Elías Garay: quién es el comunero argentino fallecido en El Bolsón y que es reivindicado en Chile

Estos fueron parte de los panfletos encontrados en el atentado en Lonquimay, el domingo en la noche.

Era un joven de 29 años, integrante de la comunidad Lof Quemquemtreu, quien falleció por un disparo en el pecho el domingo 19 de noviembre en la localidad de El Bolsón, Argentina, provincia de Río Negro, luego de un altercado con dos personas que trabajaban como contratistas de un predio tomado. El gobierno mira con atención los vínculos entre comunidades chilenas y transandinas donde el presunto tráfico de armas asoma como la principal sospecha.




“Yordan Llempi, Pablo Marchant, Elías Garay, presentes en la lucha. Libertad a los PPM. Fuera militares. Wewa In”.

Es más o menos común que en cada atentado en la Macrozona Sur cuando se hace alguna acción de “sabotaje”, en alguna forestal o predio rural, se dejen consignas como la anterior, a favor de comuneros fallecidos y los llamados “presos políticos mapuches (PPM)”.

Así fue el caso que ocurrió en Lonquimay, en La Araucanía, donde tres cabañas y un bote fueron consumidos por las llamas, tras un atentado incendiario la noche del domingo en el fundo Las Araucarias, en el sector Laguna Galletué. En el lugar se encontraron varios panfletos alusivos a la causa mapuche, entre ellos, el que reivindicada a tres comuneros mapuches fallecidos en el último tiempo: Yordan Llempi, el joven que recibió el disparo de un marino en Arauco, el 3 de noviembre; Pablo Marchant, miembro de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), muerto en La Araucanía en medio de un acto de “sabotaje, y Elias Garay. De este último, en Chile al menos, se sabía poco. Hasta ahora.

Enseguida, los departamentos de Inteligencia de las policías alertaron al gobierno sobre este nombre, por lo mismo, se hizo un cruce y el dato saltó: Garay era un joven de 29 años, integrante de una comunidad mapuche argentina, que falleció por un disparo en el pecho, el domingo 19 de noviembre, en la localidad de El Bolsón, provincia de Río Negro, en el norte de la Patagonia transandina.

El joven era integrante de la comunidad mapuche transandina Lof Quemquemtreu, ubicada en El Bolsón, donde habitan desde septiembre de este año en una especie de “toma de terreno”. El caso generó una amplia repercusión en Argentina, donde advierten que la incipiente violencia rural en el sur del país es algo que preocupa.

Por la muerte de Garay hay dos personas detenidas, sindicadas como trabajadores contratistas que operaba en el predio hasta que comenzó la toma. Bruno Pogliano, intendente de Río Negro, apuntó al gobierno por la nula capacidad de reacción al conflicto: “Me pregunto si están esperando que haya algún muerto más, porque hasta la tarde del domingo se vio a los gendarmes caminando en grupos de a tres, pero después no apareció ninguno en 10 kilómetros a la redonda”, dijo.

Los nexos del conflicto chileno-argentino

¿Qué tiene que ver este caso con Chile? Hasta ahora esa es una pregunta que también se hacen en La Moneda debido a la reivindicación en que aparece el nombre Garay. Por ahora, preliminarmente, hay una hipótesis que toma fuerza en el gobierno: el lugar donde fue el atentado en que se dejaron consignas en favor del argentino fallecido es una zona cercana donde opera, tras la cordillera, el grupo Resistencia Ancestral Mapuche (RAM).

Esta organización es liderada por Facundo Jones Huala, ciudadano argentino que está preso en Chile por un atentado ocurrido en 2014, en un fundo en la Región de Los Ríos. El transandino pidió el 24 de octubre de este año cumplir su pena en libertad y en un comunicado aseguró que “a pesar de cumplir con todos los requisitos, no conseguí la libertad. A los cuatro años y medio debería haber salido. Otros presos políticos mapuches, como presos comunes, han tenido muchas menos dificultades para lograr su libertad”.

Los vínculos entre los comuneros chilenos y argentinos, para el gobierno, tiene una explicación. En el gobierno está instalada la convicción de que los comuneros mapuches más radicales de ambos países mantienen un acuerdo de colaboración respecto del uso de armas. Por ejemplo, fuentes del Ejecutivo ejemplificaron con un caso: a solo kilómetros del atentado en Lonquimay, antes, el 7 de noviembre, pero en Argentina, Gendarmería detuvo a tres chilenos que portaban munición de grueso calibre en un paso no habilitado.

Respecto de la reivindicación de Garay, el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli -quien viajó a Argentina a reunirse con el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, a inicios de noviembre- sostuvo que “este ataque se produce en la cercanía con la frontera con Argentina, donde se reivindica a una persona fallecida allá y asociada a movimientos a la violencia en ese país. Estamos observando con mucha atención el tránsito fronterizo en la Novena Región, en las cercanías con Lonquimay y Argentina”.

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