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Hasbún se defiende: Descarta encubrimiento y dice que”presto con gozo mi servicio de abogado canónico” a Precht

Autor: Ivonne Toro

El religioso defendió su rol como procurador de justicia en la causa contra el sacerdote Jorge Laplagne. Sostuvo que "la investigación se cerró por falta de antecedentes y total desinterés del denunciante por indagar su curso y aportar otros nuevos. Es lo que ocurre con el 50% de las denuncias investigadas por Fiscalías".


El sacerdote Raúl Hasbún Zaror, quien está citado a declarar en calidad de imputado por encubrimiento por el fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias Madariaga, en el caso de delitos de abusos sexuales que se sigue respecto del sacerdote Jorge Laplagne, respondió a través de una carta las consultadas que le realizó La Tercera PM acerca de su rol como procurador de justicia en la causa contra Laplagne iniciada en 2010, concluida en 2015 y reabierta a mediados de este año. En la misiva, Hasbún defiende su rol en la causa y hace referencia a la representación canónica que asumió del exvicario de la Solidaridad, Cristián Precht, quien fue expulsado del sacerdocio por parte del Papa Francisco y de quien afirma que no ha cometido crimen alguno.

Como es sabido, el fiscal Arias Madariaga, tomará testimonio a Hasbún Zaror, por su rol en el caso de Javier Molina Huerta, quien denunció a Laplagne el 19 de marzo de 2010 ante el entonces canciller del arzobispado de Santiago, Hans Kast Rist. En este caso, es también investigado el cardenal Ricardo Ezzati Andrello, a quien Kast Rist, según consta en documentos, advirtió en marzo de 2011 sobre la necesidad de tomar una medida cautelar respecto del religioso e iniciar formalmente una investigación previa, lo que no se decretó como tal. Por lo mismo, la indagatoria preliminar de Hasbún Zaror habría sido desformalizada.

Hasbún Zaror figura además mencionado en la querella que presentó la Fundación para la Confianza, en representación de la víctima, contra todos quienes resulten responsables “como autores, cómplices o encubridores” de los abusos que asegura haber sufrido Molina Huerta por parte de Laplagne. En el recurso, junto a Hasbún Zaror y Ezzati Andrello se menciona a Óscar Muñoz Toledo, ex Canciller del Arzobispado que hoy está formalizado por abusos sexuales y estupro, y que colaboró en la época con Hasbún en las gestiones para aclarar los hechos.

Los descargos de Hasbún

Hasbún señala en su carta que “en 2010 se me encomendó investigar canónicamente la única denuncia presentada contra el Pbro. Laplagne. Por expresa petición del denunciante, temeroso de que su madre, secretaria del denunciado, fuera despedida, la investigación se realizó con la debida cautela. Declararon todos los testigos que quisieron hablar”.

Agrega, sobre por qué los hechos no fueron denunciados a la justicia civil que “en la Iglesia no tenemos facultad de imperio para obligar a comparecer. Se exhortó al denunciante a presentar su acusación al Ministerio Público y se le obtuvo atención gratuita de un Doctor y Profesor de Sicología, en la misma Universidad en que estudiaba. La investigación se cerró por falta de antecedentes y total desinterés del denunciante por indagar su curso y aportar otros nuevos. Es lo que ocurre con el 50% de las denuncias investigadas por Fiscalías”.

Molina Huerta ha asegurado que tal sugerencia de presentarse ante Fiscalía no fue realizada y se critica además el peso que le entregó Hasbún Zaror al sicólogo, que acusó un interés de figurar de la víctima motivada por la publicidad del caso Karadima, en relación a otras declaraciones, como las de religiosas que también habían tenido conocimiento de conductas impropias de Laplagne.

En el email, Hasbún Zaror además hizo referencia a su rol en la causa contra Precht y los antecedentes de lo que dispone: “No tengo conocimiento de ningún crimen cometido por el Pbro. Christian Precht, y le presto con gozo mi servicio de abogado canónico”, dijo.

Cabe consignar que Precht había sido sancionado hace algunos años con la suspensión de funciones y que el vicario judicial del Arzobispado de Santiago, Jaime Ortiz de Lazcano, explicó, frente a su marginación definitiva del sacerdocio que “Más allá del caso maristas, hubo por lo menos dos nuevas denuncias que tuvieron que ver con la misma actuación de abuso sexual de menores. Todo eso, junto con lo del caso maristas, se envió diligentemente a la Santa Sede”.

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