Todos los hombres del Presidente (en sus negocios de 2010)

La Moneda recordó que, en 2010, cuando inició su primer gobierno, Sebastián Piñera estaba desligado de los negocios y que otras personas estaban al mando. ¿Quiénes? Nicolás Noguera era el gerente general del grupo. Ese año, a los directorios de las empresas familiares entraron dos externos como refuerzos: el abogado tributarista Fernando Barros y el empresario José Cox, antiguos asesores de Piñera.


Como todos saben, Sebastián Piñera Echenique asumió la Presidencia de Chile, por primera vez, el 11 de marzo de 2010. Ese mismo año, sus ejecutivos realizaron una serie de ventas de compañías que ensombrecían su futuro rol como mandatario y lo exponían a conflictos de interés evidentes.

Fueron públicas las transacciones de ese año: en la primera parte del año, vendió el 26% de Latam Airlines; luego el 9,7% de Clínica Las Condes; más tarde el 24,3% de Blanco & Negro; y, en agosto de 2010, del 100% de Chilevisión. Por todas esas ventas recaudó casi US$ 1.700 millones. Más reservada fue otra transacción, la venta de la Minera Dominga, una operación realizada en Chile y el exterior y que hizo retornar a La Moneda los peores fantasmas: una investigación divulgada este domingo, y en la que participaron Ciper y LaBot, reveló que parte de esa transacción se materializó en las Islas Vírgenes Británicas y que un último pago -US$ 9,9 millones de un total de US$ 152 millones- estaba condicionado a que la zona donde operaría el yacimiento no se transformara en una zona de exclusión o se convirtiera en un parque nacional o reserva nacional.

La Moneda el domingo resaltó lo que Piñera y su círculo han repetido insistentemente durante la última década. Que Piñera en 2010 “ya no tenía ninguna participación en la administración de esas empresas”, por lo que no participó ni tuvo información sobre la venta de Minera Dominga. “El Presidente de la República no participa en la administración de ninguna empresa desde hace más de 12 años, antes de asumir su primera presidencia”, decía el comunicado de Presidencia de este domingo.

A diferencia de las operaciones públicas de 2010, Piñera declaró judicialmente que no supo sobre la inversión de su familia en Minera Activa -la propietaria de Dominga-, sino hasta dejar su primer mandato. “Cuando el grupo de profesionales que administraba las inversiones de las empresas familiares distintas a aquellas de los fideicomisos ciegos tuvo conocimiento de las dimensiones y magnitud del proyecto Dominga, tomó la decisión de vender esa participación, hecho que ocurrió el año 2010″, declaró Piñera, según un texto judicial suscrito por su abogado, Juan Domingo Acosta, recordado en la investigación de Ciper y LaBot.

¿Quiénes eran esos profesionales?

Un grupo de ejecutivos y estrechos e históricos asesores del Presidente a quienes encomendó manejar los negocios familiares en su ausencia.

Noguera y sus reportes

Nicolás Noguera cumplirá en mayo del próximo año veinte años trabajando para el Presidente, con una pequeña interrupción. Ingeniero comercial de la Universidad Católica, a la que entró en 1996 con el mejor puntaje y egresó en 2001 con el mejor promedio, entró a Bancard, en mayo de 2002, como analista. Entre 2005 y 2007 estudió en la Universidad de Harvard y a su regreso asumió con gerente general del family office. Desde junio de 2007 ha sido el CEO de Bancard, primero, y Odisea, actualmente. En 2010, cuando su jefe asumió la Presidencia, la administración de las empresas del grupo sufrió un cambio de estructura.

Noguera relató en 2015 al fiscal Carlos Gajardo, quien investigaba el caso Penta y SQM, donde las empresas de Piñera fueron indagadas, que vivió tres etapas en el grupo. La tercera de ellas comenzó con el ingreso de Piñera a La Moneda. Entre febrero y marzo de 2010 asumió formalmente como gerente general de varias empresas. Ese tercer período, comentó Noguera, estuvo marcado además “por la entrada de José Cox y Fernando Barros a la mayoría de los directorios de las empresas del grupo”. El primero, empresario, era un amigo histórico de Piñera. El segundo, abogado tributarista, socio de Barros Errázuriz, era un asesor de larga data del Presidente y en ese 2010 ofició varias veces como vocero del Presidente.

