fines de 2017.

Previo a eso,  la exmandataria advertía el aumento de la inestabilidad. "Más allá de que Chile considera que la situación de los venezolanos tiene que ser resuelta por los propios venezolanos, lo que temo es que eso pueda llevar a un choque muy brutal y a una inestabilidad muy fuerte para Venezuela", dijo a mediados de 2017.

La oferta de Chile que Maduro rechazó

En el marco de un viaje a la ONU, la presidenta Bachelet y el canciller Muñoz revelaron también que Chile intentó abordar con Maduro el recrudecimiento de la crisis. Y se le ofreció enviar medicinas y alimentos, pero Maduro rechazó el ingreso del container a su país.

El exembajador Ramírez también recuerda que Chile fue impulsor de los primeros intentos de diálogo entre el régimen y la oposición en 2014. "Después yo mismo fui organizador de un grupo de embajadores de más de 100 países que estaban en Caracas. Había representantes de Rusia, México, Naciones Unidas, etc. La idea era lograr algún diálogo con el gobierno", recuerda el ex diplomático.

El gobierno de Bachelet cerró su relación con el régimen de Maduro con duras críticas al proceso eleccionario que llamó. "Esperamos dar un mensaje muy claro de lo que piensa la mayoría de la comunidad latinoamericana, en el sentido que las elecciones que ha llamado unilateralmente el gobierno del Presidente Nicolás Maduro no reúne ninguna de las condiciones democráticas, libres, transparentes y con las garantías que todo el mundo conoce en una elección democrática", sostuvo el entonces canciller Muñoz en febrero de 2018, durante una reunión del Grupo de Lima.

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