Schilling, el día después: “Voy a plantear el fin de los pareos”

13 de Septiembre / VALPARAISO Los diputado Leonardo Soto , Marcelo Schilling de la votacion la cuestión previa de la acusación constitucional en contra de los magistrados de la Corte Suprema. FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI / AGENCIAUNO

"El pareo es disfuncional a lograr el respeto de la soberanía popular. Pero además, el que no puede ir, porque está enfermo, tiene un compromiso, o un viaje, bueno, él tiene que hacerse responsable y no andar excusándose en que anulémonos entre dos para empatar", asevera el diputado PS que anoche rompió el suyo y permitió estirar unas horas más la discusión durante la acusación constitucional.


Ayer fue uno de los dramáticos protagonistas de la acusación constitucional contra los tres supremos: decidió romper el pareo que tenía con el UDI Osvaldo Urrutia y votar en contra de la cuestión previa. Con su voto se empató a 69 por lado y lado, lo que rechazó la discusión de forma y derivó a la de fondo, que al final se perdió. Si Marcelo Gastón Schilling Rodríguez no hubiese roto ese “pacto de caballeros”, el tema de hoy sería una nueva y sonadísima derrota opositora al nivel de la que sufrió el Frente Amplio en el juicio político contra el ministro Emilio Santelices.

Minutos antes de tomar un avión para visitar a sus nietos, razón por la cual se había pareado originalmente, el diputado por el distrito 12 explica a La Tercera PM por qué lo hizo y sus razones en contra de esta ya polémica práctica entre los parlamentarios.

-Algunos lo tachan de traidor a la tradición del pareo y otros de héroe al salvar la acusación en la cuestión previa. ¿Por qué lo hizo?
-El ayudar a que haya que algo de justicia en materia de violación a los derechos humanos bien vale cualquier precio, incluso los ataques que puedan recibirse por haber roto un pareo, que es una tradición, no está en la norma. Está en el reglamento, pero ni siquiera tiene carácter vinculante. Lo relevante es la cosa que estaba en juego, y si yo no hubiese roto el pareo y votado a favor de abrir la discusión sobre el fondo, el fondo no se hubiese conocido, y simplemente se habría clausurado la causa. Sé que esto tiene un costo, pero bien valía la pena pagarlo. En cualquier caso, el Congreso y los parlamentos de todo el mundo necesitan modernizarse; creo que hay que terminar con la institución del pareo.

-¿Por qué?
-Es una discusión primero, del llamado “voto en conciencia”. ¿De qué conciencia, si uno se descalifica antes de escuchar los argumentos? No hay voto en conciencia cuando uno no escucha los argumentos. Pero, segundo, cada uno tiene que hacerse responsable de si asiste o no a las sesiones por cualquier razón que sea: viajes, enfermedades, en fin. Y es lo que voy a plantear en la Comisión de Ética, que hay que estudiar el fin de esta institución.

-En Ley de Identidad de Género usted avisó que lo iba a romper porque era una norma de quórum.
-Claro. Mire, en las votaciones de mayoría simple, el pareo no tiene mayor consecuencia, porque se anula, uno a favor uno en contra, y el resultado es de los que están en la sala.

Pero cuando la ley es orgánica de quórum calificado y usted no vota, ahí no importa cuántos votos hay en contra. Lo que necesitan son los votos a favor para poder cumplir con el quórum que exige la Constitución.

Entonces, una de dos: o eliminamos las leyes de quórum, que la verdad es que también son una institución antidemocrática, que piden requsitos supramayoritarios para aprobar las leyes, y coarta la expresión de la soberanía popular, le podrán buscar mil explicaciones, pero la coarta. O eliminamos los pareos, o eliminamos las leyes de quórum calificado.

-¿En qué momento decidió romper el pareo de ayer?
-Cuando saqué las cuentas de lo que estaba pasando con los presentes en la sala, y estábamos, según mis cuentas y excluido mi voto, 69 a 68. Con mi voto llegamos a 69 a 69, con lo cual se rechazó la cuestión previa y se abrió paso a la discusión de fondo.

-¿Esa cuenta la sacó usted con el jefe de bancada, Manuel Monsalve?
-La sacamos con Monsalve, pero además la bancada socialista me pidió que rompiera el pareo. Estas no son decisiones fáciles, pero bueno, la historia dirá.

-Tampoco es el primero que rompe uno.
-No, pero no quiero usar como argumento a favor mío que otros lo hayan hechos antes. Sé que hay gente que también lo hizo antes, y también en acusaciones constitucionales.

-El ex diputado UDI Enrique Estay me recordaba ayer que él rompió el suyo para la acusación que destituyó a Yasna Provoste del ministerio de Educación (2008).
-Sí. Pero no voy a usar ese precedente como excusa. Yo asumo mi propia responsabilidad en mis decisiones.

-Entonces va a argumentar ante la Comisión de Ética para que terminen con el pareo.
-Sí. Y tengo otros que incluso me fueron proporcionados por las personas más insospechadas, pero no los comentaré ahora ni de qué personas se trata.

-También está pendiente una modificación reglamentaria en la Cámara para eliminar el uso del pareo en normas de quórum.
-Hay que tradiciones con las que hay que terminar, no van con la arquitectura de la institucionalidad, va en contra de las mayorías. El pareo es disfuncional a lograr el respeto de la soberanía popular. Pero además, el que no puede ir, porque está enfermo, tiene un compromiso, o un viaje, bueno, él tiene que hacerse responsable y no andar excusándose en que anulémonos entre dos para empatar. Hay que terminar con la institución del empate a todo nivel. Esto de que los violadores de derechos humanos, pero hay un contexto, hay un empate… todo eso hay que terminarlo.

-¿Qué responsabilidad tienen compañeros de bancada suyos que estaban pareados pero no lo rompieron, como los diputados Raúl Leiva y Marcelo Díaz?
-Desconozco sus circunstancias. Yo me hago responsable de lo mío. Los que tengan que dar otras explicaciones, que las den ellos; yo no soy su intérprete.

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