De Dinamarca a Líbano: Las protestas contra las restricciones por el Covid-19 se extienden por el mundo

Manifestantes marchan con una pancarta que dice 'Resistencia vestida de negro' durante una protesta contra las restricciones introducidas por el gobierno danés durante la pandemia. Foto: AFP

A más de un año de los primeros contagios y cuando el mundo ya superó los 100 millones de infectados, varios países han registrado marchas en rechazo a nuevas prohibiciones decretadas por los gobiernos para detener la expansión del virus.




Cuando el mundo ya superó los 100 millones de contagios y más de dos millones de muertes por la pandemia, los gobiernos han impulsado una serie de nuevas restricciones para controlar la segunda ola de Covid-19, especialmente ante el hallazgo de las nuevas variantes del virus más contagiosas, como la británica y la sudafricana. Sin embargo, a más de un año del primer caso positivo y ante las recientes medidas de aislamiento, el descontento ciudadano ha dado origen a varias protestas que se han tornado violentas y que implican una nueva preocupación ante posibles contagios entre los manifestantes.

Desde mediados de enero, la Unión Europea (UE) acordó endurecer las normativas, restringiendo la libre movilidad al interior del bloque comunitario con mayores controles fronterizos. Además, todos los viajeros deberán presentar un test PCR negativo de no más de 72 horas a su arribo.

Vendedores participan en una protesta contra el cierre anticipado de mercados para frenar el aumento de contagios de Covid-19, en la Ciudad de Guatemala.

A su vez, cada país instauró otros bloqueos. Hace dos semanas, el gobierno de Dinamarca liderado por la primera ministra Mette Frederiksen informó que mantendrá un confinamiento, que incluye el cierre de todas las tiendas no esenciales, colegios y universidades y la prohibición de reuniones de más de cinco personas, que se extenderá al menos hasta el 7 de febrero.

Dinamarca, suma casi 200 mil contagios y más de 2 mil fallecidos, con una curva del virus ascendente que no se compara con la gestión de la primera oleada del virus, según han advertido los expertos.

La policía se enfrenta a manifestantes durante una marcha de protesta organizada por el grupo radical 'Hombres de Dinamarca Negra' contra las restricciones introducidas por el gobierno danés.

Frente a esto, el movimiento denominado Los Hombres de Negro convocó el sábado a través de las redes sociales a la primera gran movilización nacional contra el cierre, al que asistieron más de mil personas en la capital, Copenhague.

Vestidos de negro, con antorchas con fuego y bajo las consignas “Libertad para Dinamarca” y “Ya hemos tenido suficiente”, la movilización se trasladó al centro de la capital danesa, generando una serie de altercados, que finalizó en saqueos y en la quema de una marioneta de tamaño real de la primera ministra Frederiksen, que fue acompañada de un cartel “Debe ser asesinada”.

Las llamas envuelven una marioneta que representa a la primera ministra danesa Mette Frederiksen con un letrero que dice "Debe ser sacrificada" colgada en una calle de Copenhague, el sábado.

No muy lejos de Dinamarca, los habitantes de Países Bajos vivieron su cuarta noche consecutiva de disturbios que habrían sido impulsados por la decisión del gobierno de sumar un toque de queda a la cuarentena ya vigente, el primero instaurado en el país desde la Segunda Guerra Mundial.

La prohibición de circular entre las 21.00 y las 04:30 se transformó en una molestia para los ciudadanos que salieron a las calles para protestar, llegando incluso a quemar un centro de exámenes de Covid-19.

Un hombre está disfrazado de muerto durante una protesta contra las restricciones impuestas para frenar la propagación de la enfermedad del coronavirus, en Amsterdam.

Según las cifras de la policía, casi 6 mil personas fueron multadas por violar el toque de queda y un centenar fue detenido por los incidentes. En tanto, en el balance de anoche registraron más de 180 detenidos por actos vandálicos, que fueron catalogados como los “peores disturbios desde hace cuatro décadas”.

A pesar de esto, el ministro de Justicia, Ferdinand Grapperhaus, aseguró que mantendrán el veto de movilidad nocturna para “luchar contra el coronavirus”.

“Esto no tiene nada que ver con la protesta, esto es violencia criminal y la trataremos como tal”.

Mark Rutte, primer ministro de Países Bajos
Un hombre con un letrero contra las vacunas del Covid-19 frente a un oficial de policía, durante una protesta contra las restricciones impuestas, en Amsterdam.

Pero Europa no ha sido el único epicentro de las movilizaciones contra las nuevas reglas para frenar el virus. Durante la noche de ayer, más de 30 civiles y 31 militares resultaron heridos en Líbano. Después que el 11 de enero el país declaró emergencia sanitaria frente al aumento de casos de Covid-19, las personas tienen prohibición de salir a las calles, utilizar medios de transporte público y todas las instituciones, tanto públicas como privadas, permanecerían cerradas hasta este lunes, pero el gobierno extendió la medida hasta el 8 de febrero.

Los libaneses reclaman contra el impacto que enfrentan ante el nuevo cierre, que se añade a la crisis económica que vive el país y a las explosiones registradas en agosto pasado, en Beirut, que dejaron más de 200 fallecidos y la mitad de la capital destruida.

Soldados del Ejército libanés resguardan las cercanías del edificio del gobierno durante una protesta contra el cierre por el Covid-19, en Trípoli, Líbano.

En tanto, Israel, uno de los países más avanzados en la vacunación, ordenó ayer el “cierre hermético del cielo” y desde el lunes a la medianoche, quedaron prohibidos durante una semana, el despegue o aterrizaje de la mayoría de los aviones, lo que generó la molestia entre algunos ciudadanos, que salieron a las calles a manifestarse.

Policías retiran a un judío ultraortodoxo durante una protesta por las restricciones impuestas por el coronavirus en Ashdod, Israel.

En América Latina, tanto Guatemala como Colombia vivieron movilizaciones en rechazo a las nuevas restricciones, ya que acusan quedar incapacitados para trabajar. En Ciudad de Guatemala, cientos de vendedores de mercados populares cercaron el centro capitalino por la reducción del horario en el comercio y por el eventual cierre a negocios que incumplan las medidas sanitarias, cuando el país vive un repunte de casos, lo que ha generado una saturación en los hospitales.

Colombianos protestan contra las nuevas medidas impuestas por el gobierno para combatir la pandemia con el cierre del comercio, el turismo, el entretenimiento, el arte y la cultura en Bogotá.

“¡Qué nos dejen trabajar o que nos lleguen ayudas!”. Con estos gritos, algunos colombianos marcharon el miércoles pasado, después que las autoridades de las tres urbes más pobladas del país, Bogotá, Cali y Medellín, decretaron toque de queda nocturno y confinamientos estrictos desde el fin de semana.

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