En esa tercera etapa, el equipo de Bancard trabajó intensamente en “invertir el producto d las ventas de activos realizadas por el grupo, fuera de Chile en activos como acciones, bonos, fondos de private equity, hedge funds y otros”, indicó. Mediterráneo, recordó Noguera en una declaración de ese mismo año en el Servicio de Impuestos Internos, tenía activos por casi US$ 1.000 millones.

En esa tercera etapa, afirmó el gerente general, sus operaciones eran conocidas por las mesas que integraban Cox y Barros. “En la etapa tres la rendición de cuentas a los directorios tenía que ver, por mi parte, respecto de los resultados de la cartera de inversiones internacional”, declaró ante Gajardo en 2015.

Cox y Barros

José Cox también debió declarar en 2015 frente al entonces fiscal Carlos Gajardo. Cox también dividió sus períodos de colaboración con Bancard en dos. El primero, entre 2003 y 2010, como director de la administradora Bancorp, la sociedad que en 2008 inicia la administración del Fondo de Inversión Privado Mediterráneo, “que concentra parte del patrimonio de la familia Piñera Morel”.

En la segunda etapa, testificó, asumió como director de Bancard y “otras empresas de menor importancia”, donde estuvo hasta abril de 2014. Las sesiones de directorio, afirmó, eran 3 o 4 al año. “Mi rol en el directorio estaba enfocado a las inversiones, esto es la determinación de las clases de activo, monedas, dispersión geográfica, vehículos de inversión, niveles de liquidez, niveles de riesgo y otras características en que se invertía el patrimonio”, comentó.

El 10 de marzo de 2010, un día antes del cambio de gobierno, José Cox entró al directorio de Inversiones Santa Cecilia S.A., uno de los vehículos de inversión de la familia Piñera, en la que estaban tres hijos del mandatario: Cecilia, Sebastián y Cristóbal Piñera Morel. También entró ese día el otro director externo: Fernando Barros Tocornal.

El abogado ya tenía un rol estelar en ese verano de terremoto y cambio de mando. Presionado políticamente para vender sus empresas, Piñera tardó en materializar su mayor desinversión, el 26% de la entonces Lan Airlines: Barros fue el vocero de la demora y del destino de los recursos. El 21 de enero de 2010, Barros firmó un comunicado de prensa que aseguraba que los recursos que se recaudarían de la venta de Lan serían administrados “dentro del marco del compromiso de don Sebastián Piñera de ejercer la Presidencia de la República en plenitud, adoptando todas las medidas apropiadas y necesarias para eliminar eventuales conflictos de interés que pudieran distraerlo de lo que será su dedicación única y exclusiva”.

Barros ya había entrado un año antes, en abril de 2009, al directorio de Axxion, sociedad que controlaba un porcentaje relevante de Lan. Axxion era una sociedad anónima que tenía al cierre de 2009 el 19,032% de la mayor aerolínea chilena. Esa sociedad era la sucesora de Coia, una firma creada en 1939 y que formó parte del grupo que lideraba Manuel Cruzat hasta la crisis de los ochenta. En ese vehículo de inversión, años más tarde comprado por Piñera, quedó radicada, luego, la participación mayoritaria en Lan, operación que le reportó significativos beneficios tributarios.

Los tres, Noguera, Cox y Barros, participaron en casi todas las transacciones del 2010. Reportes de la época afirman que Cox buscó interesados para algunos de esos activos. También participó Santiago Valdés Gutiérrez, otro importante ejecutivo de Bancard que, en junio de ese año, partió a estudiar a Kellogg, en Estados Unidos.

Varias de las transacciones fueron encomendadas a gestores como LarrainVial, que en agosto cerró la venta de Chilevisión a Time Warner en unos US$ 155 millones. Al cierre de esa operación, en las oficinas de Barros Errázuriz, asistieron Noguera, Cox y Barros. Junto a Noguera estuvo otro ejecutivo de Bancard, José Ignacio Barros, quien más tarde dejó la compañía. Y junto a Barros estuvieron otros abogados de su bufete, Bernardo Simián y Franco Acchiardo, hoy en Grasty Quintana & Majlis. “La operación ha sido acordada en términos que las partes consideran muy satisfactorias y adecuados para ellas”, dijo Barros el 25 de agosto de 2010, en relación a la venta de Chilevisión.

Tres meses después, las sociedades de la familia Piñera vendieron su participación en Mina Dominga.

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