Nobel de la Paz: El primer ministro de Etiopía que puso fin a 20 años de conflicto entre su país y Eritrea

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FOTO: AFP

A Abiy Ahmed, de 43 años, también se le reconoce el levantamiento del estado de emergencia de su país, el otorgar amnistía a miles de presos políticos, legalizar grupos de oposición prohibidos, y su ayuda para negociar un acuerdo entre los líderes militares de Sudán y la oposición civil.




El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, fue galardonado hoy con el Premio Nobel de la Paz en su versión número 100, por sus esfuerzos para "lograr la paz y la cooperación internacional". "Abiy Ahmed ha iniciado importantes reformas que dan a muchos ciudadanos la esperanza de una vida mejor y un futuro más brillante", argumentó el Comité Noruego del Nobel.

Pese a que la favorita para llevarse el galardón, según las casas de apuestas, era la joven activista sueca Greta Thunberg, el Comité Noruego del Nobel decidió entregárselo al premier etíope de 43 años y de origen humilde, por su labor el año pasado en el acuerdo de paz con Eritrea que lideró, y que puso a fin a una disputa militar de 20 años por una guerra fronteriza (1998-2000), que costó la vida de más de 80.000 personas .Si bien en 2000 se había firmado otro acuerdo de paz, nunca se respetó. Desde entonces, ambas naciones, que comparten profundos lazos culturales y étnicos, habían estado enfrascadas en un estado de paz y guerra, que separó familias y generó problemas geopolíticos.

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FOTO: AFP[/caption]

El fin del conflicto entre Etiopía y Eritrea

Eritrea y Etiopía algunas vez fueron parte del mismo territorio, sin embargo, el primer país se independizó en 1993. Siete años después las dos naciones se vieron envueltas en un conflicto sobre una parte de su frontera compartida. El restablecimiento de las relaciones diplomáticas se generó el 8 de julio de 2018, y con ello se restauraron las telecomunicaciones entre ambos países y Ehtiopian Airlines realizó el primer vuelo comercial entre Addis Abeba, la capital de Etiopía, a Asmara, la capital de Eritrea. Según detalla The New York Times, los pasajeros que bajaban del avión cayeron de rodillas y besaron el suelo. Además, dos hermanas separadas de su padre por la guerra, al quedar atrapadas en lados opuestos de la frontera, lo abrazaron por primera vez después de 20 años sin verlo. Asimismo, el galardón reconoce el papel del Presidente eritreo, Isaias Afwerki, quien "agarró" la mano extendida por Ahmed.

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En esta foto de archivo del 21 de julio de 2018, Medhane Berhane llora mientras se encuentra con su madre y su familia en el aeropuerto internacional de Asmara, cuando pisa por primera vez en 18 años la capital de Eritrea. FOTO: AFP[/caption]

Pero al joven premier, ingeniero informático de formación y de padre musulmán de la etnia oromo y madre cristiana ortodoxa, también se le reconoce su labor al interior de Etiopía, el segundo país más poblado del continente y la mayor economía del este de África. El Comité del Nobel detalla como logros en sus primeros 100 días en el cargo: levantar el estado de emergencia del país, otorgar amnistía a miles de presos políticos, descontinuar la censura de los medios de comunicación, legalizar grupos de oposición prohibidos, despedir a líderes militares y civiles sospechosos de corrupción, y aumentar la influencia de las mujeres en la vida política y comunitaria. En este último aspecto, la mitad del gabinete de Ahmed son mujeres. También promovió a la presidencia de su país a Sahle-Work Zewde, la única mujer jefa de Estado en el continente, y nombró a Meaza Ashenafi como presidenta del Tribunal Supremo.

También, en su primer año de mandato, se embarcó en importantes reformas institucionales, entre ellas las de los sectores de seguridad y justicia.

Y el rol de Ahmed como pacificador de conflictos también suma otros temas internacionales que el galardón le reconoce, como su ayuda para negociar un acuerdo entre los líderes militares de Sudán y la oposición civil después de meses de protestas este año y que terminó con el arresto de Omar al-Bashir, quien gobernó ese país durante casi tres décadas. El Comité del Nobel también destacó su papel en la resolución de otros conflictos en África oriental y el Cuerno de África, como la disputas entre Eritrea y Yibuti y entre Kenia y Somalia.

La oficina de Abiy dijo que el premio -que incluye un cheque de US$ 912.000- era un testimonio "de los ideales de unidad, cooperación y coexistencia mutua que el primer ministro ha estado defendiendo constantemente".

¿Un premio demasiado pronto?

Sin embargo, hay quienes consideran que el premio fue entregado demasiado pronto, ya que aún existen fuertes tensiones étnicas que han generado que más de dos millones de personas hayan sido desplazadas internamente debido a los conflictos. De hecho, el Comité del Nobel admite en el fallo que quedan "muchos retos" por resolver y "mucho trabajo que hacer". "No hay duda de que algunas personas pensarán que el premio de este año ha sido concedido demasiado pronto. Pero el Comité Nobel noruego cree que es ahora cuando los esfuerzos de Abiy Ahmed merecen reconocimiento y necesitan un impulso", resaltó el jurado.

"Este premio tiene que empujarlo y motivarlo a enfrentar los desafíos pendientes de derechos humanos que amenazan con revertir los logros conseguidos hasta ahora", consideró el secretario general de Amnistía Internacional, Kumi Naidoo.

Con respecto al acuerdo de paz firmado con Eritrea, los expertos sostienen que aún queda mucho por hacer y que la transición ha sido lenta. La frontera entre los dos países está de nuevo cerrada, la firma de acuerdos comerciales aún no se lleva a cabo y Etiopía todavía no tiene acceso a los puertos de Eritrea. "El Comité Nobel espera que el Premio Nobel de la Paz refuerce al primer ministro Abiy en su trabajo en favor de la paz y la reconciliación", señaló hoy la presidenta del Comité del Nobel, Berit Reiss-Andersen.

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