La otra pandemia: cirugías oncológicas se redujeron en 22% entre enero y agosto 2020

El retraso en los diagnósticos influirá en las etapas más avanzadas en las que se pesquise el cáncer.

Si se compara con respecto al mismo período de 2019, el año pasado se realizaron casi 4 mil intervenciones menos a raíz de la pandemia. Frente ese escenario, los expertos señalan que una vez que el virus comience a retirarse, uno de los efectos es que el cáncer se posicione como la primera causa de muerte antes del fin de la década. Entre los médicos tratantes advierten que ya se ha comenzado a diagnosticar a pacientes en etapas más avanzadas.




Uno de los efectos “colaterales” de la pandemia en los sistemas de salud ha sido la postergación de la atención de otras patologías no relacionadas al Covid-19: inicios de tratamientos a tiempo, pérdida de los controles de enfermos crónicos y falta de diagnósticos oportunos son algunos de los aspectos que preocupan a los médicos tratantes. Más si se refiere a patologías oncológicas.

Según la última actualización de la lista de espera al 31 de marzo de este año, hay cerca de 6 mil garantías de oportunidad GES retrasadas -es decir, el tiempo establecido en el que un paciente diagnosticado con una patología debe recibir solución, ya sea con tratamiento o intervención quirúrgica- asociadas a diversos cánceres.

Los primeros efectos de estas dilaciones en los procedimientos médicos comenzaron a notarse durante 2020, para el primer peak de la pandemia. Si durante los dos primeros cuatrimestres -de enero a agosto- de 2020 se realizaron 13.136 intervenciones oncológicas, durante el mismo período de 2019 se realizaron 16.856 cirugías, según datos entregados por el Ministerio de Salud a la comisión de Salud de la Cámara de Diputados. Es decir, en ese periodo del año pasado se hicieron 3.720 cirugías menos.

Con esos datos, la caída de la actividad quirúrgica se traduce en un 22%. Si bien puede considerarse dentro de los parámetros esperados dado el colapso de la red asistencial por Covid-19, son operaciones clave para la esperanza de vida de los pacientes con cáncer, alertan los oncólogos.

Primera causa de muerte

Con esas cifras, el escenario para los próximos años no es tanto mejor, advierte el director nacional de la Fundación Foro Nacional del Cáncer, Jorge Jiménez. “Está pronosticado, para antes de fines de la década, que el cáncer sea la primera causa de muerte del país. Aunque en varias regiones ya lo es”, sentencia. Y es que además del agravamiento por la pandemia, las patologías oncológicas comienzan a ganar terreno en las poblaciones que progresivamente van envejeciendo, como ocurre en Chile.

El exministro de Salud añade que “va a haber un exceso de muertes en los próximos años y esa es una preocupación que está bastante expresada por distintos especialistas. Lo estamos midiendo para predecir de cuánto puede ser y ahí será un factor crucial el retraso en las etapas de diagnóstico: que los pacientes comiencen a llegar en etapas más avanzadas del cáncer, como III o IV, es una realidad instalada. Y va a ser distinto con algunos cánceres que no son tan fáciles de detectar: una leucemia ‘grita’ antes, da el aviso. Pero un cáncer al pulmón o al colon puede avanzar mucho tiempo hasta tener un sangrado, por ejemplo”.

Frente a ello, el internista del Sótero del Río, Juan Carlos Said, propone que ya es tiempo de que la red de salud deje el modo de emergencia Covid-19 para entrar en una etapa de coexistencia con las otras patologías. ¿La razón? Es probable, explica el especialista, que el virus conviva por mucho tiempo más y que traiga consigo una tercera o cuarta ola.

“Si nos dedicamos a atender solo patología Covid-19 y dejamos de atender enfermedades como el cáncer, vamos a ‘desvestir un santo para vestir a otro’. Han caído las cirugías, ha caído el control de pacientes crónicos. Es imperativo que se salga de ese modo de emergencia y se piense en la posibilidad de una convivencia con el virus”, comenta.

El oncólogo de la Clínica Alemana Cristóbal Celis alerta que en exámenes clave para la detección ha habido una caída. “Lo que hemos visto es que durante la pandemia cayó mucho la oferta de diagnósticos, de detección de patologías oncológicas en etapas precoces. Uno de esos fue la mamografía, pero también hay otros procedimientos invasivos, como las colonoscopias. Tenemos muchos pacientes que dejaron de consultar, y en el sistema público eso se vio notoriamente”, señala.

La realidad en el sector privado, aborda Celis, es que al menos en la Clínica Alemana, la caída en los procedimientos oncológicos ha sido mucho menor que en la primera ola. En parte, porque los pacientes postergados han comenzado a llegar a los pabellones con operaciones más urgentes, tras los primeros aplazamientos del primer brote. “Al menos en la clínica fue bastante más acentuado en la primera ola donde efectivamente tuvimos una reducción. Y en esta ola, las cirugías se han mantenido dentro de los parámetros”, concluye.

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