El repentino adiós de Rosa Oyarce: Las razones y discrepancias tras la salida de la mediática exseremi

Rosa Oyarce

La información fue a dada a conocer, de manera extraoficial, por el diputado Andrés Celis (RN) en un matinal. Más tarde, y luego de que la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, confirmara la salida de Oyarce del cargo, la ahora exseremi declararía por televisión abierta: "No merecía ese trato".




Fue en el día de su cumpleaños y a través de una llamada telefónica que la ahora exseremi de Salud, Rosa Oyarce, fue notificada de su despido: "Durante la cuarentena se me informó que se nombraría una subrogancia (de la seremía). Dos días después, el día 26 de marzo, me solicitan que tengo que dejar mi trabajo (...). Pero yo creo que una persona como yo, que me he sacado la mugre por la gente, no merecía ese trato”, relató en un contacto con el matinal Bienvenidos, de Canal 13.

La información, a esa altura de la mañana, ya había sido confirmada por la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, en el reporte diario de casos por coronavirus. Sin embargo, la alerta fue detonada temprano por el diputado de RN, y compañero de militancia de Oyarce, Andrés Celis en el matinal de La Red, una actitud que molestó en La Moneda.

"Rosa Oyarce es una excelente profesional. Como tiene un exceso de protagonismo bien ganado, en el sentido de la cercanía y de lo creíble que es con los medios de comunicación... que finalmente esto le incomodó en especial al ministro de la cartera y a los subsecretarios de Redes Asistenciales y de Salud Pública. No existe ningún mérito para que haya sido removida de esta forma de la seremía, llamándola por teléfono”, indicó Celis posteriormente.

Y aunque en el anuncio formal hecho por Daza, se indicó que se sumaría al gabinete del Ministerio de Salud, con un rol en el equipo Covid-19; y según fuentes del Minsal, a cargo de una división de diagnóstico y trazabilidad de los casos a nivel país, este traspaso no se ha confirmado.

“Hoy el ministro me ha llamado, hace un rato atrás, para ofrecerme que es su interés que trabaje en su equipo, en su gabinete. Y lo voy a analizar y pensar, porque no es una decisión que la voy a tomar en este minuto, porque yo estaba en un cargo político", señaló Oyarce.

Tras la aparición de Oyarce en los medios, Mañalich se habría mostrado sorprendido por su reacción. Sin embargo, desde el ministerio confirman que aún está en pie el ofrecimiento. Consultada por La Tercera PM, su hija Camila Barría, quien maneja el teléfono de Oyarce, señaló que su madre debería dar “una respuesta entre hoy o mañana”. Barría además twitteó en su cuenta personal que, desde la notificación de la remoción, estando la exseremi en cuarentena, su madre “ha tenido que guardar silencio y recluirse en casa".

Molestia en RN

Oyarce ya había sido seremi de Salud de la Metropolitana durante el primer gobierno de Piñera, y ha sido cuatro veces candidata a parlamentaria por RN, sin éxito. De hecho, lo fue en 2014, tras salir de la seremi, para postular a senadora por la región del Biobío. Obtuvo el 10,87% de los votos.

La salida de la tecnóloga médica de la Universidad de Chile -de la cual había ruido desde fines de marzo- generó malestar en la directiva y la comisión política de RN. Ese resquemor, según fuentes del partido, fue transmitido al ministro del Interior, Gonzalo Blumel, y al propio Presidente Sebastián Piñera, a quienes le retrucaron que no habían “razones de fondo” para desvincularla del cargo.

En Renovación ejemplificaron que, en ese caso, habría que remover a otras autoridades que han cometido “errores”, como la seremi de La Araucanía, Katia Guzmán, quien se negó a declarar en el marco de la investigación que se está llevando adelante por los contagios de Covid-19 en dicha repartición, donde ella resultó ser una de las contagiantes.

En RN señalan que la salida de Oyarce responde a un “capricho” de Mañalich, quien -dicen- no se sentía cómodo con el protagonismo de la ahora exseremi, la que, en todo caso, reconocen en la colectividad liderada por Mario Desbordes, tiene una “especial personalidad”. En el partido transmiten que esperan que Oyarce sea incorporada en algún cargo en el Ejecutivo y que están en conversaciones para eso.

Consultado al respecto, el diputado Desbordes se limitó a decir que “no compartimos la decisión, nuestra opinión la dimos internamente al gobierno".

Las causas del despido

En el Ejecutivo, en todo caso, discrepan de la visión de RN y afirman que sí habían argumentos para su remoción. Explican que existían problemas en el cumplimento de su rol de fiscalización y que estaba más preocupada de lo “mediático” que de resolver los problemas de fondo que le correspondían en el ejercicio de su cargo. En Palacio recuerdan, en particular, un punto de prensa en el aeropuerto, previo a la llegada del Covid-19 en el país, el cual fue mal evaluado comunicacionalmente.

En concreto, afirman las mismas fuentes, había reparos en la evaluación de su gestión y ella se terminó “transformando en un problema”. En específico, se le atribuye un mal manejo en los contagios de la sede del Compin de calle Huérfanos, y en la propia seremi de Salud.

Con todo, en el gobierno, además, generó molestia que Oyarce saliera dando declaraciones en el matinal debido a que transmitían que se estaba “victimizando”.

La llegada de Daniela Zavando

La presidenta de la Federación de Asociaciones de la Salud Pública (Fedasap), Carmen Luz Scaff, quien además es funcionaria de la Seremi de Salud Metropolitana, aseguró que “desde la semana pasada que se rumoreaba que le habían pedido la renuncia”.

Scaff cuenta que desde que Oyarce tuvo que hacer cuarentena preventiva, el Minsal llevó a la Seremi de Salud de O’Higgins, Daniela Zavando. “Nosotros sabíamos que la seremi (Oyarce) tenía inconvenientes con el ministro y la subsecretaria Daza”, dice.

Para la dirigenta la llegada de Zavando, quien estuvo al mando de la Seremi Metropolitana al final del primer gobierno de Piñera, es una forma de intervenir al organismo: “Es una intervención directa desde el ministerio. Ella además llegó con trabajadores de afuera”.

Con todo, Scaff plantea que estos cambios llegan en el peor momento de la pandemia: “Esta es una crisis al interior de la autoridad sanitaria. Estamos en estado de alerta para ver qué va a pasar ahora. Más que nunca necesitamos tener equipos fortalecidos, con objetivos claros. Nos preocupa cuál va a ser el manejo de ahora en adelante”.

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