María Angélica Repetto, de un sorteo a candidata del gobierno para la Suprema

Maria Angelica Repetto

La ministra es considerada como una jueza "a la antigua". Quienes la conocen indican que tiene un pensamiento cercano a la centroderecha. Además se ha inhabilitado de ver casos de derechos humanos, pues es sobrina de un exministro de Augusto Pinochet.


Lo que comenzó como un sorteo terminó como una posibilidad real de ser la nueva ministra de la Corte Suprema. El 26 de marzo, cuando el pleno del máximo tribunal se reunió para conformar la quina con los candidatos para reemplazar el cupo del exsupremo Milton Juica, la ministra de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, María Angélica Repetto García (65), obtuvo seis votos.

La mayoría de sus apoyos fueron femeninos. Repetto se llevó el voto de cinco de las seis ministras del pleno. Las supremas Rosa María Maggi, Rosa Egnem, Gloria Ana Chevesich y Ángela Vivanco votaron por Repetto. La única que no lo hizo fue la ministra Andrea Muñoz. El sexto voto fue del supremo Carlos Aránguiz.

Repetto se enfrentó en dicha votación con otros 13 candidatos más. De todos esos jueces, solo dos magistrados obtuvieron más sufragios que la ministra de Valparaíso: Dobra Lusic, con 11 votos, y el ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel Roberto Contreras, con siete preferencias.

Sin embargo los seis votos de Repetto empataron con los mismos seis sufragios que registraron los jueces Miguel Vásquez y Leopoldo Llanos. Con estos nombres sobre la mesa, solo había dos cupos para entrar en la quina. Lusic y Contreras estaban asegurados y el tercero era el juez de la Corte de Apelaciones de Coyhaique Sergio Mora, quien entró en la nómina por derecho propio.

¿Qué hacer con el empate? Un sorteo. Así fue como el pleno resolvió los últimos nombres de la quina. La suerte acompañó al ministro Vásquez y también favoreció a la jueza Repetto. Ese azar ayer se transformó en mérito. Luego de un exhaustivo chequeo de sus antecedentes, el ministro de Justicia, Hernán Larraín, transformó lo que partió como una postulación improbable y la anunció como la candidata del gobierno para integrar la Corte Suprema.

Una jueza "a la antigua"

Su carrera en el Poder Judicial partió en el Primer Juzgado Civil de Valparaíso. De ahí pasó por los juzgados de Letras de San Felipe y de Los Andes. Su currículum también da cuenta de que fue relatora en la Corte de Apelaciones de Valparaíso y luego secretaria titular en el Segundo Juzgado del Crimen de esa misma ciudad. Entre 1988 y 2002 fue jueza titular del Cuarto Juzgado Civil de Viña del Mar. Su salto a la Corte de Apelaciones porteña fue en 2002, fecha desde la cual se desempeña como ministra titular logrando en 2015 presidir dicha corte.

Quienes la conocen la describen como una jueza de la línea traidicional del Poder Judicial. Varios abogados que suelen litigar en Valparaíso la describen como una magistrada respetada, de comportamiento sobrio y que no busca lucirse. "No es una persona que haga una vida pública muy expuesta. Se mueve en el mundo judicial, en la academia. Sus resoluciones y fallos son muy respetados, porque es una mujer muy estudiosa", dice el abogado Juan Carlos Manríquez.

El penalista tiene amplia experiencia en los tribunales de Valparaíso. De hecho, Manríquez presidió el Colegio de Abogados de la región. Recuerda que Repetto participó de varias actividades organizadas por el gremio y reconoce que la jueza tiene un trato "muy deferente" con los abogados.

En los pasillo de la Corte de Valparaíso la llaman "señora Angélica". Otros litigantes de allá comentaron a La Tercera PM que independiente de si se obtiene un fallo favorable o no, cuando ella integra la sala hay garantía de que los fallos que dicta son "razonados y muy estudiados".

El abogado Lisandro Godoy, del estudio De la Fuente, Godoy y Gómez, coincide con esta visión. "Tengo una muy buena impresión de ella, creo que es un gran acierto. La ministra Repetto tiene un alto ascendiente sobre sus pares y tiene el respeto de todo el foro. Es una ministra que ejerce la función judicial con mucha dignidad, es como una magistrada a la antigua. Es muy técnica, muy capaz, con sólida formación jurídica y es una persona muy celosa de su imparcialidad, es una ministra bastante recatada, no es alguien que haga apariciones públicas, creo va a ser un gran aporte en la Corte Suprema si el Senado la aprueba", afirma Godoy.

Quienes la conocen descartan que sea una jueza política. Dicen que sus decisiones nunca son "endosables" a una postura ideológica. Sin embargo, al tener que situarle en algún eje político, los abogados la posicionan como más cercana a la centroderecha. Otros incluso dicen que su pensamiento podría ser como el de los democratacristianos más conservadores, en el límite con RN. Pese a estas inferencias respecto de su visión política, el comentario unánime entre las fuentes judiciales consultadas por este medio es que está lejos de la política partidiaria y no es una jueza que sea de extremos ideológicos.

Su inhabilidad en causas de derechos humanos

Fuentes del Poder Judicial afirman que la ministra Repetto se ha inhabilitado cuando le ha tocado ver causas de derechos humanos. Esto, debido a la relación de parentesco que tiene con un exministro durante el régimen militar de Augusto Pinochet.

El vínculo es con el extitular del ministerio del Interior de Pinochet entre los años 1985 y 1987, Ricardo García Rodríguez, quien es su tío. Este antecedente es conocido en el tribunal de alzada de la región y según se comenta en el Poder Judicial, no debiese significar algún impedimento u obstáculo para ella cuando le toque su aprobación en el Senado, más aún cuando la Corte Suprema tiene un trabajo que es por salas especializadas y ella podría integrar una que no tenga que ver con este tipo de causas.

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